irreverencia


También se encuentra en: Sinónimos.

irreverencia

1. s. f. Cualidad de irreverente. reverencia
2. Dicho o hecho irreverente o falto de respeto fue una irreverencia reírse en la iglesia. irrespetuosidad

irreverencia

 
f. Falta de reverencia.
Dicho o hecho irreverente.

irreverencia

(ireβe'ɾenθja)
sustantivo femenino
1. cortesía falta de respeto hacia una persona o cosa La irreverencia de sus escritos le otorgó fama nacional.
2. dicho o hecho con el que se falta el respeto Estoy cansado de sus irreverencias de niña rica.
Sinónimos
Traducciones

irreverencia

Pietätlosigkeit

irreverencia

irreverência

irreverencia

irreverence

irreverencia

irriverenza

irreverencia

SFirreverence
Ejemplos ?
El escándalo de esta irreverencia ha sido grande, y el retiro de monseñor Chapon -a quien no salva la honestidad de su apellido-, es cuestión de semanas.
En este punto no hay necesidad de poseer elevada excelencia de ingenio para que, dejada la manía de porfiar, pueda cualquiera advertir que, si Dios es el alma del mundo, y que respecto de esta alma el mundo se considera como cuerpo, de suerte que sea un animal que conste de alma y cuerpo; Y si este dios es un seno de la Naturaleza que en sí mismo contiene todas las cosas, de modo que de su alma, que vivifica toda esta máquina, se extraigan y tomen las vidas y almas de todos los vivientes, conforme a la suerte de cada uno que nace, no puede quedar de modo alguno cosa que no sea parte de Dios; y si esto es verdad, ¿quién no echa de ver la gran irreverencia e inconciencia que se sigue de que pisando uno cualquier cosa haya de pisar y hollar parte de Dios...
El temor del castigo en esta vida era la base de su fe, pues, sin embargo de creer en otra posterior; el incesto, el hurto, el homicidio, la traición a sus caciques, la irreverencia para con el Cemí, y todas aquellas acciones que el candor de sus costumbres repugnaba, eran castigadas por su Dios en esta vida, según los indios con penalidades, dolencias y una muerte cruel.
El rey se quemó mucho al oír aquella carcajada, porque creyó que era gran irreverencia reírse los vasallos delante del rey; pero como era curioso, aunque no lo era, preguntó por qué reía tanto la gente.
Para gozar de los favores del público tienes que despersonalizarte, que ingresar al rebaño, que pensar en armonía con la comunidad: nadie te perdonará la irreverencia de permanecer de pie cuando todos rastrean, y el triunfo es, casi siempre, de los que tienen las más flexibles espinas dorsales: para obtenerlo debes inscribirte en las muchas cofradías del elogio mutuo, en que se reciben y dispensan títulos literarios.
Pues bien: nosotros –ya me habéis oído desde el principio–, nosotros entendemos, sin sombra de irreverencia, sin sombra de rencor, sin sombra de antipatía, muchos incluso con mil motivos sentimentales de afecto; nosotros entendemos que la Monarquía española cumplió su ciclo, se quedó sin sustancia y se desprendió, como cáscara muerta, el 14 de abril de 1931.
Los ca- bildantes, que á la misa cojicurrieron se sulfuraron ante tama- ña irreverencia, y ordenaron al alguacil que, amarrado codo con codo, llevase á la cárcel al tuno del organista, el cual protestaba con esta badajada, propia de un trufaldín: —Dios no entiende de música terrena, y para él da lo mis- mo una tonada que otra.
Apreciaba muchas casas, que sentadas contemplaban; desde una galería de cerros, a un inmenso mar de esperanzas QUEBRANTO Valparaíso, ¡cuanta aflicción, que solo te estás quedando¡; y tu otrora gran glamour, apenas si dan abasto. No logrando detener, la irreverencia causada; por la naturaleza, incendios y el Hombre, que en deslucirte se ensañan.
La dignidad es esa patria sin nacionalidad, ese arcoiris que es también puente, ese murmullo del corazón sin importar la sangre que lo vive, esa rebelde irreverencia que burla fronteras, aduanas y guerras.
Di generosa propina al sacristán, que era un jorobado bilioso y servil, y obtuve quedarme solo con la efigie, a horas en que los devotos no se aparecían por allí y podía, sin irreverencia ni escándalo, contemplarla y hasta tocarla, mirándola de cerca.
Pero le sobraba una cosa: la discreción absoluta de su gente; los criados, según antigua costumbre, por disciplinaria tradición, miraban en el duque al ser superior, feliz y sin flaquezas, por decreto divino, por privilegio de la sangre y la grandeza; suponer al amo necesitado de consuelo, de ayuda, pidiendo y solicitando, con la mirada a lo menos, amparo, calor del corazón, era absurdo, una irreverencia.
Ítem, vista la ridícula Figura de los criados cuando dan a beber a sus señores, haciendo el coliseo, el Guineo, inclinando con notable peligro y asco todo el cuerpo demasiado; y que siendo mudos de boca, son habladores de pies de puro hacer desairadas reverencias; declaramos sea eso tenido por descortesía e irreverencia.