Ejemplos ?
Y las bombillas eléctricas, semejantes a lunas destelleantes y pálidas, a huevos de luna caídos del cielo, a perlas monstruosas, vivas, hacían palidecer bajo su claridad nacarada, misteriosa y real, los hilos del gas, del feo y sucio gas, y las guirnaldas de cristales coloreados.
Caminan empinados por la piel, y de pronto la perforan con gran rapidez, llegan a la carne viva, donde fabrican una bolsita que llenan de huevos.
Alicia se sentía cada vez más confusa, pero pensó que de nada serviría todo lo que ella pudiera decir ahora y que era mejor esperar a que la Paloma terminara su discurso. - ¡Como si no fuera ya bastante engorro empollar los huevos!
Traía al remolque a un caballerito colorado, con una melenita color clara de huevos y unos anteojos de cristal de roca de un centímetro de espesor.
c).‑ Pedimos al gobierno que mande alimentos suficientes para los niños en todas las comunidades rurales como: leche, maicena, arroz, maíz, soya, aceite frijol, queso, huevos, azúcar, sopa, avena, etcétera.
Fuera de esto podéis usar en la Cuaresma, y demás días en que son prohibidos por derecho, de todos los lacticinios, como son huevos, queso, leche, manteca; y no solamente vosotros sino todos aquellos que fueren vuestros domésticos y familiares, y que sustentareis á vuestras espensas en vuestra mesa; lo cual podréis ejecutar sin escrúpulo de conciencia; y en dichos tiempos, cuando fuere congruo á vuestra salud, usaréis carnes prohibidas por derecho, así vosotros como todos los referidos.
Éste algunas veces se venía a nuestra casa, y se iba a la mañana; otras veces de día llegaba a la puerta, en achaque de comprar huevos, y entrábase en casa.
Junto a ella, un almacén de fruta fresca y podrida; luego la huevería "Para huevos los míos"; (¡Jo, jo, jo, jo!), la pulquería "Pior es nada", en la que se expende el pulque pulquérrimo del barrio y la más pobretona fonda de la calle, pero la más concurrida por lo barato de sus antojos.
En cuanto á los gigantes y papa-huevos ó enanos, excuso describirlos, que hartas ocasiones habrán tenido mis lectores para verlos y apreciar la exactitud de aquel refrán limeflo que se aplica á los que discurren sobre tema que ignoran:— Este habla como los gigantes, por la bragueta; — pues realmente, ese era el sitio por donde salía la voz del hombre que iba dentro del embeleco de cartón.
35º Item, dijeron que porque en esta Ciudad para el proveimiento de ella se suele hacer y hacen dos mercados que es (los días) miércoles y jueves de cada semana, en los cuales días los naturales de esta comarca y provincia traen gallinas y huevos...
y acá quiero dirigirme a todos los empresarios de la República Argentina, cualquiera sea su actividad: industriales, productores, empresarios de servicios, financistas, comerciantes pequeños, grandes, medianos, concentrados, menos, ma non troppo, fundamentalmente a aquellos que han intentado en estos años torcer el rumbo inexplicablemente, porque cuando uno ve los balances y lo que han ganado es inexplicable que quieran –como dije en algún momento– matar a la gallina de los huevos de oro.
Cojeando un poco, logré llegar a la orilla del Guadalquivir, y me acerqué al sitio donde los viajeros habían abandonado su almuerzo; era lo que yo necesitaba, pues me encontraba agotadísimo. El almuerzo se componía de chocolate, que cocía aún, sponhao mojado en vino de Alicante, pan y huevos.