huacho

huacho

s. m. Ecuad. Surco, hendidura hecha con el arado.
Traducciones

huacho

A. SM
1. (Andes) section of a lottery ticket
2. (Méx) common soldier
B. ADJ (Méx) = guacho A
Ejemplos ?
Surgió de las divisiones menores del Club Centro Deportivo Municipal, equipo en el que debutó en agosto de 1987. Su primer partido fue en la ciudad de Huacho enfrentando por el Campeonato Metropolitano a Juventud La Palma.
19. Santiago: Ediciones Sur. (1990) Ser niño "huacho" en la historia de Chile (siglo xix), en Proposiciones, No. 19. Santiago: Ediciones Sur.
Dándose cuenta de ello, San Martín ordenó al general Arenales otra expedición a la sierra central. Saliendo de Huacho y hacia el norte, Arenales emprendió otra campaña a la sierra central del Perú.
(2008) Memorias de un peón-gañán Memorias de Benito Salazar Orellana; Gabriel Salazar (Editor). Santiago: Ediciones LOM. (2006) Ser niño "huacho" en la historia de Chile (siglo XIX). Santiago: Ediciones LOM.
El 30 de octubre de 1820, San Martín arribó a Ancón, y en acción concertada, el 5 de noviembre de ese mismo año, en una incursión sorpresiva del almirante Cochrane al Callao, se capturó a la fragata “Esmeralda”, con lo que se dio el golpe de gracia a la escuadra española. El 10 de noviembre, San Martín ingresó a Huacho.
Guárdame, lector, secreto sobre lo que acabo de confiarte; pues no quiero tomas ni dacas, dimes ni diretes con mis amigos de Huacho.
José Maní era un indio de Huacho, propietario, en la ju- risdicción de Lauriama, de tres hectáreas de terreno conocidas con el nombre de Huerto de José Maní.
No pasaron muchos domingos sin que el Generalísimo tras- ladase su ejército al norte, y sin que fuerzas patriotas ocupa- ran Huacho y Chancay.
Usted, que es de la profe­ sión, sabrá si sus cofrades en Hipócrates poseen el antídoto, que lo que es este humilde sacristán no ha de ir a importunar con la curiosidad al médico de casa. Para mí la susodicha opinión es grilla; pues a ser sincera, buen 2 cigarrero de Huacho: V.
Las contestaciones del cigarrero corrieron de boca en boca con notas y comentarios, llevando a todos los ánimos la convicción de que el forastero era por lo menos hereje y que el mejor día tendría Huacho la visita de algún comisario de la Santa.
Que todo no ha de ser cama de novios, blanda y sin hoyos, ni copo, condedura y cebada para la mula. Con razón dicen que cada mosca tiene su sombra, y que aquí como en Huacho, todo borrico es macho.
Lo que voy a contar pasó en la tierra donde el diablo se hizo cigarrero, y no le fue del todo mal en el oficio. Huacho era, en el siglo anterior, un villorrio de pescadores y labriegos, gente de letras gordas o de poca sindéresis, pero vivísima para vender gato por liebre.