incruento

incruento, a

(Del lat. incruentus.)
adj. Que se produce sin derramamiento de sangre los revolucionarios defienden el ataque sorpresa e incruento. cruento

incruento, -ta

 
adj. No sangriento.

incruento, -ta

(in'kɾwento, -ta)
abreviación
que no produce o no muestra derramamientos de sangre Es raro ver una película incruenta cuando se trata de cine bélico o de acción.
Traducciones

incruento

incruento

incruento

unblutigen

incruento

sans effusion de sang

incruento

ابيض

incruento

αναίμακτη

incruento

безкръвен

incruento

nekrvavý

incruento

ublodige

incruento

무혈

incruento

ADJbloodless
Ejemplos ?
Cuando citamos algunos testimonios de éstos, los alegamos para convencer a esos que no quieren advertir de cuán terrible y maligna potestad de los espíritus infernales nos libra el incruento sacrificio de la sangre santísima que por nosotros se derramó y el don y gracia del espíritu que por él se nos comunica.
Con motivo de haberse emprendido en la parroquia obras de restauración, y la construcción en el pórtico de un altar destinado a la celebración del incruento sacrificio el día de San Cosme y San Damián, en que acuden a la romería y feria muchos millares de personas que no caben en el templo, la parroquia se trasladó interinamente a una ermita, oratorio de la casa solariega de los Toba en, el barrio de la Quintana, desde donde no se descubre el de Cañedo.
En la misa está como azogada, atisba que más atisba, tan pronto hacia el coro, tan pronto hacia el altar, ya a las mujeres, ya a los varones; y aseguran varias devotas que se ha sentado a lo mejor; que no ha rezado ni atendido al sermón; que no tiene idea del sacrificio incruento; que es una herejona de siete suelas, una salvaje por conquistar.
«Mira, dice, que vendrá día en que extirparé y destruiré tu descendencia y la descendencia de la casa de tu padre, y no se verá jamás anciano alguno de los tuyos en mi casa, y extirparé de mi altar el varón de los tuyos para que desfallezcan sus ojos y se carcoma su espíritu.» Ved aquí que los días que señala aquella profecía ya han llegado; no hay ya sacerdote alguno, según el orden de Aarón, y si hay alguno en la actualidad de su linaje, advirtiendo que en todo el orbe habitado florece el sacrificio incruento que ofrecen los cristianos, y asimismo despojado de aquel honor y dignidad tan preeminente, desfallecen sus ojos, carcómese su espíritu y se consume de tristeza.
-Ni yo a dártelas... Un instante permanecieron mirándose, como si desafiasen sus almas en aquel duelo incruento de dos voluntades.
Cabalmente, aquel sentido incruento del 14 de abril, aquello de que se hubiera desprendido una situación sin sangre y sin daño, casi sin duelo, colocaba de cara a una ancha llanura histórica donde galopar.
Porque ésta fue la que ofreció el Señor, en ésta fue ofrecido, según ella es medianero, en ésta es sacerdote, en ésta sacrificio incruento.
Del sumo y verdadero sacrificio que hizo de sí mismo el mediador de Dios y de los hombres Por lo cual, el verdadero mediador, que tomando la forma de siervo se hizo medianero entre Dios y los hombres, el hombre Cristo Jesús, aunque admite y recibe en la forma de Dios sacrificio con el Padre, con quien es igualmente un solo Dios verdadero, sin embargo, bajo la forma de siervo, más quiso ser incruento sacrificio que recibirle, para que ni aun por este motivo pensase alguno que se debía ofrecer sacrificio a ninguna especie de criatura humana.
Frutos corría con la limpieza y arreglo de mi persona; y con tal maña y primor lo hacía, que ni los estregones de la húmeda toalla me molestaban cuando me limpiaba "esa cara de sol", ni sufría sofocones cuando me peinaba, ni me lastimaba cuando con una aguja y de un modo incruento extraía de mis pies una cosa que ...
19 de junio: en Argelia, el concilio revolucionario del general Houari Boumédienne derroca al presidente Ahmed Ben Bella en un golpe de estado incruento.
Sin embargo, entre mayo de 1920 y junio de 1921 Silvestre protagonizó un espectacular avance, rápido e incruento sobre el interior del Rif, haciendo creer a todos que por fin se alcanzaría la bahía de Alhucemas y finalizaría la sangría de Marruecos.
Varios meses más tarde, el 1 de septiembre de 1981 el General André Kolingba depuso a Dacko en un incruento golpe de Estado y se hizo con el poder, tras lo cual prohibió toda la actividad política en el país.