inquieto

(redireccionado de inquieta)
También se encuentra en: Sinónimos.

inquieto, a

(Del lat. inquietus.)
1. adj. Que se mueve mucho, que no puede estar quieto tienen un niño muy inquieto. bullicioso sosegado
2. Que está nervioso o agitado a causa de un malestar físico o moral los problemas en el trabajo le hacen estar inquieto. desasosegado
3. Que se hace o sucede con inquietud sueño inquieto; noche inquieta. pasivo
4. Se refiere a la persona que es muy activa y emprendedora es muy inquieto, hace poco ha creado otra empresa.
5. Hond. Que es propenso o se inclina por algo.

inquieto, -ta

 
adj. Que no está quieto, o es de índole bulliciosa.
fig.Desasosegado por una agitación del ánimo.
Díc. de aquellas cosas en que no se ha tenido o gozado quietud.

inquieto, -ta

(in'kjeto, -ta)
abreviación
1. que se mueve mucho o es de naturaleza bulliciosa una mascota inquieta
2. persona que tiene el ánimo agitado Estaba inquieta por conocer el resultado del examen.
3. característica que es propia de estas personas Tenía la respiración inquieta.
4. persona que tiene inclinación o interés por una disciplina un estudiante inquieto
Sinónimos

inquieto

, inquieta
adjetivo
1 travieso*, bullicioso, nervioso*, agitado. tranquilo, impasible.
Dícese a propósito del comportamiento que muestran las personas; travieso especialmente de los niños pequeños.
Traducciones

inquieto

inquiet, agité

inquieto

قَلِق

inquieto

neklidný

inquieto

hvileløs

inquieto

ruhelos

inquieto

levoton

inquieto

nemiran

inquieto

落ち着かない

inquieto

불안한

inquieto

rusteloos

inquieto

rastløs

inquieto

niespokojny

inquieto

inquieto

inquieto

rastlös

inquieto

เบื่อและไม่พอใจ

inquieto

huzursuz

inquieto

bất ổn

inquieto

不安宁的

inquieto

ADJ
1. (= preocupado) → anxious, worried
estar inquieto por algoto be anxious about sth, be worried about sth
2. (= agitado) → restless, unsettled

inquieto-a

a. uneasy, restless, jumpy.

inquieto -ta

adj restless
Ejemplos ?
Ya es una Náyade errante, ya una Venus hechicera, ya la Aurora fugitiva flores derramando y perlas, ya el Iris tornasolado y ya la Fortuna inquieta.
A los jóvenes y a los que no lo somos nos inquieta el futuro de México; mas esta inquietud debe traducirse en la acción necesaria para construirlo.
La señora Sistre, molesta, inquieta y colérica como una mujer cuando hace charcutería, tomó un tronco y empujó al pobre muchacho hasta el fondo del corral.
Serapion me lanzó una mirada inquieta y severa, luego añadió: – Hijo mío, debo advertiros, habéis dado un paso hacia el abismo, cuidaos de no caer en él.
Se pasaba el día gozando de la luz del sol, volando de flor en flor, bailando sobre las alas de la inquieta mariposa y midiendo los pasos que necesitaba dar para recorrer todos los caminos y senderos que hay en una sola hoja de tilo.
-¡A ver, explíqueme usté eso más clarito que yo me entere! -exclamó Joseíto, poniéndose de pronto grave y cejijunto y mirando a Rosario con expresión tan inquieta como interrogadora.
Esas bellezas veladas en blanquísimos encajes que en elegantes carruajes se deslizan más allá: esos jinetes veloces que cruzando por entre ellas buscan en vano las huellas de algún ausente quizá: esa armonía que elevan con murmullos diferentes, los árboles y las fuentes y la inquieta multitud: las sombras con que su suelo entapizan por doquiera los hombres en su carrera, los olmos en su quietud.
El recuerdo de las horas que pasé en tu compañía, de la inquieta vida mía el cansancio aliviará; mi espíritu vagabundo en la noche solitaria de tu casa hospitalaria por en torno vagará.
El arte de lo pasado proporciona ejemplos que muestran el eterno drama humano, las fases sucesivas de su historia; el arte presente es el que inquieta por su impulso hacia la creación de mundos nuevos, por su búsqueda de infinito.
Con este acto artificioso el Gobierno quiso calmar los ánimos exaltados y satisfacer a la conciencia ecuatoriana, que se hallaba intrigada e inquieta por conocer a los verdaderos responsables de una tragedia que constituye una página de vergüenza para el Ecuador.
Joseíto, junto a Cayetano, en la retaguardia del pelotón, terciada la brillante tercerola sobre la típica y pintoresca montura, exploraba con mirada inquieta la lejanía.
Y si pensamos que es libertad el no padecer algo, estamos engañados, que antes lo es el oponer el ánimo a las injurias, y hacerse tal que espere de sí solo las cosas dignas de gozo, apartando las exteriores por no pasar vida inquieta, temiendo la fisga y las lenguas de todos.