josefismo

josefismo

  (de José II, emperador germánico)
m. Sistema ideado por José II, emperador germánico, para subordinar la Iglesia al estado.
Ejemplos ?
Más adelante, en el siglo XVIII, la Ilustración influyó en varios círculos de católicos franceses, belgas, alemanes y holandeses, constituyéndose doctrinas (galicanismo, molinismo y josefismo, entre otras) que exaltaban el individualismo y la racionalización de las concepciones y expresiones religiosas (libre albedrío, moral austera, rechazo a las prácticas barrocas) al igual que una modificación de la organización religiosa, al apoyar los intentos de creación de Iglesias nacionales.
La política eclesiástica de María Teresa encontró su evolución en el josefismo, que impuso el cierre de muchos monasterios y su confiscación.
Así pues, en la Bula figuran expresiones tales como: O bien: Y concluyó la misma: Con ello se pretendía impedir cualquier alteración intentada por cualquiera, fueran particulares o autoridades eclesiásticas o civiles, como de hecho sucedió más tarde con el Josefismo, durante el cual se impuso la celebración de una "Misa Mayor Alemana".
Más adelante, en el siglo XVIII, la Ilustración influyó en varios círculos de católicos franceses, belgas, alemanes y holandeses, constituyéndose doctrinas (regalismo, galicanismo, molinismo, febronianismo y josefismo, entre otras) que exaltaban el individualismo y la racionalización de las concepciones y expresiones religiosas (libre albedrío, moral austera, rechazo a las prácticas barrocas) al igual que una modificación de la organización religiosa, al apoyar los intentos de creación de Iglesias nacionales.
El fin del autr era la glorificación del Josefismo, la justificación de las reformas acometidas en Toscana bajo los auspicios del gran duque Leopoldo, hermano de José II.
No es segura la atribución de la frase a alguno de los reyes del siglo XVIII a los que se ha atribuido la condición de déspotas ilustrados como Federico II el Grande, José II de Habsburgo ("josefismo"), Catalina II de Rusia, José I de Portugal (particularmente, por su principal ministro, el Marqués de Pombal) o Carlos III de España (a quien, en cambio, sí que se relaciona con la frase "mis vasallos o los madrileños son como los niños, que lloran cuando se les lava").
Bajo esta nueva teoría política (llamada Josefismo) en 1786 se ordenó la demolición casi completa de la iglesia jesuita, conservando solamente la sacristía y un cuarto contiguo donde habría vivido Jan Hus.