invernal

(redireccionado de invernales)
También se encuentra en: Sinónimos.

invernal

1. adj. Del invierno la época invernal es muy dura en la alta montaña. hibernal
2. s. m. GANADERÍA Establo en el que se recoge el ganado en los invernaderos.
3. s. f. DEPORTES Travesía o escalada que se realiza durante el invierno, entre los alpinistas.

invernal

 
adj. Relativo al invierno.
m. Establo en los invernaderos.

invernal

(imbeɾ'nal)
abreviación
que está relacionado con el invierno deportes invernales
Sinónimos

invernal

adjetivo
Traducciones

invernal

winter, wintry

invernal

invernale

invernal

Winter

invernal

hiver

invernal

зима

invernal

winter

invernal

inverno

invernal

Зима

invernal

Vinter

invernal

Talvi

invernal

חורף

invernal

invernal

겨울

invernal

Vinter

invernal

ADJwinter antes de s; [clima, frío] → wintry
Ejemplos ?
Y aunque arribó el invierno, con su frío preludio, sé que no temerás las soledades invernales, porque un fuego de eternidad se ha encendido y ya no importa que se agoten las palabras; ni duele que se acaben los secretos.
Mas ahora quiere el destino que yo perezca de miserable muerte, cercado por un gran río; como el niño porquerizo a quien arrastran las aguas invernales del torrente que intentaba atravesar.
Durante los fríos y las nieves invernales se estaba allí muy a gusto, gracias a enormes chimeneas donde podían arder troncos enteros de encina y a colosales estufas de loza vidriada que había también en no pocos cuartos.
En cuanto a la naturaleza de los desiertos de arenas calcinadas o de hielo, de volcanes de la Martinica y terremotos de Messina, y de pelícanos que ofrecen sus entrañas y aves que de contrabando hacen empollar sus huevos por el prójimo, y hembras que devoran la mitad de sus crías, y tórtolas y búhos y hienas y cisnes; la naturaleza del canibalismo y de la bulimia y de las plantas insectívoras y de los largos ayunos invernales...
La peana está perpetuamente vestida de fresca verdura; así que asoma la primavera, a la verdura se añaden las flores del guindo y del melocotonero, y así que las flores se agostan, las reemplazan, hasta que los cierzos invernales logran penetrar en el valle por los portillos de Ciérbana y Pobeña que se abren entre el Janeo, el Montaño y el Sarantes, las guindas y las cerezas del Regato y Amézaga y Retuerto y Ugarte, los melocotones y los albérchigos y las ciruelas claudias de Landáburu y San Salvador y Urioste, y los racimos de Sestao y Galindo.
De uno de los Concejos me consta que sólo está obligado, en el caso en que las nieves fuesen tan copiosas y duraderas en los altos que, consumida la ceba 13 de los invernales 14, tuvieran aquellas cabañas que emigrar a los bajos (caso que aún está por ver) a dar dos haces de puntas secas de maíz por cada res, y a sacar su carro cada vecino, durante la noche, al corral, a fin, sin duda, de que el ganado inmigrante pueda guarecerse en los soportales, o en los cobertizos desalojados.
He observado el hervidero del innúmero hormiguero en sus horas de fatigas... Si en los ocios invernales sus costumbres son iguales ¡son muy sabias las hormigas!
Ya los gorriones tornasolados, esos amantes acariciadores, adulan a las rosas frescas, esas opulentas y purpuradas emperatrices; ya el jazmín, flor sencilla, tachona los tupidos ramajes, como una blanca estrella sobre un cielo verde. Ya las damas elegantes visten sus trajes claros, dando al olvido las pieles y los abrigos invernales.
Era una bonita, clara mañana de enero, con la tierra húmeda por la escarcha deshecha, pero ni una nube en el cielo; Regent's Park estaba lleno de invernales piares y olores casi primaverales.
Y me estrecho en amores con la idea, sauce estremecido en sus delirios, agitado por febreros que concluyen sus labores invernales fecundándolo.
Cuando, sesenta días después de la conversión de Helios, pone fin Zeus a los dias invernales, la estrella Arcturo, abandonando el curso inmenso de Océano, aparece la primera y se alza al anochecer.
Así es que tú, quien con tus fuegos todas las tierras abrasas, abrásaste con un fuego nuevo, y quien todas las cosas divisar debes, 195 a Leucótoe contemplas y clavas en una doncella sola, los que al cosmos debes, ojos: ya te levantas más tempranamente del auroral cielo, ya más tarde caes a las ondas, y por tu demora en contemplarla alargas las invernales horas; desfalleces a las veces, y el mal de tu mente a tus luces 200 pasa, y, oscuro, los mortales pechos aterras, y no porque a ti de la luna la imagen más cercana a las tierras se haya opuesto palideces: hace tal color el amor este.