jarro

(redireccionado de jarros)
También se encuentra en: Sinónimos.

jarro

1. s. m. Recipiente para líquidos, semejante a una jarra y con una sola asa.
2. Cantidad de líquido que cabe en un jarro les invitó a varios jarros de vino.
3. a jarros loc. adv. A cántaros, en abundancia llover a jarros.
4. echar a alguien un jarro de agua fría loc. adv. coloquial desilusionarle, desanimarle: intentó echarle un jarro de agua fría para quitarle de la cabeza esas ideas.
NOTA: También se escribe: jarra, jarra
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2016 Larousse Editorial, S.L.

jarro

 
m. Vasija a manera de jarra y con solo un asa.
Cantidad de líquido que cabe en ella.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.

jarro

('xaro)
sustantivo masculino
1. vaso provisto de un asa para consumir bebidas un jarro de hojalata
2. bebida contenida en este vaso un jarro de cerveza
quitar a una persona el entusiasmo o la esperanza Habló con alguien que domina el tema y le echó un jarro de agua fría respecto de su proyecto.
Kernerman English Multilingual Dictionary © 2006-2013 K Dictionaries Ltd.
Sinónimos

jarro

sustantivo masculino

echar a uno un jarro de agua sustantivo masculino (col.) (fría) desilusionar, desesperanzar*.
Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2016 Larousse Editorial, S.L.
Traducciones

jarro

hrnek

jarro

krus

jarro

Becher

jarro

muki

jarro

šalica

jarro

マグ

jarro

머그

jarro

mok

jarro

krus

jarro

kufel

jarro

caneca

jarro

mugg

jarro

ถ้วยใหญ่มีหู

jarro

kupa

jarro

chén vại

jarro

杯子

jarro

SMjug, pitcher (EEUU)
caer como un jarro de agua fríato come as a complete shock
echar un jarro de agua fría a una ideato pour cold water on an idea
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
Sacaron mesa, jarros y copas, amén de un queso medianamente duro, y el estudiante y los dos egipcios refrescaron allí en amor y compaña.
Cuando los hombres de Europa vivían en la edad de bronce, ya hicieron casas mejores, aunque no tan labradas y perfectas como las de los peruanos y mexicanos de América, en quienes estuvieron siempre juntas las dos edades, porque siguieron trabajando con pedernal cuando ya tenían sus minas de oro, y sus templos con soles de oro como el cielo, y sus huacas, que eran los cementerios del Perú, donde ponían a los muertos con las prendas y jarros que usaban en vida.
Venía la viuda de vuelta del mercado con el sirviente detrás, sin manos para sujetar toda la compra de jarros de Cholula y de Guatemala; de un cuchillo de obsidiana verde, fino como una hoja de papel; de un espejo de piedra bruñida, donde se veía la cara con más suavidad que en el cristal; de una tela de grano muy junto, que no perdía nunca el color; de un pez de escamas de plata y de oro que estaban como sueltas; de una cotorra de cobre esmaltado, a la que se le iban moviendo el pico y las alas.
El vino y la cerveza espumeaban en copas y jarros, y los canes favoritos participaban en el festín; los señoritos los besaban después de secarles el hocico con las largas orejas colgantes.
Y durante tres días, hace vanos esfuerzos para persuadirse que se divierte; harapos sucios de telas chillonas, adornos de papel y moños de cintas, caretas insulsas e uniformes de alambre tejido, con los ojos sonsamente azules y sus mejillas de color enfermizo, carritos llenos de guitarras mal templadas y de acordeones desafinados, con hombres vestidos de mujeres, y otros hombres disfrazados de payasos o de no se sabe qué, que recorren leguas, sin otra gracia que la de gritar, en cada palenque, con voz aguda, «¡Te conozco! ¿cómo te va?» y de recibir con la contestación: «Te conozco mascarita», algunos jarros de agua.
La familia tira los últimos golpes a la cena, agotándose los jarros de vino, y el chicuelo despierta preguntando por los marzantes.
y al volver de la plaza, si no se bañan, no comen; y hay otras muchas cosas que observan por tradición, como la purificación de copas, jarros y bandejas .
—y continuaba llenando los jarros con el espumoso champurrado que con impaciencia aguardaban los que a esa hora se reunían para desayunar en el puesto de la tamalera.
A la señora Homais le gustaban mucho estos panecillos pesados, en forma de turbante, que se comen en la Cuaresma con mantequilla salada: última muestra de los alimentos góticos que se remonta tal vez al siglo de las cruzadas y de los cuales se llenaban antaño los robustos normandos, creyendo ver sobre la mesa, a la luz de las antorchas amarillas, entre los jarros de hipocrás y los gigantescos embutidos, cabezas de sarracenos que devorar.
El otro sonreía, porque las alabanzas de Antón eran impertinentes. ¿Que daba la res tanto y tantos jarros de leche? ¿Que era noble en el yugo, fuerte con la carga?
Era célebre Etruria por sus sabios, y por sus jarros de barro negro, con figuras de relieve, y por sus estatuas y sarcófagos de tierra cocida, y por sus pinturas en los muros, y sus trabajos en metal.
En las caricias de tu cabellera vuelvo a encontrar las languideces de las largas horas pasadas en un diván, en la cámara de un hermoso navío, mecidas por el balanceo imperceptible del puerto, entre macetas y jarros refrescantes.