indiano

indiano, a

1. adj./ s. Del continente americano.
2. Se aplica al emigrante que volvía rico de América los indianos fueron envidiados por todo el país.

indiano, -na

 
adj.-s. De América.
Díc. de la persona que vuelve rica de América.
adj. Relativo o perteneciente a las Indias Orientales.
Traducciones

indiano

/a
B. SM/F Spaniard who has made good in America
indiano de hilo negromiser
Ejemplos ?
Los cascos y coseletes de la indómita Cantabria, de los fieles castellanos las dobles cueras y calzas; las fulgentes armaduras, de los infanzones gala, del ligero valenciano los zaragüelles y mantas; de chistosos andaluces los sombrerones y capas, y las chupas con hombreras y con caireles de plata; los turbantes granadinos, jubas, albornoces, fajas; los terciopelos y sedas de vestes napolitanas; de la Bélgica los sayos con sus encajes y randas; los milaneses justillos con las chambergas casacas, y las esplendentes plumas teñidas de tintas varias, con los arcos y las flechas que el cacique indiano gasta, forman un todo indeciso que cubre la extensa plaza de movibles resplandores, de confusión bigarrada.
Durante los 300 años del período Indiano, nuestros antecesores afrontaron con éxito sin igual todos los pueblos juntos, decenas y decenas de tentativas de ocupación territorial ensayadas por holandeses, británicos, dinamarqueses y franceses.
El Plata, padre extraordinario, más que del Tíber y el Sena, más que del Támesis rubio, más que del azul Danubio y que del Ganges indiano, es el misterioso hermano del Tigris y Éufrates bíblicos, pues junto a él han de surgir los adanes del porvenir.
Desde la época del descubrimiento hasta los primeros años del siglo XVIII, los ingleses venían a estas regiones, o por la vía de España, como soldados y marineros “registrados” muchas veces con sus nombres y apellidos ya castellanizados o traducidos, o directamente bajando en cualquier caleta de nuestras costas y desde la fundación de Colonia haciendo pie en ella y quedándose allí hasta poder pasar de contrabando al dominio Indiano.
¿Yo había de cometer tan horrible liviandad? (Cantando.) BORJA Pues haga lo que esta hija deste indiano haciendo está, que con tres a un mismo tiempo se quiere agora casar.
Nadie, en buena justicia, podrá quitar a esta noble raza un timbre que tanto la honra. Nuestro Andresillo, pues, vástago legitimo de ella, no bien supo hablar, ya dijo a su madre que él sería indiano.
istaba de los polos igualmente la máscara del sol, y Cinosura, primera cuadrilátera figura, con la estrella luciente que mira el navegante, bordaba la celeste arquitetura; velaba todo amante por el silencio de la noche oscura, y en el indiano clima el sol ardía, en dos mitades dividido el día, cuando, gallardo, Micifuf valiente paseaba el tejado de su dama, que sangrada en la cama la tuvo el accidente dos días, que faltó sol al tejado y estuvo la cocina sin cuidado, no por la altura de los siete suelos mas por el sobresalto de los celos.
Los padres de Andrés oyeron del generoso indiano las reflexiones más prudentes y los más sanos consejos, cuando a pedírselos fueron en vista de las reiteradas insinuaciones de aquél.
Es un excelente majadero este don Venancio el fastuoso, indiano retirado, almibaradísimo en el hablar, grotesco de andares y de modales, resplandeciente de joyas y febril por casarse con cualquiera.
En la empírea mansión fue recibida Con júbilo común, y al despojarla De su real vestidura, el firmamento Perfumó con el ámbar. En la sagrada copa la ambrosia Su mérito perdió, y con la fragancia Del dulce zumo del sorbete indiano, Los Númenes se inflaman.
El producto de la única vaca que tenía el tío Nardo, vendida de prisa y al desbarate, dio justamente para los gastos de equipo del futuro indiano y para el pequeño fondo de reserva que debía llevar consigo, fondo que se aumentó con medio duro que el señor cura le regaló el mismo día que le confesó; con seis reales del maestro que le dio últimamente lecciones especiales de escritura y cuentas, y con la media onza de que tiene noticia el lector.
Otro cuadro más raro tienen que contemplar nuestros tres conocidos al llegar sobre cubierta: montones de jarcia, cajas de provisiones, una res acabada de desollar, enormes jaulas conteniendo vacas, cerdos y carneros, y otras menores con gallinas; grupos de marineros acá izando una verga, allá bajando pesados bultos a la bodega; y por último, revueltos y deslizándose entre tanto obstáculo, más de un centenar de muchachuelos del corte de nuestro aspirante a indiano.