inolvidable

inolvidable

adj. Que no puede ser olvidado por haber causado mucha impresión o por ser muy estimado guarda un recuerdo inolvidable del viaje.

inolvidable

 
adj. Que no puede o no debe olvidarse.

inolvidable

(inolβi'ðaβle)
abreviación
que no puede dejar de tenerse en la memoria un encuentro inolvidable
Traducciones

inolvidable

unvergesslich

inolvidable

inoubliable

inolvidable

unforgettable

inolvidable

nezapomenutelný

inolvidable

uforglemmelig

inolvidable

unohtumaton

inolvidable

nezaboravan

inolvidable

忘れられない

inolvidable

잊을 수 없는

inolvidable

onvergetelijk

inolvidable

uforglemmelig

inolvidable

niezapomniany

inolvidable

inesquecível

inolvidable

oförglömlig

inolvidable

ไม่สามารถที่จะลืมได้

inolvidable

unutulmaz

inolvidable

không thể quên được

inolvidable

令人难忘的

inolvidable

незабравимо

inolvidable

ADJunforgettable
Ejemplos ?
Llegaban los deportados de su propio suelo hacia las ciudades, en una procesión fúnebre, furente e inedia, pero trayendo en sus frentes un gesta de patriotismo inolvidable y de franco repudio a los invasores.
Y era este céntrico cine, quien ofrecía la función, de una serie de rotativos, cobrando un solo control Hoy en día no se estila. y este cine desapareció, siendo un Persa quien suplanta, esta inolvidable entretención.
¿No fue mía, y orgullo mío, el alma que me envolvió, y alrededor mío palpitó, a lo voz de Vd., en la noche inolvidable y viril de la Sociedad de Amigos?
Por si tal sucede, me apresuro a enviar la enhorabuena al segundo cubano, ya que el primero quiere serlo el general Dulce, según propia confesión en su inolvidable brindis de antaño, al hallarse entre la gente a quien su posición, más tal vez que sus ideas, obliga a perseguir con las balas de sus batallones y los salvoconductos de su puño y letra.
No hay más arte mnemotécnica que llevar un libro de memorias en el bolsillo. Ya lo decía mi inolvidable don Leoncio: ¡no metáis en la cabeza lo que os quepa en el bolsillo!
Y el fervoroso cristiano que volvía del templo, lleno su corazón de místicos regocijos; y el célibe egoísta que, empuñando el roten, se desperezaba a la puerta de su, casa, dispuesto a emprender el higiénico paseo extramuros; el labrador afanoso que arreaba la yunta y dirigía el arado para abrir el primer surco en su heredad; y el bracero menesteroso..., cada cual a su manera, saludaba con himnos del corazón aquel inolvidable Sábado de Gloria de 1878.
“Nadie puede delegar derechos que no tiene.” Esta última es esencialmente la doctrina de la autarquía: lo que está prohibido a todos no puede ser permitido al Estado." Verdaderamente, en tanto que Reveillère continúe siendo almirante, lo mismo que el inolvidable Pi y Margall mientras fue diputado, no podemos considerar a aquel, como no pudimos considerar a éste, como formando parte del partido anarquista militante, el cual no admite almirantes ni diputados; pero está fuera de duda que Reveillère en el fondo es un anarquista que se permite la fantasía de llamarse autarquista, como Pi y Margall era un libertario que se daba el calificativo de federal.
Al nombre odiado de Landolfo, Orso se estremeció de furor, y desnudando el puñal, iba a atravesar la garganta del pequeño...; pero éste, apacible, le sonreía, y su sonrisa era la sonrisa encantadora, inolvidable, de Lucía cuando su padre la acariciaba, en los días de la niñez.
No así el hombre: el rastro que deja el horrible choque del desborde de sus malas pasiones, es inolvidable, siempre es un rastro de sangre con el que señala la destrucción de su misma especie.
El representante de Kenya hizo la siguiente declaración en nombre del Grupo de Estados de África: "África tenía una cita con la historia y me parece que esa cita ha sido productiva, constructiva e inolvidable.
Esta distinción significa una nueva forma de reconocimiento mundial al progreso del país y a la categoría de nuestra gran metrópoli, no sólo en el aspecto deportivo; implica también un compromiso del Gobierno y de los habitantes del Distrito Federal, de la nación entera, que nos obliga a organizar cuanto sea necesario para dar el mayor brillo al evento y para deparar inolvidable hospitalidad a quienes con este motivo, visiten el país.
Zoilo Vidal “Coleguita” como cariñosamente se lo llamaba, resulta inolvidable tras su ausencia que reclama al hombre entregado a cuidar la salud ajena sin cobrar un solo centavo.