huasca

huasca

s. f. Amér. Merid. Guasca, cinta de cuero.

huasca

 
f. (Amér.) Guasca.
Ejemplos ?
El patrón, después de enjugarse el sudor que inundaba su rubicundo rostro, se irguió con toda la majestad de su corpulenta persona y empuñando la terrible huasca, empezó el interrogatorio: -Vas a principiar por decirme desde cuándo engañas a la gente con esa infame superchería de la mano pegada.
Con él, el gaucho, lo mismo cortará una huasca, emparejará los vasos de su caballo, partirá la carne, se escarbará las uñas y también los dientes, como degollará un animal y lo desollará, o podará una planta, hará las tarjas del recuento, sangrará su caballo y lo tuzará; de un tajo, partirá la jugosa sandía, y la punta del cuchillo será el tenedor; con el cuchillo, se señala los animales y se pica el tabaco, y también se corta los mazos de paja para techar la choza.
Inclinado sobre la montura, sostiene con la mano izquierda las riendas y oprime con la diestra la huasca con mango de bambú y empuñadura de plata, compañera inseparable de su persona y que, como arma de ataque y de defensa o instrumento de suplicio, está siempre pronta a restallar en su puño vigoroso.
Es que, en un corral que siempre tiene fallas, donde los listones quebrados no se cambian, sino que se tiende, para tapar el agujero, alguna huasca, pronto las ovejas dan con la tecla y cuando pasó una, pronto pasa la majada; y se vuelven a mixturar las apartadas con las otras, y se deshace solo el trabajo ya por acabar, y se manda todo al diablo, naturalmente.
Mucho antes que los criollos, hubo quien supo de un cuero sacar lonjas bien cortadas, pues cuentan que la reina de Tiro, Dido, al llegar, fugitiva, en las costas africanas, después de conseguir de los habitantes la concesión -según su pedido- de la tierra que podría encerrar en un cuero de vaca, cortó el cuero en lonjitas largas y delgadas, abarcando así una extensión de terreno tal que pudo, en ella, fundar la ciudad de Cartago, y tarde vieron los incautos africanos que se habían pisado la huasca.
No; él sabe que hay que dejarle soga al redomón, para que no corte, y que, si el nudo es bueno, la huasca fuerte y el poste seguro, no hay peligro.
edro Romero de Terreros, I conde de Regla (Cortegana, España, 10 de junio de 1710 - Huasca, virreinato de Nueva España, 1781), fue un noble y hombre de negocios español afincado en el México colonial, que se dedicó a la explotación de minas y de haciendas, así como a actividades filantrópicas y de patrocinio.
Parroquia de Juan el Bautista en Huasca de Ocampo; muchos piensan que la iglesia está dedicada al Arcángel San Miguel, debido al relieve tallado sobre el portal principal, pero en realidad está dedicada a Juan el Bautista.
Iglesia de San Juan Bautista, Huasca de Ocampo, Hidalgo, México, 2013-10-10, DD 03.JPG Parroquia de San Juan Bautista en Huasca de Ocampo.
El municipio se encuentra localizado en la parte sureste del estado en una de las regiones en las que se divide la entidad llamada Valle de Tulancingo; limita al norte con los municipios de Huasca de Ocampo, Agua Blanca de Iturbide y Metepec; al este con los municipios de Metepec y Tulancingo; al sur con Tulancingo y Singuilucan; y al oeste con los municipios de SinguilucanSinguilucan y Huasca de Ocampo.
En este lugar se puede realizar caminatas por el bosque, donde se puede apreciar lianas medicinales y alucinógenos como es el ayahuasca, uña de gato, además de plantas medicinales como sangre de grado, clavo huasca, shiringa, uvilla, bálsamo, etc.
Las grandes vetas del Real del Monte convirtieron a Pedro Romero de Terreros en multimillonario, el hombre más rico de América, y tal vez del mundo, a mediados del siglo XVIII. Murió en el año de 1839 en su hacienda de San Miguel Regla, en la localidad de Huasca.