lánguido


También se encuentra en: Sinónimos.

lánguido, a

(Del lat. languidus, debilitado.)
1. adj. Que no tiene fuerza o energía comía poco y cada vez estaba más lánguido. débil, fatigado
2. Que tiene languidez o falta de ánimo estaba triste, callada y lánguida. desalentado

lánguido, -da

 
adj. Flaco, débil.
De poco espíritu, valor y energía.

lánguido, -da

('langiðo, -ða)
abreviación
1. que no tiene fuerzas o lozanía un movimiento lánguido
2. persona que no tiene ánimo o está abatido una adolescente lánguida
Traducciones

lánguido

ADJ (gen) → languid (liter); (= débil) → weak, listless
Ejemplos ?
editación Era el primero de noviembre. Lánguido el sol, bajando al Occidente, el velo de las nubes inmóviles teñía de oro, de rosa y de carmín.
La pálida violeta es apreciada, y lánguido el jazmín tal vez fallece, sin que del ramo, que adornaba ufano, las ninfas le desprendan con su mano.
Todo yacia en lánguido reposo En torno del castillo solitario, Circundado de ambiente vaporoso Cuyo velo entoldaba misterioso La lejana estension del campo vario.
Yo había halagado a la amada tiernamente con mis juramentos y frases melifluas y cálidas, y juntos seguíamos en un lánguido dúo de pasión inmensa.
(187) Todo en tranquila soledad yacia, Y solo alguna vez lánguido y lento Partido en frases sin compas se oia Un pausado cantar que se perdia Por la tranquila cavidad del viento.
Levantó llama en el hogar, y aunque apretaba y se esforzaba no conseguía que el instrumento sonase. Siguió apretando con violento y desesperado ahínco, y al cabo logró producir un sonido tenue, lánguido, atiplado y miserable.
Y frente por frente al viejo destacábase Dolores, una hermosa plenitud de la vida a la que la maternidad no había logrado hurtarle turgencias y valentías en el seno, ni esbeltez en la cintura; una hermosa plenitud de ojos enormes de córnea azulada, en que las pupilas negrísimas y luminosas parecían dormir eternamente un sueño lánguido y voluptuoso; una hermosa plenitud, alta, mórbida, ondulante, de sonrisa picaresca, de pelo abundoso, de cuello tornátil, de frente amplia y noble y de voz de ritmo susurrante y desmayado.
Ya estaba contenta Cristina; parecíale que habían dado más luz a la cinta de gas que festoneaba las columnas; que la música era más alegre y estrepitosa, los alcides más fuertes, los clowns más graciosos; el olor acre que subía de la pista le encendía los sentidos; las resonancias del Circo le parecían voces interiores, y como que se restregaba el perezoso espíritu, sintiendo dulcísimo cosquilleo, contra aquella mirada que era firme muralla de acero. Sí, se apoyaba el alma de la Duquesa en la mirada de Fernando, como su espalda en el respaldo de la silla, en abandono lánguido.
El acompasado y lánguido vaivén de sus orejas y el movimiento de los párpados eran los únicos signos de vida de aquel cuerpo lleno de lacras y protuberancias asquerosas.
Ventura, en el momento en que hablaba con el violín de la soledad de la Virgen al pie de la Cruz, fija la mirada en su esposa, notó en el rostro de ella una dulcísima sonrisa que no iba hacía él; volviose, y tuvo tiempo de ver llegar aquella corriente de amor triste y lánguido al rostro del alférez, que recibió la sonrisa besándola con otra...
Octavien, pálido, la mirada desvaída, el porte lánguido, no parecía darse cuenta de lo que pasaba en el escenario y, después de las maravillosas aventuras de la noche, tenía que hacer verdaderos esfuerzos por recuperar el sentimiento de la vida real.
Me apuesto con el más pintado á sentir honda y poéticamente la gala de las fértiles praderas, la lozanía de los verjeles, el apartamiento silencioso de los sotos umbríos, el aire embalsamado por el aroma de las violetas, la sierra pedregosa cubierta de tomillo y romero, el blando murmullo de los arroyos, los amorosos gorjeos del ruiseñor, el lánguido arrullo de la tórtola y los trinos alegres con que las aves saludan á la blanca aurora cuando abre con dedos de rosa las puertas del Oriente.