jarifo

(redireccionado de jarifa)

jarifo, a

(Del ár. sarif, ilustre.)
adj. Que es vistoso o está bien arreglado o adornado.
NOTA: También se escribe: garifo

jarifo, -fa

 
adj. Vistoso, bien compuesto.
Traducciones

jarifo

ADJ (liter) → elegant, showy, spruce
Ejemplos ?
Lama, V. de, y Peral Vega, E., "Introducción" a El Abencerraje y la hermosa Jarifa, Editorial Castalia, Madrid, 2000. García López, J., Literatura Española.
Lama, V. de, y Pffg "Introducción" a El Abencerraje y la hermosa Jarifa, Editorial Castalia, Madrid, 2000. García López, J., Literatura Española.
En la literatura y la música existen las siguientes apariciones de la de los Abencerrajes: La Historia del Abencerraje y de la hermosa Jarifa (1551), novela morisca de Antonio de Villegas.
No suele por los fines del otoño quedar la vid ñudosa en los sarmientos, de los marchitos pámpanos robada, sin resistencia a los primeros vientos, que con nevado soplo y boca helada cierzo dejó cadáver con la fiera mano que floreció la primavera, como las dos quedaron en la rifa; ni Fátima y Jarifa por el abencerraje Abindarráez, ni por Martín Peláez, que del Cid heredó la valentía, doña Urraca y María de Meneses, aquella a quien pedía con palabras corteses las nueces su galán si no bailaba: así celoso amor las provocaba.
Trae, Jarifa, trae tu mano, Ven y pósala en mi frente, Que en un mar de lava hirviente Mi cabeza siento arder. Ven y junta con mis labios Esos labios que me irritan, Donde aún los besos palpitan De tus amantes de ayer.
-Todas ésas son aire -dijo Loaysa- para las que yo os podría enseñar, porque sé todas las del moro Abindarráez, con las de su dama Jarifa, y todas las que se cantan de la historia del gran sofí Tomunibeyo, con las de la zarabanda a lo divino, que son tales, que hacen pasmar a los mismos portugueses; y esto enseño con tales modos y con tanta facilidad que, aunque no os deis priesa a aprender, apenas habréis comido tres o cuatro moyos de sal, cuando ya os veáis músico corriente y moliente en todo género de guitarra.
Y llegó aquí, a Angostura, en una playa primitiva atracó la canoa; vedle hundir en el suelo el tacón fino, con el pinchazo de la avispa que quiere conocer su avispero; seguidle, subiendo la cuesta hacia la ciudad; un revuelo de campanas anuncia su llegada, las casas se endomingaban de banderas y de letreros, de Soledad arriban canoas con mujeres como cestas con mangos y mereyes del tiempo. Angostura gallea su jarifa prestancia para gustarle al Héroe guapo que tenía los ojos negros.
Aja de Getafe vino y Zahara la de Alcorcón, en cuyo obsequio muy fino corrió de un vuelo el camino el moraicel de Alcabón. Jarifa de Almonacid, que de la Alcarria en que habita llevó a asombrar a Madrid, su amante Audalla, adalid del castillo de Zorita.
Y aturdan mi revuelta fantasía Los brindis y el estruendo del festín, Y huya la noche y me sorprenda el día En un letargo estúpido y sin fin. Ven, Jarifa; tú has sufrido Como yo; tú nunca lloras; mas, ¡ay triste!, que no ignoras Cuán amarga es mi aflicción.
Más Alcaides he tenido Que el castillo de Milán, Más guardas que Monumento, Más hierros que el Alcorán, Más sentencias que el Derecho, Más causas que el no pagar, Más autos que el día del Corpus, Más registros que el Misal, Más enemigos que el agua, Más corchetes que un gabán, Más soplos que lo caliente, Más plumas que el tornear. Bien se puede hallar persona Más jarifa y más galán, Empero más bien prendida Yo dudo que se hallará.
Inspiradas en fuentes literarias independientes, como la comedia morisca El remedio en la desdicha, sobre la historia de Abindarráez y la hermosa Jarifa.
Contiene: La Celestina de Fernando de Rojas; el Lazarillo de Tormes; El Patrañuelo y Sobremesa y alivio de caminantes de Juan de Timoneda; Doce cuentos, de Juan Aragonés, incluidos en una edición del Alivio de caminantes de Timoneda; el Guzmán de Alfarache de Mateo Alemán; Historia de los amores de Clareo y Florisea y de los trabajos de Isea de Alonso Núñez de Reinoso; Selva de aventuras de Jerónimo de Contreras; Historia del Abencerraje y de la hermosa Jarifa; y Guerras civiles de Granada, por Ginés Pérez de Hita.