jeronimiano

jeronimiano, a

(De san Jerónimo, doctor de la Iglesia.)
adj. De este padre de la Iglesia iconografía jeronimiana.

jeronimiano, -na

 
adj. catol. Perteneciente a la Orden de San Jerónimo.
Ejemplos ?
VIII, en los cuales los nombres de los santos van acompañados de datos hagiográficos sacados de las pasiones y de otras fuentes literarias. En la base de estos trabajos de compilación está ante todo el martirologio jeronimiano.
El martirologio jeronimiano presenta diversas fiestas que habrían ido introduciéndose en las iglesias locales y que ahora pasaban a engrosar el martirologio: la conmemoración de las dedicaciones de iglesias, los traslados de reliquias, los aniversarios de los titulares o fundadores de las iglesias, los benefactores insignes de las comunidades, los cuales, al igual que los ascetas prestigiosos, empezaron a ser venerados.
Fue llamado martirologio jeronimiano sin fundamento real en la tradición, para revestirle del peso de la autoridad de San Jerónimo.
Casi al mismo tiempo se iba formando el gran martirologio llamado jeronimiano con las conmemoraciones de todos los mártires, que agrupaba los martirologios más antiguos de las iglesias.
Ambos especifican la ubicación de su sepultura en la vía Tiburtina, y el Martirologio jeronimiano lo califica de «archidiaconus», título que más tarde reiteró el Peristephanon del poeta latino Prudencio.
Su nombre se atestigua en los calendarios litúrgicos más antiguos: la Depositio martyrum del año 354 y el Martirologio jeronimiano del siglo V.
En los orígenes de la festividad, se celebraba conjuntamente a Juan y a su hermano Santiago el Mayor el día 27 de diciembre: ambos nombres aparecen juntos en el Calendario Cartaginés, en el Martyrologium hieronymianum (Martirologio jeronimiano, siglo VI) y en los libros litúrgicos galicanos.
de Buck (1817-1876), experto arqueólogo y teólogo del concilio Vaticano I, que supo imprimir al trabajo un ritmo vigoroso y favoreció los estudios e investigaciones especiales, destinadas a completar las actas de los santos, por ejemplo, la edición crítica del Martirologio jeronimiano.
Los últimos tomos del mes de noviembre, por ejemplo el quinto y el que contiene un comentario al Martirologio jeronimiano, son el fruto de la nueva dirección, bajo la cual las actas de los santos, por lo riguroso de la investigación y la seriedad crítica, pasan a figurar entre las obras más importantes de la crítica histórica contemporánea.
VI, dichas celebraciones se reunieron en el Martirologio jeronimiano, que incluyó numerosos calendarios locales procedentes de Italia, África, España y la Galia, que han llegado así hasta nosotros.
En el Martyrologio jeronimiano se incluye a Zoilo y compañeros mártires en el 27 de junio, lo que coincide con la mayoría de los martirologios históricos, excepto algunos de los más antiguos que citan a Crescente en primer lugar, pero ello se debe, según cree Hensquenio, a que fue anterior la invención del cuerpo de éste.
El martirologio jeronimiano, por ejemplo, convierte los simples titulares Ciríaco y Eusebio en mártires, evidentemente inexistentes.