isla desierta

Traducciones

isla desierta

opuštěný ostrov

isla desierta

øde ø

isla desierta

einsame Insel

isla desierta

ερημονήσι

isla desierta

desert island

isla desierta

autio saari

isla desierta

île déserte

isla desierta

pusti otok

isla desierta

isola deserta

isla desierta

無人島

isla desierta

무인도

isla desierta

onbewoond eiland

isla desierta

øde øy

isla desierta

bezludna wyspa

isla desierta

ilha deserta

isla desierta

öde ö

isla desierta

เกาะที่ไม่มีคนอาศัยอยู่

isla desierta

ıssız ada

isla desierta

đảo hoang

isla desierta

荒岛
Ejemplos ?
Si cada uno de nosotros fuera un Robinson, ¿qué significaría robar, mentir, asesinar? ¿Qué es la moral en una isla desierta? El delito no es individual, sino social.
AGAMENÓN ¡Idos! Arrojadle cuanto antes a cualquier isla desierta, por tener tanta audacia de lengua. Tú, Hécuba, ¡oh desdichada!: vé a enterrar a tus dos muertos.
Luego parece que la sociedad no está allí; una diligencia viene a ser para los dos sexos una isla desierta; y en las islas desiertas no sería precisamente donde tendríamos que sufrir más desaires de la belleza.
Iban descalzos, andrajosos, mostrando por los boquetes de la blusa la carne costrosa, libre de camisa, con la cara pálida, la piel temblona por el hambre de muchos años y el horrible aspecto de náufragos arrojados a una isla desierta.
El ocio, pues, el hastío, el cansancio, la duda, corroyeron las fibras de mi corazón, que se quedó aislado y huérfano en medio de mi pecho, como una isla desierta en medio de los mares...
Una deshecha borrasca apartó al nuevo expedicionario del litoral de África, arrojándole en medio de aquel mar desconocido que se perdía en Occidente; pero ni aun así fue estéril este viaje, pues cuando abonanzó el tiempo, Zarco descubrió una isla desierta, a la que llamó Porto-Santo, cuyo señorío le cedió don Enrique para que, en unión de Bartolomé Trillo y Tristán Bax Tejeira la poblase y le diese cultivo.
Asal y Hayy vuelven a la isla desierta y continúan su vida mística Asal y Hayy se despidieron de ellos, los abandonaron y esperaron pacientemente la ocasión de volver a su isla, hasta que Dios (¡honrado y ensalzado sea!) les facilitó la travesía.
Después de cien borrascas de la vida, el duque, solo, separado de su duquesa, cuya perfidia supo de modo cierto; sin hijos, sin amor a nada del mundo, sin amigos verdaderos, como la mayor parte de los hombres, se retiró a sus dominios de Candelario, como al abrigo de una ensenada en una isla desierta.
Éste se embarcó con su esposa y la pastora, pero se produjo una gran tempestad que les hizo naufragar y se encontraron en una isla desierta.
Una leyenda de la iglesia oriental cuenta que dos santos anacoretas se habían encarcelado voluntariamente durante algunas decenas de años en una isla desierta, aislándose además uno de otro y pasando día y noche en la contemplación y en la oración, habiendo llegado a tal punto que perdieron el uso de la palabra; de todo su antiguo diccionario, no habían conservado más que tres o cuatro palabras que, reunidas, no representaban sentido alguno, pero que no expresaban menos ante dios las aspiraciones mas sublimes de sus almas.
Os contaré, añadió el otro, la aventura sucedida en mi tiempo de una soberana destronada después de cenar, y que ha muerto en una isla desierta.
Estoy viendo desaparecer hacia el Mediodía el buque ballenero que me deja abandonado en esta isla desierta, sobre la arena de una playa sin nombre.