huesudo

(redireccionado de huesuda)
También se encuentra en: Sinónimos.

huesudo, a

adj. Que tiene o muestra mucho hueso sus manos huesudas y fuertes parecían garras. osudo

huesudo, -da

 
adj. Que tiene mucho hueso.
Sinónimos

huesudo

, huesuda
adjetivo
Traducciones

huesudo

bony, scrawny

huesudo

osseux

huesudo

Bony

huesudo

huesudo

huesudo

ADJbony, big-boned

huesudo-a

a. bony.
Ejemplos ?
Ante sus ojos se materializaba la taciturna figura del otro, de Gregorio Barsut, con la cabeza rapada, la nariz huesuda de ave de presa, los ojos verdosos y las orejas en punta como las del lobo.
Erdosain lo sentía en sus inmediaciones no como a un hombre, sino precisamente como a un doble, un espectro de nariz huesuda y cabello de bronce que de pronto se había convertido en un pedazo de su conciencia, ya que como ésta en otras circunstancias, él ahora le dirigía las mismas preguntas.
Andrés, la primera vez que su padre le descargó un palo con la tranca de la puerta, se revolvió como una fiera, le sujetó y no le dejó ganas de nuevas agresiones; Pepona, la molinera, más fuerte, huesuda y recia que su marido, también era capaz de pagar en buena moneda el cachete; sólo quedaba Minia, víctima sufrida y constante.
Y Erdosain distinguía su semblante como a través de una neblina de luces titilantes en lo alto, la frente huida con las sienes hacia las orejas puntiagudas, la huesuda nariz de ave carnicera, el mentón chato para soportar tremendos golpes y el prolijo nudo de la corbata negra arrancando del cuello almidonado.
Tenga usted la bondad de decir­nos ahora el de lady Flora -y, respondiendo a una señal de la dueña de la casa, sonriente, una muchachita de cabellos rojos de escocesa y de hombros aupados se levantó torpe­mente del sofá y mostró una mano larga y huesuda, con dedos aplastados como espátulas.
Cuando, más tarde, poco a poco me recuperé, me di cuenta de un cambio en mi forma de pensar: mayor audacia, desprecio del peligro, desligadura de toda obligación. Bajé los ojos: la ropa me colgaba informe en mis miembros contraídos, la mano que apoyaba en una rodilla era huesuda y peluda.
Gran parte de la tierra española, ancha, triste, seca, destartalada, huesuda, como sus pobladores, parece no tener otro destino que el de esperar a que esos huesos de sus habitantes se le entreguen definitivamente en la sepultura.
¡Nada más ridículo y tremendo, nada más irrisorio y sarcástico que aquel abaniquillo en unas manos tan enormes, sirviendo como de cetro de debilidad a giganta tan fea, vieja y huesuda!
Se merece su pan de huevo remojadito con leche… Al oír aquello, el loro, que se encontraba posado sobre la mano izquierda de la mujer huesuda, exclamó: ¡Qué bueno!
Las plumas eran ordinarias y tiesas; el encaje, basto; los guantes, zurcidos con habilidad; las perlas, descaradamente falsas; el brazalete, de similor; el pelo, teñido baratamente con agua oxigenada; la tez, clorótica al través de la pintura, y la mano, huesuda y curtida bajo el calado, mano que en el secreto del domicilio tiene que empuñar la escoba y mondar el medio kilo de patatas...
-El puño es de carreteros -arguyó el comandante Irazu, hombre desmedrado, lacio como un guante viejo, mirando de soslayo, con aparente desdén, la enorme diestra huesuda de Mauro Pareja.
Míster Wickfield y yo nos saludamos mutuamente, mientras Uriah permanecía de pie delante del fuego frotándose la barbilla con su mano huesuda.