junco

(redireccionado de juncos)
También se encuentra en: Sinónimos.

junco

(Del lat. juncus.)
1. s. m. BOTÁNICA Planta herbácea, de tallo recto y flexible, que crece dentro del agua o en lugares húmedos, donde forma matas compactas.
2. BOTÁNICA Cada tallo de esta planta.
3. BOTÁNICA Junquillo, planta herbácea.
4. Bastón delgado y flexible.
5. junco de Indias BOTÁNICA Rota, planta palmácea.
6. junco florido BOTÁNICA Planta monocotiledónea de flores rosadas, que crece al borde de las aguas.

junco

(Del port. junco.)
s. m. NÁUTICA Barco de vela que se utiliza en Extremo oriente para transportar mercancías y para la pesca.

junco

  (del l. iuncus)
m. bot. Planta perenne de la familia juncáceas (Juncus acutus) con los tallos rígidos y puntiagudos y las flores pardo rojizas agrupadas en inflorescencias redondeadas.
junco marino o marítimo Planta de la familia juncáceas (Juncus maritimus), con tallos verdes, rollizos, ásperos y medulosos; hojas radicales, muy puntiagudas, y flores en panoja apretada.
Bastón hecho de rota.

junco

  (del port. junco, y este del malayo jung)
m. mar. Embarcación china de cabotaje usada también por los malayos, quilla plana, popa redondeada y aparejo de dos o tres palos con velas cuadradas.

junco

('xunko)
sustantivo masculino
planta de tallos verdes flexibles y resistentes Trenzó una cuerda de juncos.
Sinónimos

junco

sustantivo masculino

junco:

tallovara, caña,
Traducciones

junco

reed, junk, cane, rush

junco

junco

junco

rákosí

junco

rør

junco

ruoko

junco

roseau

junco

trska

junco

アシ

junco

갈대

junco

riet

junco

siv

junco

trzcina

junco

vass

junco

ต้นไม้จำพวกอ้อหรือกก

junco

saz

junco

cây sậy

junco

芦苇

junco

ריד

junco

1 SM (= planta) → rush, reed

junco

2 SM (= barco) → junk
Ejemplos ?
Los municipios de Humacao y Yabucoa. 32. Los municipios de Juncos, Gurabo y San Lorenzo. 33. Los municipios de Naguabo, Ceiba y Las Piedras.
La verde hierba, salpicada de florecillas blancas y coloradas, hacía de alfombra, las lilas y rosales silvestres eran otros tantos ramilletes naturales, y para lavabo tenía todo el río, de agua límpida y fresca, con los juncos y cañas que se inclinaban como para darle las buenas noches y los buenos días.
Yuntas de bueyes y rebaños de carneros pasan frente a sus ojos, vendedores con los pellejos de cabra repletos de aceite, campesinas con pilastras de carbón amarradas por juncos a los sobacos, barberos que se dedican a sangrar.
En un ribazo, entre aplastadas marañas de juncos, un lóbrego y fangoso agujero, y en el fondo, durmiendo la siesta de la digestión, entre peladas calaveras y costillas rotas, el dragón, un horrible y feroz animalucho, nunca visto en Valencia, enviado, sin duda, por el Señor -según decían las viejas ciudadanas- para castigo de pecadores y terror de los buenos.
- El municipio de Gurabo; y los ba-rrios Tomás de Castro, Turabo, Borinquen, San Salvador y parte de los sectores censales 2006, 2008, 2009, 2017, 2018 y 2015; los sectores censales 2010, 2012 y 2016 del barrio Pueblo de Caguas. Distrito Representativo 33. - Los municipios de Juncos, San Lorenzo y Las Piedras. Distrito Representativo 34.
Cuando el joven acabó de hablarle, sus labios se removieron como para pronunciar algunas palabras; pero exhalaron un suspiro, un suspiro débil, doliente, como el de la ligera onda que empuja una brisa al morir entre los juncos.
A pesar de las tinieblas él sabía que se encaminaba hacia un paisaje claro y penetrante. Rápidamente se encontró en las orillas de una marisma, cargada de flexibles juncos.
La hija iba de blanco, fina y exquisita. Cintas de seda verde ondeaban como juncos entre sus dorados rizos, coronados por una guirnalda de lirios de agua.
DON JUAN Ésa es una pastorcilla muy bonita, de unos quince años, con dos ojos negros que en luz con el sol compiten, y con un cutis más blanco que las plumas de los cisnes, con un cuerpo más esbelto que una palma, y más flexible que los juncos olorosos que en el agua echan raíces, y con dos manos más bellas que el nácar y los jazmines.
Sorprendido, aparté las ramas de los tupidos matorrales y mis ojos se cegaron ante el hechizo que se manifestó delante de mí. »En medio de las altas rocas había un apacible lago circundado de hiedra y juncos.
Aquellos faroles eran lenguas de llama que le gritaban «¡vítor!», y la innúmera muchedumbre que llenaba las calles, que se esparcía por las orillas del río y lo surcaba en barquitos chatos, en juncos estrechos, ascuas de lumbre sobre el agua aceitosa, alzaba un himno a su valor sublime, y al de los que yacían en el fondo del abra, entre los restos de los inmolados cañoneros, perdidos allí para que el enemigo no pasase.
parecían decirme Sus melancólicos trinos; ¡Adiós, hermano en los sueños, Adiós, inocente niño! Yo estaba triste, muy triste, El cielo oscuro y sombrío; Los juncos y las achiras Se quejaban al oírlo.