Ejemplos ?
Salgo del café, recorro las calles, y no puedo menos de entrar en las hosterías y otras casas públicas; un concurso crecido de parroquianos de domingo las alborota merendando o bebiendo, y las conmueve con su bulliciosa algazara; todas están llenas: en todas el Yepes y el Valdepeñas mueven las lenguas de la concurrencia, como el aire la veleta, y como el agua la piedra del molino; ya los densos vapores de Baco comienzan a subirse a la cabeza del público, que no se entiende a sí mismo.
La tierna esposa, entre tanto, queda en la soledad y en el abandono, y si á menudo se ve asediada por los pretendientes, imita á Penélope y aun se le adelanta, pues al cabo su marido, ni fué á pasar trabajos y á aventurar la vida en la guerra de Troya, ni de fijo, salvo raras y laudables excepciones, se muestra más fosco y zahareño que Ulises con las Circes y Calipsos que en mesones, hosterías, fondas y otras partes se le aparecen.
La tranquila languidez de aquel lugar no era interrumpida más que por el chisporroteo del fuego y por la voz de uno de los doctores, que vagaba con pasos lentos a través de toda una biblioteca de testimonios, y se detenía de vez en cuando en las pequeñas hosterías de discusiones incidentales que se encontraba al paso.
El hombre que había portado las angarillas nos dijo que aquella mañana lo vieron apearse de la diligencia delante del «Royal George» y que allí se había informado de las hosterías abiertas a lo largo de la costa, y supongo que le dieron buenas referencias de la nuestra, sobre todo lo solitario de su emplazamiento, y por eso la había preferido para instalarse.
Por estas y otras razones, se dispuso la voluntad de Rodolfo de cumplir la de su padre, el cual le dio crédito de muchos dineros para Barcelona, Génova, Roma y Nápoles; y él, con dos de sus camaradas, se partió luego, goloso de lo que había oído decir a algunos soldados de la abundancia de las hosterías de Italia y Francia, y de la libertad que en los alojamientos tenían los españoles.
No existen grandes centros turísticos, pero para alojarse existen hosterías, cabañas equipadas y varios hospedajes familiares con muy buena atención.
El lago está rodeado de hosterías, fincas y restaurantes donde puede pasar uno o un par de días de puro entretenimiento y diversión.
Éste agradable clima ha permitido que se desarrolle el turismo en el municipio, el cual se ha ido llenando de hosterías, hoteles y parques acuáticos.
El turismo en el Delta tuvo su época de esplendor a mediados del siglo XX, cuando florecieron recreos y hosterías que congregaban a miles de porteños los fines de semana.
La localidad tiene Municipalidad, oficinas de informes y guiados, el "Museo Ernesto Bachmann", un "Taller de paleontología", y escuela de capacitación formal, una escuela primaria y secundaria, una iglesia, un banco, bibliotecas, locales comerciales, oficinas del Instituto de Seguridad Social del Neuquén (I.S.S.N.), correo, un juzgado de paz, baños públicos, una parada de ómnibus, un hospital, un cuartel de bomberos, una Comisaría, puestos de Gendarmería Nacional, guardafaunas, una delegación de Prefectura Naval, un gimnasio municipal, canchas de fútbol, tenis, básquet y bochas, una pileta de natación, campings, espacios verdes, una playa de arena blanca, un salón de usos múltiples, un anfiteatro, hosterías...
Otras actividades incluyen la visita a hosterías y restaurantes para degustar la gastronomía típica local representada principalmente por el locros y las "Papas con Cuero".
La ciudad cuenta con un número importante de hoteles, hosterías y residenciales, capaces de contener el número de turistas nacionales e internacionales que principalmente aumentan en temporada veraniega, aumentando hasta casi el doble de su población, entre los hoteles que se destaca está el centro turístico Halley, ubicado en el centro de la ciudad y cuya infraestructura mantiene el diseño típico de las construcciones del área.