jabalina

(redireccionado de jabalinas)
También se encuentra en: Sinónimos.

jabalina

(Del ár. gabali, cerdo montés.)
s. f. ZOOLOGÍA Hembra del jabalí.

jabalina

(Del fr. javeline.)
1. s. f. Arma arrojadiza semejante a la lanza.
2. DEPORTES Modalidad deportiva del atletismo, en la que se lanza una vara semejante a este arma arrojadiza.

jabalina

  (de jabalí)
f. zool. Hembra del jabalí.

jabalina

  (del fr. javeline)
f. Arma, a manera de venablo, que se usaba en la caza mayor.
dep. En atletismo, instrumento de forma cilíndrica, largo y delgado, que en uno de los extremos tiene una punta de hierro bastante pesada.

jabalina

(xaβa'lina)
sustantivo femenino
1. aparato de gimnasia usado en pruebas atléticas de lanzamiento El lanzamiento de jabalina es una disciplina olímpica.
2. deporte modalidad atlética que consiste en lanzar este aparato a la mayor distancia posible Era medallista olímpico de jabalina.
Sinónimos
Traducciones

jabalina

Speer, Bache

jabalina

javelin

jabalina

giavellotto

jabalina

رُمْحٌ

jabalina

oštěp

jabalina

spyd

jabalina

keihäs

jabalina

javelot

jabalina

koplje

jabalina

投げ槍

jabalina

jabalina

speer

jabalina

spyd

jabalina

oszczep

jabalina

dardo

jabalina

копье

jabalina

spjutkastning

jabalina

กีฬาพุ่งหลาว

jabalina

mızrak

jabalina

cái lao

jabalina

标枪

jabalina

標槍

jabalina

כידון

jabalina

SF
1. (Dep) → javelin
2. (Zool) → wild sow
Ejemplos ?
Estaban ya rodeados y habrían pagado por la reanudación de la guerra si un volsco, Vetio Mesio, hombre más distinguido por sus hechos que por su linaje, se levantó exaltado entre sus camaradas, que ya estaban convirtiéndose en una masa indefensa. Les gritó "¿Así os vais a convertir en blancos de las jabalinas enemigas, sin resistencia, indefensos?
Ninguno tenía mas de una mano para combatirme; todos sus brazos eran débiles e incapaces de disparar...No tenían el valor de sostener sus jabalinas!
375 Heridas hubieran hecho, de no ser porque el cerdoso animal entre unas opacas espesuras se hubiese ido, ni para las jabalinas ni para el caballo lugares transitables.
Todos ostentan al uso sujeto el caballo con una guirnalda de ramas, todos llevan dos jabalinas de cerezo silvestre con punta de hierro; a unos les penden del hombro ligeras aljabas, una flexible cadena de oro labrado les ciñe el cuello, cayendo sobre el pecho.
que quieras someterte a ajeno yugo ni tener por amos a los Teucros." Dijo, y ayudado de los suyos, asentó en los lomos del corcel el acostumbrado peso de su cuerpo, y tomó en ambas manos dos agudas jabalinas, cubierta la cabeza con un refulgente yelmo de bronce, coronado de un penacho de crines.
Al principio se alarmaron por los gritos a su alrededor; después empezaron a llover jabalinas sobre ellos desde todas las direcciones.
Mirad, que las manos y todos los miembros del que osa acercarse a él se debilitan y se vuelve incapaz de tomar un arco o unas jabalinas..." Su Majestad los perseguía como un grifón.
Mircea mismo conduce en la batalla el terrible temporal, Que viene, viene, viene, destruye todo que encuentra; Pataleando llegan los jinetes rumanos como un muro de jabalinas, Entre las bandas paganas pasan abriéndose largos caminos; En caos se dispersan las filas del enemigo, Y corriendo triunfadores vienen banderas del país, Como un diluvio que destruye, como un mar alborotado - Dentro de una hora los paganos se quedan como mala hierba disipada; Ese granizo de acero corre hacia el Danubio para escapar Y detrás de él se extiende grandioso el ejército rumano.
En tanto la naciente aurora se levanta del océano, y la flor de la juventud sale de la ciudad, llevando con profusión apretadas redes, lonas y jabalinas de ancha punta de hierro; acuden precipitadamente los jinetes masilios y las jaurías de mucho olfato.
Los etruscos apenas habían tenido tiempo para formar sus filas cuando, tras que las jabalinas hubieran sido arrojadas desordenadamente en vez de con regularidad, los guerreros entraron al cuerpo a cuerpo con las espadas, la clase más desesperada de lucha.
310 Oculta sus naves en un hueco de los bosques, debajo de una socavada peña, cercada de árboles y opacas sombras, y sale acompañado solamente de Acates, blandiendo en su mano dos jabalinas con grandes puntas de hierro.
Luego que recorrieron alegres en sus caballos todo el ámbito del circo para que los contemplaran los suyos, Epítides, al verlos ya dispuestos, dio la señal con la voz y chasqueó su látigo, con lo que partieron todos de frente a la carrera, se dividieron luego en tres bandas, y de nuevo volvieron a la voz de sus jefes, como si fueran a acometerse con las jabalinas.