límpido

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límpido, a

(Del lat. limpidus.)
adj. literario Que es totalmente transparente o no tiene manchas las límpidas y mansas aguas reflejaban las nubes; un límpido cielo les recibió al despertar . inmaculado, nítido

límpido, -da

 
adj. poét.Limpio, terso, puro, sin mancha.
Sinónimos

límpido

, límpida
adjetivo
1 limpio.
Limpio es voz corriente; límpido es voz docta.

límpido:

impolutoclaro, traslúcido, inmaculado, puro, cristalino, transparente, diáfano,
Traducciones

límpido

clair, limpide

límpido

límpido

límpido

limpid

límpido

清澈

límpido

清澈

límpido

čirý

límpido

ADJ (frm) → limpid
Ejemplos ?
La verde hierba, salpicada de florecillas blancas y coloradas, hacía de alfombra, las lilas y rosales silvestres eran otros tantos ramilletes naturales, y para lavabo tenía todo el río, de agua límpida y fresca, con los juncos y cañas que se inclinaban como para darle las buenas noches y los buenos días.
¿Dónde hay cosa más linda que el ópalo, con sus diafanidades boreales, como el lago al amanecer; que el hidrófano, que sólo brilla y se irisa cuando lo mojan, lo mismo que una mirada cariñosa refulge al humedecerla el llanto; o la límpida hialita, tan parecida a lágrimas congeladas?
El ruido era ensordecedor; el humo de los cigarros y el vaho de la muchedumbre llenaba el ámbito de un olor acre y cálido; una de las cantaoras templábase modulando alguna nota que brotaba, límpida y vibrante, de sus labios carmesíes.
En su alma límpida, serena, de novia y de huérfana, hay un dejo de tristeza que la enternece y la conturba: ya nunca más volverá a tomar parte en esta hermosa festividad de las vírgenes: en el año venturo, corona menos inmaculada, si más santa, ceñirá su frente.
Ya que han muerto tantos aqueos, de larga cabellera, cuya sangre esparció el cruel Ares por la ribera del Escamandro de límpida corriente y cuyas almas descendieron al Hades, conviene que suspendas los combates; y mañana, reunidos todos al comenzar del día, traeremos los cadáveres en carros tirados por bueyes y mulos, y los quemaremos cerca de los bajeles para llevar sus cenizas a los hijos de los difuntos cuando regresemos a la patria.
El tiempo sería soberbio. Habría una gran calma en la atmósfera, límpida y fresca. A pesar de la oscuridad de la noche, se vería toda la aldea con sus tejados blancos, el humo de las chimeneas, los árboles plateados por la escarcha, los montones de nieve.
Pero era noche cerrada, glacial, límpida; en el cielo, de un azul sombrío, centelleaba el joyero de los astros del hemisferio Norte; los cinco ricos solitarios de Casiopea, el perfecto broche de Pegaso, que una cadena luminosa reúne a Andrómeda y Perseo; la lluvia de pedrería de las pléyades; la fina corona boreal, el carro de espléndidos diamantes; la deslumbradora Vega, el polvillo de luz del Dragón; el chorro magnífico, proyectado del blanco seno de Juno, de la Vía Láctea...
Estaba un día sentado junto a su caña en la ribera, con la vista dirigida hacia su límpida agua, cuando de repente vio hundirse el anzuelo y bajar hasta lo más profundo y al sacarle tenía en la punta un barbo muy grande, el cual le dijo: -Te suplico que no me quites la vida; no soy un barbo verdadero, soy un príncipe encantado; ¿de qué te serviría matarme si no puedo serte de mucho regalo?
La virgen inocente que su divino rostro absorta mira de la límpida fuente en la faz transparente, y saltando de gozo se retira, pronto verá eclipsado el suave resplandor de su hermosura, y su cuerpo encorvado, de males fatigado, al borde de la fría sepultura.
Subrayo estas palabras para expresar de algún modo el sentimiento íntimo, religioso con que fueron pronunciadas, y que me hicieron adivinar un amor profundo en aquel noble y hermoso corazón. Bajamos a un paraje donde el camino cortaba el cauce de un manantial de límpida corriente.
Daba sombra a la casa un árbol de gran tamaño, al pie del cual brotaba una fuente de la más límpida agua que, formando un estanque, se deslizaba después entre los pastos, corriendo hasta un arroyuelo cercano.
¡Cuán descansadamente, Lejos del vano mundo, se reposa A la orilla de límpida corriente O de un moral bajo la sombra hojosa! En el césped mullido, Sin luz los ojos, sin vigor los brazos, De la tranquila soledad el ruido Se pierde por la atmósfera a pedazos.