Ejemplos ?
Él termina la canción al grito de "If I had my way I'd have all of you shot!" (del inglés, "Si fuera por mi les dispararía a todos ustedes". La incitada multitud corea el nombre de Pink mientras la canción termina y se une con "Run Like Hell".
Arduo problema es para los centros universitarios, ahora más que en ninguna otra época, la formación superior de una juventud incitada simultáneamente por su vocación y por la impaciencia de actuar en la vida pública.
Entra HORTIGOSA, y trae un guadamecí y en las pieles de las cuatro esquinas han de venir pintados Rodamonte, Mandricardo, Rugero y Gradaso; y Rodamonte venga pintado como arrebozado HORTIGOSA Señor mío de mi alma, movida y incitada de la buena fama de vuesa merced...
Lo cual, como yo quisiese hacer, tomé un candil, y luego que miré su gesto y cara veo una cosa divina y maravillosa: al hijo de la diosa Venus, digo, al dios Cupido, que es dios del amor, que estaba hermosamente durmiendo, y como yo estaba incitada de tan maravillosa vista, turbada de tan gran placer, y no me pasase de ver aquel hermoso gesto, a caso fortuito y pésimo rehirvió el aceite del candil que tenía en la mano y cayó una gota hirviendo en su hombro, y con aquel gran dolor despertó, y como me vio armada con hierro y fuego, díjome: «¿Y cómo has hecho tan gran maldad y traición?
Por el súbito dolor desvanecida, según a mí se narra, cayó, y tras largo tiempo reponiéndose, desgraciada ella, ella de un hado inicuo se dijo y de mi fidelidad se lamentó, y por un crimen incitada vano, de lo que nada es tuvo miedo, tuvo miedo sin cuerpo de un nombre, 830 y se duele la infeliz como de una rival verdadera.
Ella, incitada de estas palabras del marido, muy osada, deseando saber qué cosa era aquello, no cesaba de importunar al marido que le contase aquel negocio cómo pasaba, ni holgó hasta que él se lo contó y satisfizo a su voluntad, contando duelos ajenos y no sabía de los suyos, diciendo así: -La mujer de este peraile mi vecino y amigo, cierto parecía mujer de vergüenza y casta, que según su buena fama y la gobernación de su casa y servicio de su marido no había sospecha mala contra ella; ahora ha caído en adulterio y maldad de su persona.
Se dice que Tulia, incitada a la locura por los espíritus vengadores de su hermana y su marido, pasó el carro justo sobre el cuerpo de su padre, y llevó de vuelta un poco de la sangre de su padre en el carro y sobre ella misma, contaminada por si y por los penates de su marido, a través de cuya ira un reinado que comenzó con la maldad pronto fue llevado a su fin por una causa similar.
Toma luego todo lo tuyo y vete de mi casa.» Además de esto dijo: «Yo tomaré a tu hermana en tu lugar y me casaré con ella, dándole arras y dote.» Diciendo esto, mandó al viento cierzo que me aventase fuera de los términos de su casa.» No había acabado Psiches de hablar estas palabras, cuando la hermana, estimulada e incitada de mortal envidia, compuesta de una mentira para engañar a su marido, diciendo que había sabido de la muerte de sus padres, metiose en una nave y comenzó a andar hasta que llegó a aquel risco grande, en el cual subió, como quiera que otro viento a la hora ventaba; pero ella, con aquella ansia y con ciega esperanza dijo: «¡Oh Cupido!
Incitada por el encanto de tan hermoso paraje, acercose Psiquis poco a poco, hasta que, con paso atrevido, franqueó el umbral, y cediendo al atractivo de tanta maravilla, recorre con ojos admirados toda la mansión.
El conde reflexiona sobre la situación confundido por los eventos precedentes ("Che imbarazzo è mai questo"). Incitada por la condesa, Susanna entra en escena y acuerda ver al conde más tarde esa noche, aunque en realidad es la misma condesa la que planea encontrarse con el conde disfrazada de Susana.
Sin embargo, su familia declinó con decepción este reconocimiento y desde el Partido Revolucionario Institucional se publicó un desplegado de reclamo como respuesta a la polémica incitada por viejos líderes de la izquierda universitaria, como Raúl Álvarez Garín, que le acusaban contradictoriamente de promover la guerra sucia mientras fue titular de la Segob, siendo que, como se ha señalado, Reyes Heroles sacó adelante la iniciativa de condonación de penas que favoreció a los encarcelados por ese y otros conflictos sociales vividos en aquellos años y sentó las bases, a través del diseño de conductos democráticos, para el fin de la clandestinidad política.
Por otro lado, tiene una mente muy pervertida que se activa cuando ve cualquier cosa muy subjetiva como esferas o ropa interior muy ajustada, además de que recientemente ha empezado a leer yaoi, incitada por Kantoku.