huésped

(redireccionado de huéspedes)
También se encuentra en: Sinónimos.

huésped, a

(Del lat. hospes, -itis, hospedador, hospedado.)
1. s. Persona que está alojada en casa de otra o en un hotel o fonda los huéspedes protestaron por la mala calidad de la comida. alojado, convidado, invitado
2. Persona que hospeda a otra en su casa el huésped acompañó al salón a sus invitados. anfitrión
3. BIOLOGÍA Vegetal o animal en cuyo cuerpo se aloja un parásito que vive a costa de él.
NOTA: También se escribe: huéspede

huésped, -da

 
m. f. Persona alojada gratuitamente en casa ajena.
Persona que se aloja en un establecimiento hotelero a cambio de dinero.
Persona que hospeda a otra en su casa.
m. bot. y zool. Organismo vivo a cuyas expensas vive un parásito.
med. Organismo que recibe sangre, un órgano o un tejido de otro organismo.

huésped, -da

(w'esped, -ða)
sustantivo masculino-femenino
persona que se aloja en un hotel o en casa ajena Tenia la casa llena de huéspedes.
Sinónimos

huésped

, huéspeda
Traducciones

huésped

אורח

huésped

host, internátní žák

huésped

gæst, kostskoleelev

huésped

sisäoppilaitoksen oppilas, vieras

huésped

gost, učenik u internatu

huésped

客, 寄宿生

huésped

기숙생, 손님

huésped

gast, kostganger

huésped

gäst, inackordering

huésped

เด็กประจำ, แขกที่มาเยี่ยม

huésped

konuk, yatılı

huésped

học sinh nội trú, khách

huésped

客人, 寄宿生

huésped

Гост

huésped

A. SM/F
1. (= invitado) (en casa, hotel) → guest; (en pensión) → lodger, roomer (EEUU), boarder
hacerse los dedos huéspedes se le hacen los dedos huéspedes cada vez que oye hablar de dinerohe rubs his hands at the first mention of money
2. (= anfitrión) → host/hostess
3. (arcaico) (= posadero) → innkeeper, landlord/landlady
no contar con la huéspedato reckon without one's host
B. ADJ ordenador huéspedhost computer
hembra huéspedhost female

huésped

m (parasitología) host
Ejemplos ?
Y así quedo mi amo muy enojado; y después que los huéspedes y vecinos le hubieron rogado que perdiese el enojo y se fuese a dormir, se fue.
Había surgido de la bruma como un fantasma de piedra y, a pesar de la rigidez de su arquitectura, a pesar del vaho triste y fantástico que lo envolvía, reconocí enseguida un cierto aire de hospitalidad cordial que me serenó el espíritu. Seguramente –me dije– los huéspedes de esta morada son gentes sedentarias.
Frecuentemente se les ponderó como discretas, virtuosas y de conversación viva y atractiva por los huéspedes y transeúntes que pasaron por la ciudad dejando los recuerdos de ella consignados en sus memorias de viaje.
Afortunadamente, esta actitud de su comandante es redimida por la exquisita cortesía de sus oficiales, que se esfuerzan por hacer que los refugiados estén cómodos durante su estancia en el barco. Con el capitán de Bertier, regresamos al hotel que se encuentra vacío de sus huéspedes; casi todos los americanos se han ido.
Por no echar la soga tras el caldero, la triste se esforzó y cumplió la sentencia; y por evitar peligro y quitarse de malas lenguas, se fue a servir a los que al presente vivían en el mesón de la Solana; y allí, padeciendo mil importunidades, se acabó de criar mi hermanico hasta que supo andar, y a mí hasta ser buen mozuelo, que iba a los huéspedes por vino y candelas y por lo demás que me mandaban.
Al ruido y voces y que todos dimos, acuden los huéspedes y vecinos y métense en medio, y ellos muy enojados procurándose desembarazar de los que en medio estaban, para se matar.
Si coincidieron también otros amigos, por los cuales se hace más fuego, no aquel que quema en las cocinas de los comilones y que por su humo hce espantar a los guardias nocturnos, sino un fuego moderado, que quiere decir que han llegado huéspedes.
En todos lados tiene habitaciones para huéspedes; las cluecas viven independientes, las gallinas con sus polluelos, también, y los patos tienen una salida especial al agua.
4 La goleta aquella que veis, huéspedes, dice que fue de las naves la más rápida y que, de ningún nadador madero el ímpetu, no podía preterirla, tanto si con palas menester fuera volar, o si con lienzo.
Y bailaron el cochero y la cocinera, el criado y la criada, y todos los huéspedes, hasta la misma badila y las tenazas, si bien éstas se fueron al suelo a los primeros pasos.
Es un inmenso caserón cuadrado, sin gracia, de cinco pisos, falansterio del azar, hospicio de viajeros, cooperación anónima de la indiferencia, negocio por acciones, dirección por contrata que cambia a menudo, veinte criados que cada ocho días ya no son los mismos, docenas y docenas de huéspedes que no se conocen, que se miran sin verse, que siempre son otros y que cada cual toma por los de la víspera.
Oyome este amigo las reflexiones que anteceden, y vean ustedes a mi hombre descontento ya con cuanto le rodea: ya que no lo puede mudar todo, quiere cuando menos mudar de casa, y hétele buscando conmigo papeles en los balcones de barrio en barrio, porque ésta es muy de antiguo la señal que distingue las habitaciones alquilables de esta capital, sin que yo haya podido dar hasta ahora con el origen de esta conocida costumbre, ni menos con la de poner los papeles en las esquinas de los balcones cuando la casa es sólo alquilable para huéspedes.