lánguidamente

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lánguidamente

 
adv. m. Con languidez, con flojedad.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.
Traducciones

lánguidamente

ADV (= sin espíritu) → languidly; (= débilmente) → weakly, listlessly
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
De aquestas cañas a la blanda sombra recuerdo triste mi placer pasado, y me siento morir: lánguidamente grabo en el tronco de la tersa caña de Lesbia el nombre, y en delirio insano gimo, y le cubren mis ardientes besos.
Como otros espíritus escogidos renuncian al placer, al mundo y sus vanidades, y renuncian a la acción, al buen éxito, a los triunfos del orgullo y del egoísmo, en nuestras letras contemporáneas hay quien no conserva, en la gran bancarrota espiritual moderna, en el naufragio de ideas y esperanzas, más que un vago pero acendrado amor a la tenue poesía del bien moral profundo, sin principios, sin sanciones, por dulce instinto, por abnegación melancólica y lánguidamente musical pudiera decirse.
Era, sí, la canturia melancólica de su tierra. Era aquel aire monótono y lánguidamente acompasado que encontró el francés David en los arenales argelinos.
Le paseaba, le adivinaba los gustos, le traía juguetes y golosinas, y el chico tomaba los juguetes un momento y luego los dejaba caer, con indiferencia, a los pies del sillón en que permanecía lánguidamente sentado meses y meses.
que no avezada al fingimiento, trémula fué, y el rostro macilento, a dar en un sillón lánguidamente; y en su errante mirada veíase en verdad su afán interno y su pavura al crimen retratada.
Con ellas oprimía su pecho blando: sus latidos se iban amortiguando, y cerraba sus ojos pausadamente, su cabeza inclinando lánguidamente...
Allí estaba, reclinada en la borda: Apartábase lánguidamente los rizos que, deshechos por el viento marino, se le metían en los ojos, y sonreía al bello y blondo adolescente.
Tenía la piel finísima, las muñecas frágiles como una aristócrata, la cintura de típica flexibilidad, pies largos y angostos de miss y aquel fuego africano que la maduraba lánguidamente como la miel excesiva de un fruto tropical.
Porque sus primeras oraciones no carecen de los defectos de los antiguos: pesado en las digresiones, conmuévese lánguidamente, rara vez entra en calor, y tiene pocos afectos.
Harto había notado Nuño la fina devoción y el acendrado rendimiento con que el mancebo cautivo miraba y servía a su señora; pero no se atrevía a sospechar que ella pagase con amor tan delicados extremos, si bien advertía que a veces, bajo la ardiente mirada del joven, doña Mencía bajaba suave y lánguidamente los ojos, y tal vez se ponía encarnada como las amapolas, y aún creyó percibir en ocasiones, por entre los párpados y sedosas pestañas de ella, asomar una lágrima, que más que amarga parecía ser de ternura.
Calmarse siento en ti de día en día el antiguo dolor con que batallo; y al oprimir el lomo del caballo que por el prado o la floresta umbría me conduce al acaso, en la alba pura o el incierto ocaso; al leve soplo del delgado viento, al son de aguas y de árboles mecidos, poco a poco por todos los sentidos lánguidamente penetrarme siento de una dichosa calma que me llega hasta lo íntimo del alma.
Las damas rodearon a la Princesa, que con el pañuelo sobre los ojos se desmayaba lánguidamente en el canapé, y el Colegial Mayor se santiguó.