humanismo

humanismo

1. s. m. LITERATURA Conocimiento y cultivo de las humanidades.
2. SOCIOLOGÍA, HISTORIA, FILOSOFÍA Movimiento cultural europeo de los siglos xiv y xv, que defendía el redescubrimiento del hombre mediante un sentido racional de la vida y tomaba como maestros a los clásicos griegos y romanos.
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2016 Larousse Editorial, S.L.

humanismo

 
m. Cultivo de las humanidades.
filos. Tendencia, común a varios autores o escuelas, a presentar una filosofía basada en un ideal humano. Existen diferentes tipos según sea ese ideal.
lit. Movimiento intelectual que se produjo en Europa durante los ss. XIII al XVI, el cual, rompiendo los moldes de la escolástica medieval, estudió los modelos clásicos en sus propias fuentes, considerando que en ellos se contenía el ideal del hombre moderno. Contribuyó a la depuración del lenguaje y a la promoción de las lenguas vernáculas frente al uso del latín. Afianzado en la literatura italiana del s. XIV proyectó sus ideas sobre el papel del hombre en el mundo al resto de Europa contribuyendo a la formación del espíritu del Renacimiento. En el ámbito de la literatura y del pensamiento cabe remarcar figuras como Petrarca, Boccaccio, Erasmo, Nebrija, Tomás Moro o Rabelais; en el de la ciencia, personajes como Copérnico; en la política, teóricos como Francis Bacon o Maquiavelo y un largo etcétera.
rel. humanismo ateo Doctrina que propugna la absoluta autonomía del hombre prescindiendo de Dios o negando su existencia.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.

humanismo

(uma'nizmo)
sustantivo masculino
1. cultivo de el conjunto de disciplinas referentes al arte o las ciencias humanas El estudio de la literatura es parte del humanismo.
2. movimiento intelectual europeo que exaltó las cualidades de la naturaleza humana El humanismo se desarrolló durante los siglos XIV y XV.
Kernerman English Multilingual Dictionary © 2006-2013 K Dictionaries Ltd.
Traducciones

humanismo

humanism

humanismo

humanisme

humanismo

umanesimo

humanismo

Humanismus

humanismo

humanisme

humanismo

humanismo

humanismo

humanisme

humanismo

הומניזם

humanismo

ヒューマニズム

humanismo

humanism

humanismo

SMhumanism
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
El campo noemático de lo que he llamado neohumanístico, por tanto, y se hace necesario dejarlo muy claro, no se refiere a una reinstauración del humanismo clásico-renacentista-neoclásico, sino a una reconsideración analítica de lo humano como elemento de la totalidad sistémica y holística que es el Universo, y cuyos antecedentes se han ido descubriendo, de manera sorpresiva, en el mundo prehispánico, de modo fundamental náhuatl, aunque estudiosos de otras etnias de México van encontrando coincidencias tanto en sus respectivos imaginarios como en sus específicas realidades colectivas.
El ascenso incesante de la nación reclama que los jóvenes mexicanos se empeñen ardientemente en la conquista de mejores instrumentos en la ciencia, la técnica, el humanismo y el trabajo, para que no desmaye su pueblo, que ellos deberán acaudillar en el futuro con su vigor espiritual.
Rodrigo Almeida Valarezo, también ha levantado la bandera de una amplia labor social y profesional, que ha hablado de justicia, humanismo, bienestar colectivo y conquistas de Clase.
Los pueblos están menesterosos de cia social. No se puede pensar en la ciencia si no es como fundamento de un humanismo que mejore las reglas de vida para el hombre.
Y es lógico pensar que para el logro de estas características fuera necesario transformar el sistema educativo medieval por otro acorde con la ideología rabelesiana que coincide en lo esencial con las ideas de las nacientes sociedades burguesas de su tiempo y además, con el humanismo eterno de los grandes pensadores de la filosofía.
Les propongo sigamos luchando, como decía nuestro cantor Alí Primera, “por la alborada de un mundo nuevo”, de una Patria Independiente y Socialista donde podamos vivir viviendo, inspirados en los más altos valores del humanismo.
-Humanismo ególatra romano: La anonimia de admiración a la especie humana de los ingenuos griegos, se convierte en auto adoración de los poderosos políticos, o de los adinerados.
Un humanismo moderno que lo sea verdaderamente, aprovechará la ciencia, con sus nuevas regiones de saber y de hallazgos, no solamente para devolver al individuo ese máximo goce que es ejercitar la inteligencia en conocimientos siempre nuevos, sino también para enseñarlo a convivir entre los problemas de la comunidad.
Por eso es que el humanismo tradicional, “clásico”, europeo se asentó en bases yoístas ingenuas y el concepto educación pervertido que se derivó de ello, como conducción y perpetuación de “su” cultura, mera reproducción, sólo ha producido el peligroso desastre contemporáneo de tales ideologías.
La creatividad que produjo la veneración de los grandes conscientes de sus épocas y que la bifurcó en la divinización religiosa de la mayoría de las culturas o en el humanismo ingenuo griego: Dioses y hombres; hombres y dioses.
Aprender la dignidad, la libertad, la independencia del espíritu dentro de un marco de igualdad social de justicia vindicativa que destruya las desigualdades económicas, tal la tarea del moderno humanismo que con nombres diversos y varias doctrinas, a veces discrepantes, tiene siempre la misma aspiración.
-Humanismo mágico del Renacimiento: El hombre cree en poder manejar el mundo mágicamente y conquistarlo con economías mercantilistas que prostituyen a sabios y artistas como cortesanos; sirvientes del “gusto” del señor.