Ejemplos ?
Entre los recién embarcados podían distinguirse los pasajeros ya recogidos en San Sebastián, y se veían mujeres guipuzcoanas desgreñadas, hoscas, pálidas de mareo con la marca de su raza: el duro diseño de las facciones.
Barrosas y chorreadas, hoscas y bayas, overas y yaguanés, con astas largas y amenazadoras, en sus cabezas grandes; las ancas estrechas y salientes; puro pecho, poco cuarto, y con unas patas largas que más les hubieran hecho ganar un premio en las carreras que en una exposición rural, las vacas del amigo Ortiz eran, como él, de pura sangre criolla.
En ese instante acertó a pasar por allí un águila que veloz penetró imprudentemente en la hoguera y aunque alcanzó a salir, su plumaje se quemó y quedó ahumado. Por eso desde entonces las águilas tienen las plumas hoscas y ennegrecidas.
El tinte rubio de la purpurina embadurnaba las casuchas hoscas, y el parpadeo de la venturina se destacaba en las paredes toscas.