intimidades

intimidades

(intimi'ðaðes)
sustantivo femenino plural
asuntos o sentimientos más profundos de una persona No debes revelar tus intimidades a cualquiera.
Ejemplos ?
Así hablaba, en sus intimidades, la ministra a su amante; pero éste no se daba a partido; insistía, insistía; aprieta que apretarás.
Como, al fin, era catalana, no le faltaba el necesario buen sentido para ocultar sus caprichosas ideas, algunas demasiado extravagantes, ante la mayor parte de sus relaciones sociales, que no podían servirle de público adecuado, por lo poco bachilleras que son las señoritas en España, y lo poco eruditos que son la mayor parte de los bachilleres. A mí, no sé por qué, a los pocos días de tratarme creyome digno de oír las intimidades de su locura pagana.
Iba poco a los teatros, y rara vez entraba en los saloncillos y en los cuartos de los cómicos. No le gustaban cierta clase de intimidades, que haría dificilísima su tarea infalible de justiciero.
En algunos casos este ejército acampa en una misma casa, en otros casos ocupan solares vecinos, pero comparten el plátano y la sal, las pellejerías e intimidades.
Guiñó arduamente los ojos durante un minuto, luego moviendo la cabeza como un osezno alegre, prosiguió interrogador y afirmativo simultáneamente: –Qué agradable es poder confesar sus intimidades en público, ¿no le parece, caballero?
Así es que cada cual honra al Dios cuya comitiva seguía, y le imita en su vida tanto cuanto está en su poder, por lo menos, durante la primer generación y mientras no está corrompido; y esta imitación la lleva a cabo en sus intimidades amorosas y en todas las demás relaciones.
––Háblale como quieras, pero es menester que los niños, a los que tanto temes, sepan que eres de la familia. Y ahora, una vez arreglado esto, no podrán ya sorprender intimidades a hurtadillas.
Y estas atribuciones posee desde el principio y ha recibido como lote entre los hombres y dioses inmortales: las intimidades con doncellas, las sonrisas, los engaños, el dulce placer, el amor y la dulzura.
Atracada junto a un montón de tablas y unos toneles de éter yacentes sobre el muelle, está la goleta Luisa, tan blanca y tan menuda, dejando ver todas sus intimidades.
He buscado por todas las capas sociales la verdad; he asistido a todas las comedias con que se festeja el Carnaval y se rinde culto a la locura y a la ridiculez humanas; he divagado largamente por arduos problemas filosóficos y sociales, antiguos y contemporáneos, sin hallar más que representación, telones alzados, nombres distintos de los consagrados por la razón y la lógica a todas las cosas, "palabras, palabras y más palabras", como dijo Hamlet, la verdad con antifaz de mentira, y viceversa, de modo que siempre tomé la una por la otra; he descendido a muchas oscuridades e intimidades de otras almas sin hallar nada...
Por eso digo que estos seis meses, luego con el episodio de Ecuador, donde su primera reacción fue lanzarse - y lo digo literalmente- lanzarse, subirse a un avión e irse a Ecuador, esa fue su primera reacción. Yo quiero contarles por ahí intimidades que desconocemos, su primera intención fue subirse al avión e irse a Ecuador.
El padre Urías nunca se mezcló en capítulos conventuales ni aspiró al desempeño de cargo alguno. Rehuía intimidades con sus compañeros de claustro, con los que era estrictamente cortés, y nada más.