jesuita

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jesuita

1. adj./ s. m. RELIGIÓN Que es miembro de la Compañía de Jesús, orden religiosa fundada por san Ignacio de Loyola.
2. adj./ s. m. y f. coloquial Que se comporta con hipocresía y astucia no seas jesuita y díselo a la cara.

jesuita

 
adj.-m. catol. Díc. del religioso de la Compañía de Jesús. (V. Compañía de Jesús.)

jesuita

(xe'swita)
abreviación
religioso que pertenece a la Compañía de Jesús El cura de la iglesia es jesuita.

jesuita


sustantivo masculino
1. religión religioso que pertenece a la Orden de Jesús un monasterio de jesuitas
2. peyorativo persona que es astuta e hipócrita Es un jesuita y no se le puede creer nada de lo que dice.
Sinónimos

jesuita

adjetivo y sustantivo masculino
Traducciones

jesuita

jesuíta

jesuita

gesuita

jesuita

jesuiten

jesuita

jésuite

jesuita

jezuïet

jesuita

اليسوعية

jesuita

耶稣会

jesuita

耶穌會

jesuita

Jesuit

jesuita

イエズス会

jesuita

예수회

jesuita

Jesuit

jesuita

A. ADJ
1. (Rel) → Jesuit
2. (= hipócrita) → Jesuitic, Jesuitical
B. SM
1. (Rel) → Jesuit
2. (= hipócrita) → hypocrite
Ejemplos ?
Estudió en el colegio San Gabriel, regentado por los padres jesuitas, pero se graduó finalmente en el colegio Mejía, de carácter público.
Lo más notable que ocurrió en los cuatro años que gobernó el mitrado fue que principiaron los disturbios del Paraguay entre los jesuitas y Antequera, y que el pirata inglés Juan Cliperton apresó el galeón en que venía de Panamá el marqués de Villacocha con su familia.
Se creía haber conquistado una garantía y de la garantía se apoderaban los únicos enemigos de la reforma. En la sombra los jesuitas habían preparado el triunfo de una profunda inmoralidad.
Entre 1963 y 1969 estudió en Colegio Félix de Jesús Rougier, dirigido por Misioneras Eucarísticas de la Santísima Trinidad, posteriormente entre 1970 y 1976 estudió con los jesuitas en el Instituto Cultural Tampico y, al abandonar su ciudad natal, se fue a vivir a la Ciudad de México para estudiar en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.
Dos décadas después ya teníamos, aparte de otras escuelas primarias, un par de cátedras de enseñanza secundaria y en proyecto que al parecer no pasó de tal, una biblioteca real o pública que debía formarse con los dos mil volúmenes de la librería de los jesuitas expulsos, librería que – digámoslo de pasada – ya venía sirviendo de muchos años atrás para difundir cultura en el vecindario.
Todos los textos... ¡Oh!, ¡oh!, en cuanto a los textos, abra la historia; se sabe que han sido falsificados por los jesuitas. Entró Carlos, y, acercándose a la cama, corrió lentamente las coronas: Emma tenía la cabeza inclinada sobre el hombro derecho.
Tanto en uno como en otro movimiento se ve la intervención de elementos externos que pretenden aprovechar el levantamiento; en la revolución de los comuneros existe vinculación entre sus líderes y la corona inglesa; y en el caso de Tupac Amarú hay propagandistas ingleses y adictos de los jesuitas expulsados.
Sea de ello lo que fuere, lo positivo es que de repente dieron los jesuitas en echarla de obsequiosos, y consiguieron del virrey permiso para enviar de regalo a España, y sin pago de derechos aduaneros, cajoncitos conteniendo bollos de riquísimo chocolate del Cuzco, muy apreciado, y con justicia, por los delicados paladares de la aristocracia madrileña.
Yo soyle franco, don Teodomiro; si don Carlos me la pidiera por esposa u por cónyuge, yo dársela, mi alma, se la daba; porque yé un buen rapaz, cóime, y los que mormuran son unos probetones llambiones, víztimas de la barbarie y de la iznorancia de este país, donde sólo se respeta a los jesuitas.
¡Cóime! ¡A los jesuitas, que han siu los que trajeron la Inquisición y los que perdieron las colonias! ¿De qué os reís, pollines?
Ocurriome por el momento pensar que el chocolate de los teatinos (nombre que primitivamente se dio a los clérigos regulares de la orden de San Cayetano, y con el que más tarde se engalanó también a los jesuitas) debió ser indigesto; pero viejos que lo saborearon, acompañado con bizcochuelos de Huancayo, me sostuvieron que sus paternidades lo gastaban del Cuzco, con canela y vainilla, cacao legítimo, sano y nutritivo.
Desde este centro misionero de los jesuitas, visita y misiona en distintas “capillas” en la tierra de los “indios chilenos” de las cuatro “Vutan mapu” (Grandes Provincias): “Lauquen vutan mapu”: costa del mar; Ragitun Vutan mapu”: planicies ceracanas a la costa; “Ina pire Vutan mapu”: el propio macizo de los Andes; y “Pire Vutan mapu”: cerros nevados entre los Andes y las Pampas.