jondo

jondo, a

adj. MÚSICA Se aplica al cante flamenco.
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2016 Larousse Editorial, S.L.
Ejemplos ?
Existe un grupo de canciones asturianas y gallegas que, teñidas de verde, húmedas, descienden a Castilla, donde se estructuran rítmicamente y llegan hasta Andalucía, donde adquieren el modo andaluz y forman el raro canto de montaña granadino. La seguiriya gitana del cante jondo, la más pura expresión de la lírica andaluza, no logra salir de Jerez o de Córdoba.
-Pero tú estás loco, chiquillo -exclamó el viejo, que sentía que el pelo se le erizaba ante la fiera decisión que se pintaba en los ojos del enamorado campesino. -Yo no sé cómo estoy; lo que yo sé es que pa vivir sin Rosario, más mejor quieo caer en lo jondo del barranco.
Pero tan y mientras no quiero yo que ella sepa ni una palabra de mi regreso de América. -Descudia, hombre, descudia, que ya sabes tú que yo pa eso de guardar un secreto soy yo más jondo que un barranco.
¿Tú no comprendes que ojos que te miraran a ti, puñales serían que a mí se me clavarían en lo más jondo del pecho; que cañas que te ofrecieran y que te bebieras tú, tragos serían pa mi que me quemarían la boca?
Usté no está prendao como yo de la Dolores, usté vive como las propias rosas cortando aquí er bacalao en el cante jondo, y yo si se me pone sobre er corazón, pueo dejarlo a usté pollito, pero que pollito der to, y quitarlo a usté der comeero.
Con la juerza d'un queré jondo, mu jondo, que s'ajoga drento'l alma, Rosarillo, de repente, le dió un beso, el primero qu'ella daba, que tamién a Blas quería dende nueva sin icirle una palabra.
Rempuja tú con genio, chiriveje, chupa jondo y bochinchea, chiquenino de tu casa, muñequino jormao de miel y cera que derritió'l aliento de tu padre, que yo cuajé con sangre de mis venas, que Dios jizo al igual que semos dambos pa que tos devinaran tu nacencia: remete'l jociquino bien p'adrento, rempuja con töa tu juerza, que asín el chipitón saldrá seguío con dos gorpes tan sólo qu'arremetas.
Carmen Torres, cantaora de flamenco de renombre, con preferencia de los palos fuertes del cante jondo, como la seguiriya, la soleá, la toná, la petenera...
Su amistad les llevó a emprender varios proyectos en torno a la música, el cante jondo, los títeres, y otras actividades artísticas paralelas.
La Parrala (Dolores Parrales), cantaora nacida en Moguer a quien Lorca dedicó uno de los poemas de su obra "Poema del cante Jondo".
Los Verdiales son objeto de un notable interés musicológico y antropológico principalmente por tres motivos: Antigüedad: Según flamencólogos como Hipólito Rossy (Teoría del Cante Jondo.- Credsa, Barcelona, 1998) y José Luque Navajas (Málaga en el cante.-El Guadalhorce.-Málaga, 1965) los verdiales son, como poco, la más primitiva forma de fandango malagueño y, casi con seguridad, puede que del andaluz en su conjunto.
Ese mismo año, Lorca escribió el Poema del cante jondo, obra que no se publicaría hasta diez años después. Esos años en Granada giraron alrededor de dos focos culturales: Falla y la tertulia de "El Rinconcillo".