Ejemplos ?
De acuerdo con las reglas de la FIDE, en caso de empate el campeón retenía el título. Bronstein fue llamado, jocosamente, "Campeón de medio mundo", tras el empate.
Nuevo puente sobre el río Vienne, inaugurado en 2006: ha sido llamado, jocosamente, un 1º de abril, «le pont Ticaud» en alusión a los ponticauds, los habitantes del barrio de los puentes de Limoges.
Normalmente se bebe durante el aperitivo, junto con arenque escabechado, langosta, lutefisk o pescado ahumado. En este aspecto se suele decir jocosamente que el aquavit ayuda al pescado a nadar hasta el estómago.
Este Airbus A319CJ vino a sustituir el jocosamente llamado "camastrón" la cual, durante casi veinte años, estuvo integrada por un Boeing 737, siglas F001, y dos jets ejecutivos Grumman.
Pronto comienza la construcción y la gente lo denomina jocosamente Nuestra Señora de las Comunicaciones debido a la monumentalidad y tamaño.
El comentario de DeRogatis se produjo después de que Adams, durante el concierto, calificara jocosamente a Wilco de ser un grupo aburrido.
De hecho, muchas de las plantas parecen ser compuestas (jocosamente se les ha llamado "frankenplantas"): se juntan las raíces de una especie con las hojas de otra y las flores de una tercera; en ocasiones las raíces han sido adornadas con "ojos", zarpas o incluso garras: se desconoce qué significan estos adornos (salvo que fuesen claves o pistas visuales de algún tipo).
A lo largo de su trayecto se encuentran algunos de los edificios y monumentos más emblemáticos de Madrid como son la fuente de Cibeles y la Puerta de Alcalá. La calle fue centro del poder financiero a finales del siglo XIX, siendo denominada jocosamente como la calle de los banqueros.
El acto de copiar el Lions book a veces fue jocosamente denominado como una suerte de variante occidental del fenómeno samizdat soviético (aunque, no obstante, se trataba de dos hechos muy diferentes en realidad: por un lado, la violación de derechos de autor en los EE.UU.
Por ejemplo, Srdja Popovic, un hombre que jocosamente se refería a sí mismo como el “comisario político” de Otpor fue nombrado encargado de medioambiente en el gobierno de Zoran Djindjic.
Modelos similares aparecen en el arte escita y podría tratarse de un modelo de escudo procedente de Europa central. Jenofonte, jocosamente, describe a unos peltastas enganchados por las correas, al tratar de trepar por una empalizada.
En una autobiografía -uno de cuyos fragmentos transcribe Carlos R. Centurión en su monumental “Historia de las letras paraguayas”- Lamas escribe, jocosamente: “Nacido en el Siglo XX.