horripilante

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horripilante

adj. Que aterroriza u horripila en esta película de miedo hay varias escenas horripilantes. espantoso, espeluznante

horripilante

 
adj. Que horripila.

horripilante

(oripi'lante)
abreviación
1. que causa horror o miedo El diario publicó unas fotografías horripilantes sobre la vida en las cárceles.
2. que es muy feo o desagradable Se compró unas gafas de sol horripilantes.
Sinónimos
Traducciones

horripilante

مُرْعِب

horripilante

děsivý

horripilante

gruopvækkende

horripilante

furchtbar

horripilante

horrifying

horripilante

kauhistuttava

horripilante

terrifiant

horripilante

užasavajući

horripilante

ぞっとさせる

horripilante

무서운

horripilante

verschrikkelijk

horripilante

sjokkerende

horripilante

przerażający

horripilante

horripilante

horripilante

skräckinjagande

horripilante

ที่ทำให้ขยะแขยง

horripilante

dehşet verici

horripilante

kinh hoàng

horripilante

毛骨悚然的, 可怕

horripilante

可怕

horripilante

ADJ (= espeluznante) [escena] → hair-raising, horrifying; [persona] → creepy, terrifying
Ejemplos ?
El actor Matt Smith, intérprete del Undécimo Doctor, llamó a estos alienígenas "los monstruos más terroríficos de la historia de la serie", y Karen Gillan, intérprete de la acompañante Amy Pond, comentó que el Silencio podrían "rivalizar de verdad con los ángeles llorosos en términos de horripilantes".
Bill Flanagan de Entertainment Weekly escribió: «Dylan dejó CBS para firmar con Asylum; CBS lo castigó sacando este álbum de horripilantes descartes de Self Portrait», mientras que Robert Christgau, de Village Voice, comentó: «Escuchando este conjunto de rechazos de lo que fue el peor álbum de Dylan tiene su morbo.
Después de los brindis se cantó; se oyeron cantos salvajes y crueles, cantos llenos de odio, horripilantes, cantos en honor a la Alemania eterna.
Este concepto se encuentra extensamente desarrollado en un relato posterior, "El demonio de la perversidad" (1845), en el cual asistimos, como en las dos obras aludidas, a la absurda e imprevisible autoinculpación de un asesino: Pero "El gato negro" es tan personal y significativo dentro del corpus de la obra poeana que en realidad muestra paralelismos y similitudes con casi todos los grandes títulos del autor, y esas similitudes recaen precisamente en las mayores virtudes literariamente horripilantes que lo caracterizaban.
A pesar de que los agentes estaban acostumbrados a presenciar espectáculos horripilantes, todos se estremecieron a la vista de lo que fue encontrado debajo del mantel a cuadros rojos y blancos, y en la habitación del ático.
Rara era la persona a quien no juzgaba durísimamente. Los tiempos eran fatídicos y la relajación de las costumbres horripilantes.
La más leve cuestión de su mujer con las criadas le ponía fuera de si, y abriendo el saco de las amenazas prometía subir para degollar a todos los vecinos y pegar fuego a la casa; cuatro gotas que cayesen en su patio desde las galenas bastaban para que de su boca infecta saliese la triste procesión de santos profanados, con acompañamiento de horripilantes profecías, para el día en que las cosas fuesen rectas y los pobres subiesen encima, ocupando el lugar que les corresponde.
Nuestra conducta será muy distinta: comprendemos que el pueblo está ya cansado de horripilantes escenas de odio y de venganza, no quiere ya sangre inútilmente derramada, ni sacrificios exigidos a los pueblos por el sólo deseo de dañar, o simplemente para satisfacer insaciables apetitos de rapiña.
Así se vio cómo el liberalismo, mientras escribía maravillosas declaraciones de derechos en un papel que apenas leía nadie, entre otras causas porque al pueblo ni siquiera se le enseñaba a leer; mientras el liberalismo escribía esas declaraciones, nos hizo asistir al espectáculo más inhumano que se haya presenciado nunca: en las mejores ciudades de Europa, en las capitales de Estados con instituciones liberales más finas, se hacinaban seres humanos, hermanos nuestros, en casas informes, negras, rojas, horripilantes, aprisionados entre la miseria y la tuberculosis y la anemia de los niños hambrientos, y recibiendo de cuando en cuando el sarcasmo de que se les dijera como eran libres y, además, soberanos.
Durante los siete años de colegio y los dos más en que permaneció repasando lo que había estudiado, como escribía a sus padres, aprendió a hablar algo en francés y tal cual frase en latín: de historia, sabía la de las novelas de Dumas; muy poco de filosofía y menos de geografía; tenía bonita letra con mala ortografía; pero en cambio, según él, era profundo en el arte de gobernar a los pueblos, y sabía con perfección fabricar por mayor versos frenéticos y horripilantes, es decir, puntos suspensivos, exclamaciones aisladas y puntos de admiración con intermedios de apóstrofes e interjecciones elocuentes.
Tenía como sirvientes a los hombres lobo, a los licántropos a los que él mismo daba origen y a otras formas horripilantes, y durante este período (inmediatamente después de la muerte del rey supremo noldo Fingolfin) conquistó la isla élfica de Tol Sirion, haciendo descender sobre ella una oscura nube de miedo.
En la novela aparecen horripilantes descripciones de muertes y torturas al final, como correspondía a la moda que había entrado en la literatura inglesa con La tragedia española de Thomas Kyd y el Tito Andrónico de Shakespeare, y que hizo al público asistir complacido a las ejecuciones públicas y a las luchas de perros y osos.