israelita

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israelita

1. adj. HISTORIA Hebreo, que pertenece al pueblo bíblico de Israel. judío
2. s. m. y f. HISTORIA Miembro de este pueblo.
3. adj./ s. m. y f. RELIGIÓN Que profesa la ley de Moisés o judaica. hebreo

israelita

 
adj.-com. Hebreo.
Del antiguo reino de Israel.
m. pl. etnog. e hist. Pueblo perteneciente al tronco étnico semita. Su historia queda reflejada en la Biblia. En Canaán, hacia el s. XVIII a C, los israelitas llevaron una existencia nómada y pastoril, hasta que las condiciones económicas les obligaron a emigrar a Egipto. Perseguidos por los faraones de la XIX dinastía, regresaron a Canaán a través del Sinaí, dirigidos por Moisés. La autoridad era de carácter teocrático, personificada primero en los Jueces, hasta que llegó la monarquía en la persona de Saúl y luego David, el cual se apoderó de Jerusalén donde después Salomón erigió el templo, santuario del pueblo israelí. El cisma de Jeroboam debilitó al pueblo israelí (935 a C). En el 722 a C Israel fue tomada por los asirios y en el 587 a C Judá cayó bajo el dominio de los babilonios. Israel fue dispersado. Tras la caída de Babilonia en el 539 a C, Esdras y Nehemías reavivaron el sentir religioso con la reconstrucción del templo; entonces el pueblo de Israel se convirtió en pueblo judío. (V. hebreo y judío.)
Sinónimos

israelita

adjetivo y cosustantivo masculino
(persona) hebreo, judío.
Traducciones

israelita

Israelite

israelita

israelisch

israelita

israelita

israelita

israélite

israelita

ADJ & SMFIsraelite
Ejemplos ?
Los cuales vocablos latinos que tradujo la versión Vulgata, y los que le responden en los originales hebreos y griegos, significan este animalejo que conocemos y llamamos avispa, y algunos intérpretes, particularmente San Agustín, dudaron si se habría de entender en aquellos lugares a la letra, en significación propia, o si significaba por translación con este vocablo la fama y rumor de los milagros espantosos de Dios y número y valentía de los israelitas, que precedió volando como avispa y picando y acobardando los ánimos de los cananeos, para que fuesen fáciles de combatir y de vencer.
Así, pues, como Moisés, cuando luchaban los israelitas contra Hamalec, levantaba sus brazos suplicantes al cielo en la cumbre de la montaña, del mismo modo, mientras los misioneros del Evangelio se fatigan en el cultivo de la viña del Señor, todos los fieles cristianos deben ayudarles con sus oraciones.
Pedro, al ver esto, se dirigió al pueblo: «Israelitas, ¿por qué os admiráis de esto, o por qué nos miráis fijamente, como si por nuestro poder o piedad hubiéramos hecho caminar a éste?
«Israelitas, escuchad estas palabras: A Jesús, el Nazoreo, hombre acreditado por Dios entre vosotros con milagros, prodigios y señales que Dios hizo por su medio entre vosotros, como vosotros mismos sabéis, a éste, que fue entregado según el determinado designio y previo conocimiento de Dios, vosotros le matasteis clavándole en la cruz por mano de los impíos; a éste, pues, Dios le resucitó librándole de los dolores del Hades, pues no era posible que quedase bajo su dominio; porque dice de él David: Veía constantemente al Señor delante de mí, puesto que está a mi derecha, para que no vacile.
Después de la lectura de la Ley y los Profetas, los jefes de la sinagoga les mandaron a decir: «Hermanos, si tenéis alguna palabra de exhortación para el pueblo, hablad.» 16. Pablo se levantó, hizo señal con la mano y dijo: «Israelitas y cuantos teméis a Dios, escuchad: 17.
¿Qué diré de los milagros que caminando por el desierto los israelitas hizo Dios en tanto número y tan estupendos...
Ya se entiende aquí aquel cáliz del cual dice: «¿Podéis beber el cáliz que yo he de beber?», y también: «Padre, si es posible, pase de mí este cáliz», con que sin duda significa su pasión ya sea que, como el vino es fruto de la viña, antes nos quiso significar con esto que de la misma viña, esto es, del linaje de los israelitas...
Porque en el libro intitulado Judith, preguntando Holofernes, enemigo de los israelitas, qué gente era aquella con quien tenía que pelear, Achior, capitán general de los amonitas, le respondió de esta manera: «Oiga mi Señor la relación que hará este su siervo sobre el particular, porque le diré la verdad acerca de este pueblo que habita aquí en estas montañas, y no hallará mentira alguna en lo que este su siervo le dirá.
¿Por ventura el mismo Apóstol San Pablo no era ciudadano de la celestial Jerusalén, o no era mucho más cuando «andaba tan triste y con continuo dolor en su corazón por causa de, los israelitas, sus hermanos carnales?
Y dice que dejará sobre ellos señales, para que admirándose de ellas, crean en él, y que los que se salvaren de éstos, los despachará y los enviará a diferentes gentes, y a las islas más remotas, donde nunca oyeron su nombre ni vieron su gloria, y que éstos anunciarán su gloria a las gentes, y que traerán a los hermanos de estos con quien hablaba, esto es, a aquellos que siendo en la fe hijos de un mismo Dios Padre, serán hermanos de los israelitas escogidos...
Del grande español Imperio, hombres de todas provincias, y de todas las naciones que la Europa sabia habitan. Moros, moriscos y griegos, egipcios, israelitas, negros, blancos, viejos, mozos, hablando lenguas distintas.
3 Pues desearía ser yo mismo anatema, separado de Cristo, por mis hermanos, los de mi raza según la carne, 4 - los israelitas -, de los cuales es la adopción filial, la gloria, las alianzas, la legislación, el culto, las promesas, 5 y los patriarcas; de los cuales también procede Cristo según la carne, el cual está por encima de todas las cosas, Dios bendito por los siglos.