intestado

(redireccionado de intestada)

intestado, a

(Derivado de testar.)
1. adj./ s. DERECHO Que muere sin haber hecho testamento válido.
2. s. m. DERECHO Caudal sucesorio acerca del cual no existen o no rigen disposiciones testamentarias.

intestado, -da

 
adj.-s. der. Que muere sin hacer testamento válido.
Traducciones

intestado

intestate

intestado

/a ADJ & SM/Fintestate
Ejemplos ?
Dentro de la sucesión intestada, el Código Civil de España aplica el derecho de representación de forma distinta dependiendo de si hay parentesco en línea recta o colateral entre el causante y el representado.
Conforme al art.921 del Código Civil español, uno de los principios que caracteriza a la sucesión intestada, es el de proximidad de grado, de modo que los parientes de grado más próximo excluyen a los remotos.
Por lo que se refiere al parentesco entre el testador y la persona representada el Código Civil de España regula el derecho de representación dependiendo de si hay sucesión testada o intestada.
Si la sucesión era intestada la ley establecía como primeros herederos a los herederos sui, de derecho propio, esto es los hijos y la mujer como una hija más.
La representación da lugar a la sucesión por estirpes, de tal modo que los representantes de una persona pueden tomar entre todos la parte que hubiera correspondido al representado en la sucesión (art.926 CC). Consanguineidad Derecho a acrecer Derecho de transmisión Sucesión intestada Sucesión testada
Obligación de todos los ciudadanos de servir a la patria con las armas; 5. Renovación del código civil para la nacionalización de bienes por muerte intestada; 6.
Ante esta situación de indubitable injusticia sucesoria, entraron a desempeñar un importante papel las normas del Derecho pretoriano, en virtud de las cuales fueron llamados unos y otros hijos a la sucesión del padre común, mediante la atribución, a los emancipati, de la bonorum possessio unde liberi en la sucesión intestada y la bonorum possessio contra tabulas en la testada.
En relación con los hijos, el paterfamilias perdía la patria potestad de sus hijos si los explotaba comercialmente en tres ocasiones, ya que el hijo quedaba emancipado. En materia de sucesiones, se da preferencia a la sucesión testada en relación con la intestada.
En el ámbito de la sucesión: el testamento mancomunado; la posibilidad de otorgar pacto sucesorio; la fiducia sucesoria; la legítima como atribución colectiva al conjunto de los descendientes y sólo a ellos; y la sucesión troncal, dentro de la sucesión intestada.
El Libro Segundo trata de las donaciones y sucesiones, asociación indiscutible para el Derecho navarro, el cual, a través de los veinte Títulos que integran el Libro, presenta una riquísima gama de formas y modalidades de liberalidad; destaca también la libertad de testar con sus limitaciones del usufructo de fidelidad, la legítima foral de los descendientes como fórmula de no preterición (los cinco sueldo fables...), etc., la sucesión «legal» y no «legítima o intestada» ya que no sólo puede quedar excluida por la forma testamentaria, sino también por otras modalidades de sucesión voluntaria y que tiene escasa importancia ante la prevalencia de estas fórmulas, los fiduciarios, herederos de confianza y albaceas, troncalidad, representación, etc.
El testamento también admite actos de carácter no patrimonial, como pudiera ser el reconocimiento de hijos. Cuando una persona muere sin dejar testamento se dice que ha fallecido abintestato o intestada.
A la muerte intestada de José Manuel Machado, sus herederos no llevaron a cabo la liquidación de la sucesión y por tanto no se pudo determinar jurídicamente la repartición de los bienes entre sus herederos, quedando irregular la posesión de 19 311 hectáreas; por lo cual Joaquín Machado Valdés de sus once hijos en 1879 promovió el registro ante la Secretaría de Fomento, Colonización Industria y Comercio de la República Mexicana, por sí y en representación de sus hermanos y coherederos, la adjudicación del rancho, denunciándolo como baldío y acogiéndose a las leyes de 22 y 23 de julio de 1863 y la de diciembre de 1874, sobre enajenación de baldíos.