lácteo

(redireccionado de láctea)
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lácteo, a

(Del lat. lacteus.)
1. adj. De la leche o que tiene relación con ella los niños deben tomar productos lácteos. láctico
2. Que tiene alguna propiedad de la leche tiene la piel clara, de un tono lácteo. lechoso

lácteo, -a

 
adj. Relativo a la leche o parecido a ella.

lácteo, -tea

('lakteo, -tea)
abreviación
1. producto que está hecho de leche o deriva de ella El queso es un producto lácteo.
2. cosa que está relacionado con la leche industria láctea
Sinónimos

lácteo

, láctea
adjetivo
1 lechoso, lacticíneo, lacticinoso, lactescente.
Todos, a excepción de lechoso, son tecnicismos. Este se utiliza cuando significa parecido a la leche.
2 lechero, láctico.
Lácteo y láctico son tecnicismos. En cuanto a la leche, lácteo equivale con frecuencia a lechero; industria láctea o lechera. Si se refiere a los productos que se obtienen de la leche, se emplea lácteo o láctico: derivados lácteos o lácticos, no lecheros.

lácteo:

lactíferolechoso, láctico,
Traducciones

lácteo

milky

lácteo

lacté

lácteo

lácteo

lácteo

Milch

lácteo

melk

lácteo

الحليب

lácteo

mleko

lácteo

γάλα

lácteo

мляко

lácteo

牛奶

lácteo

牛奶

lácteo

mléko

lácteo

mælk

lácteo

חלב

lácteo

우유

lácteo

mjölk

lácteo

นม

lácteo

ADJmilk antes de s, lacteal (frm)
productos lácteosdairy products

lácteo -a

adj pertaining to milk; producto — milk product
Ejemplos ?
Ningún espectador podría olvidar nunca aquel espectáculo, y Ammi se quedó mirando estúpidamente el camino que habla seguido el color hasta mezclarse con las estrellas de la Vía Láctea.
Hay en acecho una mano dentro del tembladeral; y la supersustancial vía láctea se me finge la osamenta de una Esfinge dispersada en un erial.
Y vibraba la mente, y vibraba el espíritu, y vibraba el cuerpo; Rosario María se entregaba a la grandeza humana para ser alguien que pudiera dar: dar una palabra, dar una sonrisa, dar el misterioso encanto de una sabiduría que descubriera en la oscuridad de la noche, la vibrátil devoción de la Vía láctea.
Sólo QUETZALCOATL, el de los plumajes preciosos de la inteligencia creadora y el viento, la Vía Láctea, el amor y sus placeres y el TEOTL omnipotente, nuestro señor sin cuerpo concreto, XIPETOTEC, desnudo de piel, sin forma, invisible, despojado de apariencia, miraban ansiosos hacía el oriente.
Luego, TEZCATLIPOCA se echó a volar perseguido por QUETZALCOATL y en su vuelo fueron desplegando centenares de estrellas que se convirtieron en la Vía Láctea, ese camino nebuloso que vemos en las noches claras por la esfera azul del cielo, es decir, en la lengua que hablaban nuestros antiguos abuelos toltecas: MIXCOATL, serpiente de nubes.
TEZCATLIPOCA bien que sabía de las pasiones del amor, pues en cierta ocasión se había enamorado con tal fuerza de XOCHIQUETZAL, la dadora de las hermosas flores cósmicas y arrebatándosela a la lluvia fecundante de TLALOCTLI, la quiso para sí y se la llevó a su paraíso de estrellas y de espejos, el TAMOANCHAN, ubicado en la Vía Láctea, más allá del espacio que vemos; donde la convirtió en la adornadora de los amores y la usó para controlar a los hombres y a las mujeres con el fin de que no avanzaran más hacia la perfección y sólo se reprodujeran como animales, pues XOCHIQUETZAL constituía un peligro para su imperio, si se unía con QUETZALCOATL.
Habría andado interminables tierras, guiándose por el chorro de estrellas de la Vía Láctea, y visto caer a su lado a infinitos compañeros de peregrinación, rendidos al hambre, a la sed, al agotamiento de fuerzas, al fuego del sol devorante.
Sonidos negros detrás de los cuales están ya en tierna intimidad los volcanes, las hormigas, los céfiros y la gran noche apretándose la cintura con la Vía láctea.
Las estrellas vertían su luz escasa, y sobre el cielo profundo nuestros ojos contemplaban como una bruma ligera, la brillante vía láctea, ......suspiró.
Pero era noche cerrada, glacial, límpida; en el cielo, de un azul sombrío, centelleaba el joyero de los astros del hemisferio Norte; los cinco ricos solitarios de Casiopea, el perfecto broche de Pegaso, que una cadena luminosa reúne a Andrómeda y Perseo; la lluvia de pedrería de las pléyades; la fina corona boreal, el carro de espléndidos diamantes; la deslumbradora Vega, el polvillo de luz del Dragón; el chorro magnífico, proyectado del blanco seno de Juno, de la Vía Láctea...
LXV Apenas confundió la sombra fría nuestro horizonte, que el salón brillante nuevo epiciclo al gran rubí del día, y de la noche dio al mayor diamante; por láctea después segunda vía, un orbe desató y otro sonante astros de plata, que en lucientes giros batieron con alterno pie zafiros.
La Láctea Vía, que con luz taciturna centellaba y al orbe en ancho círculo envolvía de brillantes escamas, semejaba la infinita, simbólica serpiente que se está devorando eternamente...