Ejemplos ?
ESTO IBAN A HACER HOY EN EL CUARTEL GENERAL (el subrayado me pertenece), Y EL PRESIDENTE IMPIDIO QUE SE LLEVARA LA “CHANCE” TAN ADELANTE”. Hasta ahí la información impecablemente objetiva.
PERFILES ANTIGUOS Cuando uno recuerda la imagen del maestro apóstol, atildado, sereno, sabio, honesto, vestido impecablemente con el mismo traje negro, lustroso de usar, como el del filme Simitrio, no tiene uno más que conmoverse por todos aquellos maestros rurales o urbanos que forjaron en el anonimato del rancho, del pueblo, del barrio, de la colonia, la Patria que nos ha tocado ir destruyendo, o mejor dicho, construyendo a la altura de la aldea global y tecnológica de principios del siglo XXI.
Lleva en sus ojos colgando la ingenuidad de la esperanza, pues por fin va a cumplir uno de sus grandes afanes: Conocer al Santo Padre. Vestida impecablemente, como ya no suele usarse, camina ilusionada y como sin cansancio.
Ç Ahora se quejan los señores que no defienden a los banqueros privados, ahora se quejan, repito, mis compañeros del PAN y del PDM, que el Estado mexicano tenía la manera de controlar y no controló; las virtudes personales no requieren de control, el primer control es el que ejerce el propio sujeto que cree tenerlas, no puede alguien quejarse de no haber sido descubierto en sus malos manejos, las personas deben sentirse profundamente orgullosas de vivir sus virtudes por convicción sin necesidad de supervisión, pero tampoco falló el gobierno federal en la supervisión del sector bancario, prueba de ello es que el Fideicomiso Liquidador de Instituciones de Crédito ha funcionado impecablemente durante los últimos 15 o 18 años.
De porte distinguido, impecablemente vestido, mostraba el señorío de esos caballeros españoles que hemos visto en las telas de El Prado y Toledo.
Mientras todo esto ocurre, allá en el mar la telegrafía sin hilos llevaba a los nuestros palabras desde la Patria ya lejana, que van condensadas en los despachos que firman el Ministro de Guerra, el Senado, varios Jefes y Oficiales de la Armada, el Embajador Británico y el Club Inglés, entre otros, piezas magnificas de reconocimiento y apoyo que insuflaron más fuego, si cabe, en aquellos valientes corazones. El radio del Ministro Sánchez resume impecablemente cuanto se deseaba a los marinos, diciendo así: " Teniente de Navío R.L.
Díaz protestó por esa escisión de su provincia, pero el gobernador le respondió que, con el mismo derecho con que el cabildo cordobés lo había nombrado a él gobernador, el riojano había elegido su propio gobernador. La respuesta era impecablemente lógica.
Es el director administrativo del hospital Santa María. Es más bien feo, pero siempre impecablemente vestido. Es un ser apegado irremediablemente a reglas y procedimientos, es extremadamente cuadriculado, tanto en su vida personal como en el trabajo, aplica su filosofía de vida, además de ser una persona solitaria, es muy egocéntrico.
Estás canciones pretendían conjugar el rock contemporáneo con elementos propios de la música mexicana, la primera incorporación en este sentido fue de tipo instrumental: un acordeón que tocaría (impecablemente) Humberto Álvarez y que coquetearía con un poco con el género de música norteña mexicana y la polka un hecho por demás insólito y que fue un parteaguas para que posteriormente grupos y solistas como Julieta Venegas o El Gran Silencio lo intentaran con mejores resultados hablando en términos comerciales.
El paquete Code de KDM provee un nivel más elevado de detalle, y se integra impecablemente con las vistas arquitecturalmente significativas del sistema software.
Así comienza una de las mejores novelas de la serie en la que, además de la parte de investigación como de costumbre, Sjöwall y Wahlöö nos dan a ver impecablemente una Suecia, donde, bajo el disfraz de la democracia casi perfecta se ocultan las mismas infamias policiales y políticas que en cualquier otro lugar de Europa occidental (la novela se publica en 1968).
No revelar nunca por completo al fantasma, dejando a la imaginación del lector la recreación de lo vagamente sugerido, se ve ya claramente en Le Fanu, aunque James la forja impecablemente superando a su maestro en el firme propósito de inquietar.