julia

julia

1. s. f. ZOOLOGÍA Pez marino lábrido, pequeño y alargado, de color azul con una banda ondulada naranja y con la aleta dorsal continua, con una mancha negra detrás de la aleta pectoral, que vive entre algas y rocas en aguas poco profundas.
2. Méx. coloquial Vehículo policial en que se conduce a los detenidos.
NOTA: Nombre científico: (Coris julis.)

julia

 
f. zool. Pez osteíctio del orden perciformes (Coris julis), de cuerpo esbelto y aleta dorsal alargada.

Julia (Iulia)

 
Casa patricia de la antigua Roma. Llevaba los nombres de Cayo, Lucio o Sexto y César.
Traducciones

julia

Julia

julia

Giulia

julia

SF (Méx) → Black Maria, paddy wagon (EEUU)
Ejemplos ?
Los Jefes (1959) La ciudad y los perros (1963) La casa verde (1966) Los cachorros (1967) Conversación en La Catedral (1969) Pantaleón y las visitadoras (1973) La tía Julia y el escribidor (1977) La guerra del fin del mundo (1981) Historia de Mayta (1984) ¿Quién mató a Palomino Molero?
Pocos meses antes deste día, como en la colonia Capuana (por la ley Julia) los vecinos cavasen los sepulcros antiguos para hacer heredades, y esto lo hiciesen con mayor afecto, persuadidos que hallarían tesoros, por algunos vasos que testificaban grande vejez, que envueltos en la tierra sacaban, hallaron una tabla de metal en el sepulcro en que se entendía estaba enterrado Capis, fundador de la Capua.
¡Ah, Don Juan! aquí no hay gente que la venganza me impida. ANARDA. ¡Qué confusión! JULIA. Prima mía, ¿qué haremos? ANARDA. ¡Oh trance fuerte!
¿No estoy a hacello obligado, cuando la vida me ha dado? (Sale un paje.) = ( GERARDO, GARCIA, DON JUAN, ANARDA, JULIA .) GERARDO .
Si el coche, Anarda, tomáis, dejaros en él querría. ANARDA. Desde aquí del aire y soto gozar queremos las dos. JUAN. Julia, adiós. JULIA. Don Juan, adiós.
Perdonad este alboroto, si puedo esperar perdón de quien, sólo con mirar, da muerte. ANARDA. De perdonar vos me habéis dado lición. JULIA. ¡Qué bizarro caballero!
tus recuerdos, risueños, frescos, datan de ayer, y los encierra una aurora. Julia suspiró profundamente; y dejando la romanza de Guaraní entonó, con los ojos llenos de lágrimas -Caro nome que el mio cor- esa cascada de perlas del Rigoletto.
Entre las compañeras de Julia, una voz murmuró un nombre: Maximiano. Recordé entonces, que no hacía mucho tiempo, una mano aleve dio la muerte a ese bello joven tan querido en la sociedad.
¡Pobre Julia! ¡En el riente miraje de sus recuerdos, alzábase ya una cruz! -¡Al viento las penas! -exclamó Florinda, pasando su pañuelo sobre los húmedos ojos de la cantora-.
¡Tiña!, no lo quiera Dios...; que hoy se asa usté vivo, mañana se aterece de frío, aquí calenturas, más allá sarna...; ¡hombre, qué climen más endino!...; ¡y qué gente, me valga Dios!; más colores tiene que una julia .
“Había que cargar el agua, hacer la comida, cargar los hijos y cargar las penas”, - recuerda doña Julia, ama de casa, una de las fundadoras.- Vea amigo, la vida es un enredo.
volver a asustarla. -¡Oh! ¿Dónde está Julia Mills? Llévame con Julia Mills, y vete; ¡haz el favor! En una palabra, estaba medio loco y recorría el salón en todas las direcciones.