imperial

(redireccionado de imperiales)

imperial

(Del lat. imperialis.)
1. adj. Del imperio o del emperador la familia imperial pasó en Capri la época más calurosa.
2. s. f. Tejadillo de las carrozas.
3. Espacio con asientos que algunos carruajes, tranvías y autobuses tienen encima de la cubierta.
4. CONSTRUCCIÓN Cúpula en forma de cima puesta del revés.
5. JUEGOS Conjunto formado por el as, el rey, la dama y el valet de un mismo palo.

imperial

 
adj. Relativo al emperador o al imperio.
f. Tejadillo o cobertura de las carrozas.
Sitio con asientos que algunos carruajes tienen encima de la cubierta.
Especie de juego de naipes.

Imperial

 

imperial

(impe'ɾjal)
abreviación
relacionado con el emperador o el imperio un mensaje imperial
Traducciones

imperial

imperial

imperial

kaiserlich

imperial

imperial

imperial

imperiale

imperial

Imperial

imperial

제국

imperial

Imperial

imperial

A. ADJimperial
B. SF (en carruaje) → imperial
Ejemplos ?
¿Podrá, por ventura, esperarse que tenga alguna piedad y modestia con las casas particulares aquella cuya crueldad ensució con muertes los tálamos imperiales?
La regencia convocará al Congreso que ha de constituir definitivamente a la nación, luego que terminada la guerra por triunfo de las armas imperiales ó por armisticio ó cualquier otro medio que importe conclusión de hostilidades, pueda tener lugar la reunión libre y legítima de aquel cuerpo constituyente.
El Emperador nombrará, cuando lo juzgue conveniente y por el tiempo que lo estime necesario, Comisarios Imperiales que se colocan á la cabeza de cada una de las ocho grandes divisiones del Imperio para cuidar del desarrollo y buena administración de los Departamentos que forman cada una de estas grandes divisiones.
Apenas nos soltó, los intereses de adentro, nuestros demonios interiores y la soberbia y la ambición satánica de los intereses imperiales, nos desunieron y nos desbarataron.
Al momento, la fortuna, tan indecisa hasta entonces, en las imperiales huestes los mudables ojos pone, y del pendón de Castilla los gloriosos resplandores encantaron sus miradas, y en su favor declarose.
Los castillos y leones recamados lo salpican, entre águilas imperiales y entre portuguesas quinas, arrastrando por el suelo los flecos de sus orillas, y gruesos borlones de oro en sus cuatro puntas brillan: dos magníficas coronas, imperial y regia unidas, un rico cetro y un mundo lleva la litera encima.
En tanto Antonio de Leiva, que la ventaja conoce de las fuerzas imperiales, cual raudo torrente rompe por las puertas de Pavía, y cayendo osado sobre la retaguardia francesa, en grande aprieto la pone.
Por último, plantea la necesidad de seguir sumando esfuerzos por desmontar el sistema neocolonial de dominación imperial, eliminando o reduciendo a niveles no vitales el relacionamiento económico y tecnológico de nuestro país con los centros imperiales de dominación, entre otros propósitos.
Jamás se logrará persuadir a un hombre de sano entendimiento que la Iglesia llegara a promulgar tantas leyes sobre la santidad y firmeza del matrimonio(31), sobre los matrimonios entre esclavos y libres(32), con una facultad otorgada por los emperadores romanos, enemigos máximos del cristianismo, cuyo supremo anhelo no fue otro que el de aplastar con la violencia y la muerte la naciente religión de Cristo; sobre todo cuando el derecho emanado de la Iglesia se apartaba del derecho civil, hasta el punto de que Ignacio Mártir(33), Justino(34), Atenágoras(35) y Tertuliano(36) condenaban públicamente como injustos y adulterinos algunos matrimonios que, por el contrario, amparaban las leyes imperiales.
Sin embargo, la cuestión cambiaba radicalmente cuando los edictos imperiales y las amenazas de los pretores les mandaban separarse de la fe cristiana o faltar de cualquier manera a los deberes que ésta les imponía.
Nadie ignora cuántas instituciones, frecuentemente muy en desacuerdo con las disposiciones imperiales, fueron dictadas por los prelados de la Iglesia sobre los impedimentos de vínculo, de voto, de disparidad de culto, de consanguinidad, de crimen, de honestidad pública en los concilios Iliberitano(37), Arelatense(38), Calcedonense(39), Milevitano I I(40) y otros.
Las tropas Imperiales encerradas en la capital apenas podían sostenerse en ella: y el exército de Lautrech que había perdido la esperanza de forzarlas, tomó el partido del bloqueo, tanto mas seguro, quanto mas sostenido era por la esquadra Genovesa, que señora del mar, llevaba la abundancia al campo, y el hambre á la plaza.