humareda

(redireccionado de humaredas)

humareda

s. f. Abundancia de humo la humareda alertó a los guardabosques.
NOTA: También se escribe: humarada
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2016 Larousse Editorial, S.L.

humareda

 
f. Abundancia de humo.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.

humareda

(uma'ɾeða)
sustantivo femenino
cantidad grande y densa de humo la humareda de un incendio
Kernerman English Multilingual Dictionary © 2006-2013 K Dictionaries Ltd.
Traducciones

humareda

smother

humareda

affogare, fumata
Ejemplos ?
se pusieron guardas en los cabezos para que avisaran con sus humaredas y fogatas al arribo de los enemigos, estando designada la torre del Albujón para corresponderle por este medio con la sierra de Carrascoy y llevar a Murcia y a Lorca la alarma y demanda de socorros...
Del brazo de Cachila, en Cuareim 1080, y frente a la sonrisa de Carlitos Gardel, trataré de darme el gusto de retirarme dándome un baño de pueblo. Recorrer entre humaredas de chorizos al pan las callecitas doradas del barrio Sur y abrazarme con su gente por última vez".
Radios, vocalmente, con señales visuales tales como humaredas y espejos, literatura IAP y con planes de acción de incidentes, terminales de PC de pantalla táctil, etc.
La primera señal de que la isla podía estar habitada fueron tres grandes humaredas que los marinos españoles distinguieron a distancia de una legua de la costa norte de la isla, a medida que se aproximaban.
Envanécete, pues; usa del fraude, alimentándote de cosas sin vida; toma por maestro á Orfeo, delira y esparce humaredas de ciencia; ¡estás cogido en el crimen!
Un dragón de cresta lumbar dentada y furiosas abiertas fauces; una quimera cuyo cuerpo serpentino ondulaba perdiéndose y esfumándose; un león de melena de fuego, de patazas enormes, pronto a saltar sobre la quimera; un espectro envuelto en paños flotantes, sacando de entre los pliegues una mano esqueletada y más allá, confuso amasijo de combatientes, brazos armados, lanzas enhiestas, espadas blandidas, caballos al galope, humaredas, fondo de incendio, la ira empujando a las multitudes, la destrucción siguiéndolas...
A Lolonois, todo eso le parecía nada, y así le embistió con grande valor, no siendo su navío que de veinte y dos piezas de artillería y otra pequeña saetía para su ayuda; pero los españoles se defendieron de tal manera, que obligaron a los piratas a retirarse; mas, mientras las humaredas de la pólvora estaban aún densas, enviaron (como entre espesas nieblas) cuatro canoas con mucha gente y asaltaron el navío con grande agilidad, haciendo rendir a los españoles.
Eumelo lleva al sepulcro de Anquises y al anfiteatro la nueva del incendio de las naves, y todos en efecto, ven revolotear chispas por los aires entre negras humaredas.
Sus hogueras están ya en la mayor parte apagadas, y de ellas se levantan al firmamento negras humaredas; si nos dejáis aprovechar esta favorable ocasión, iremos a la ciudad de Palante en busca de Eneas, y pronto nos veréis volver con él cargados de despojos, después de haber hecho gran mortandad en el enemigo.
Es valiosa la información de las erupciones en el volcán Laja y las negras y espesas humaredas que describe en el volcán Tromen, y aunque no lo dice en el diario, al Domuyo lo dibuja en su plano como un monte echando llamas y humo al igual que los nombrados y otros más.
eclinada sobre tapices persas, pálida y triste, entre humaredas de pebeteros que la envuelven en nubes de exóticos inciensos y violentos sahumerios orientales, la zarina tiembla, pues va a regresar su esposo, su terrible esposo, de la guerra o de la caza.
Una risa en el cielo se contempla colmilluda y se burla en humaredas sobre el hombre, vanidad consumida en un instante de dominios y ambiciones, egoísmos, compulsiones, sinrazones...