Ejemplos ?
Díjole tan mal, que en cuatro restos consecutivamente perdió los cuatro cuartos del asno, y ganóselos el mismo que se le había vendido; y, levantándose para volverse a entregarse en él, dijo el Asturiano que advirtiesen que él solamente había jugado los cuatro cuartos del asno, pero la cola, que se la diesen y se le llevasen norabuena.
Son los quijotes, los otelos y los don juanes quienes nos enseñan que la fábula no es más que un ajedrez jugado mil veces distintas con las piezas que el destino puede en cualquier momento hacer aparecer.
¡Llama a Hipólito para que lo coloque en su sitio!... Pensar que, desde esta mañana, señor Homais, puede que hayan jugado quince partidas y bebido ocho jarras de sidra...
Tengo cierta inseguridad en mí mismo que me ha jugado muy malas pasadas en muchas ocasiones, y aquel incidente, del cual fue teatro la imperial de la diligencia de Canterbury, no era muy a propósito para disminuírmela.
-Supongo que esto debe de provenir --continuó mister Peggotty con el rostro radiante y frotándose siempre las piernas- de haber jugado tanto con ella haciendo como que éramos turcos y franceses y toda clase de extranjeros, y hasta leones y ballenas, y qué sé yo cuántas cosas, cuando no me llegaba a las rodillas.
Nuestras burguesías de características periféricas muy acusadas (en Cataluña y Euskalherria) han jugado históricamente muy a fondo la carta de las autonomías políticas, y por tanto, han propiciado de uno u otro modo un federalismo frente al poder central.
Con este criterio, llamé para Ministro del Interior a don Horacio Hevia, ex Ministro de la Corte de Apelaciones, que se había distinguido siempre por su honradez y rectitud en el desempeño de sus funciones y había adquirido un gran prestigio por haber jugado su puesto y su situación en respeto a su conciencia defendiendo la ley y el derecho frente a las exigencias y atropellos reiterados de la dictadura de Ibáñez.
uizá fue a consecuencia del consejo de mistress Crupp, o quizá también sin mayor razón que la de recordar algunas partidas que había jugado con Traddles, por lo que al día siguiente se me ocurrió ir en busca de mi antiguo camarada.
He aquí lo que contaba un ángel de Dios Nuestro Señor mientras se llevaba al cielo a un niño muerto; y el niño lo escuchaba como en sueños. Volaron por encima de los diferentes lugares donde el pequeño había jugado, y pasaron por jardines de flores espléndidas.
¡Tertuliano de monjas! ¡No me moriré yo sin que me pague esta mala partida que me ha jugado hoy, al dejarme en poder de mis enemigos!
Se ven ir y venir por la pradera, como en brisa de mayo la cebada, o como el móvil mar en la ribera o viene o va, sin nunca hacer parada. Después que la Fortuna hubo jugado, finalmente a los moros dio de lado.
Otros líderes obreros que también participaron en esa reunión del Pacto declararon: En esa ocasión, afuera de los salones designados para la negociación, los industriales y patrones se quejaban de que, un día antes de que se devaluara la moneda, que se fueran al techo las tasas de interés y empezara una fuerte fuga de capitales, habían jugado al golf con el funcionario...