horrendo

(redireccionado de horrendos)
También se encuentra en: Sinónimos.

horrendo, a

(Del lat. horrendus, que hace erizar los cabellos.)
1. adj. Que causa horror la prensa habla del horrendo asesinato de anoche. horroroso, , horrible, hórrido
2. coloquial Muy feo o muy malo lleva un vestido horrendo; esta comida es horrenda. horroroso
3. coloquial Muy intenso o fuerte tengo una sed horrenda; tiene unas ganas horrendas de casarse. enorme

horrendo, -da

 
adj. Que causa horror.

horrendo, -da

(o'rendo, -da)
abreviación
1. que causa miedo u horror El accidente ofrecía un espectáculo horrendo
2. que es muy feo o causa desagrado comida horrenda
Sinónimos
Traducciones

horrendo

orrendo

horrendo

رَهِيب

horrendo

příšerný

horrendo

skrækkelig

horrendo

schrecklich

horrendo

hirvittävä

horrendo

užasan

horrendo

恐ろしい

horrendo

끔찍한

horrendo

afgrijselijk

horrendo

forferdelig

horrendo

straszliwy

horrendo

horrendo

horrendo

fruktansvärd

horrendo

น่ากลัว

horrendo

korkunç

horrendo

kinh khủng

horrendo

可怕的, 可怕

horrendo

可怕

horrendo

ADJ
1. (= aterrador) [crimen] → horrific, ghastly
2. (= horrible) [ropa, zapatos] → hideous, ghastly; [película, libro] → dreadful; [frío, calor] → terrible, dreadful, awful
tengo un hambre horrendoI'm terribly hungry
Ejemplos ?
Y entre el cúmulo de episodios tan horrendos que conocemos, oídos a los mismos actores de la tragedia, elegiremos el siguiente, que cierra siniestramente la digresión.
Amando, pues, a los mexicanos como los amamos, sobreviviendo ese afecto a la duración de nuestros días, hemos determinado, para el referido caso de nuestra muerte, dejar establecida una regencia, que sirviendo transitoriamente de centro de unión para el gobierno, libre al país de horrendos males; y le recomendamos con encarecimiento al pueblo mexicano, que viendo en esta medida el último testimonio que podemos darle de cuánto lo hemos amado, la acepte gustoso en obsequio de sí mismo.
Tezcatlipoca ordenaba el desollamiento de los cautivos. Adonde quiera llegaban los ejércitos de HUEMAC y cometían horrendos crímenes: Robaban, mataban, ultrajaban.
Acaso dos monarcas enemigos Que en pos corriendo de funesta gloria, Sobrados materiales a la historia En bárbaros combates preparaban, Al ver entonces el terrible aspecto De la celeste cólera, temblaron: En un sagrado templo guarecidos, De palidez cubiertos se abrazaron, Y al punto sofocaron Sus horrendos rencores en el pecho.
La sentencia estaba cumplida, i castigados los horrendos crímenes de que se había acusado a ese hombre con tanta pertinacia e insistencia como había sido tenaz e inquebrantable su resolución de negarlos i de no confesar jamás una sola falta.
Sabiendo, pues, los cristianos, que fue mucho mejor la muerte del pobre siervo de Dios «que murió entre las lenguas de los perros que lamían sus heridas, que la del impío rico que murió entre la púrpura y la holanda», ¿de qué inconveniente pudieron ser a los muertos que vivieron bien aquellos horrendos género de muertes con que fueron despedazados?
De Jano no me ocurre fácilmente acción alguna que pertenezca a su deshonor e infamia; y acaso fue tal, que observó una vida inocente, absteniéndose de los delitos y pecados obscenos que a los demás se acumulan; recibió, pues, con benignidad y cariño a Saturno cuando andaba huido vagando por todas partes: partió con su huésped el reino, fundando cada uno de éstos una ciudad, Jano a Janículo, y Saturno a Saturnia; pero los que en el culto de los dioses apetecen todo desdoro a aquel cuya vida hallaron menos torpe, deshonraron su estatua con una monstruosa deformidad, pintándole ya con dos caras, ya con cuatro, como gemelo; ¿por ventura, quisieron que porque muchos dioses escogidos, perpetrando los más horrendos crímenes...
Y por cuanto Porfirio, por amor de la purificación del alma, dice que debe huirse de todo lo que es cuerpo, opinando asimismo con su maestro Platón y con los demás platónicos que los que vivieren disoluta y torpemente vuelven a los cuerpos mortales para pagar sus penas (aunque Platón dice que también pasan a los cuerpos de las bestias, y Porfirio solamente a los de los hombres) síguese necesariamente que confiesen que estos dioses a que ellos desean les tributemos adoración como a progenitores y autores nuestros, no son otra cosa que unos fabricadores y arquitectos de nuestras cadenas y cárceles, y no nuestros hacedores, sino crueles carceleros que nos encierran en miserables y horrendos calabozos, y nos ponen gravísimas e insufribles prisiones y cadenas.
Vuestra impiedad, vuestras herejías, vuestras blasfemias, vuestros crímenes horrendos, han traído sobre nuestra tierra las plagas del Señor.
Por un lado dos muchachos se adiestraban en el manejo del cuchillo tirándose horrendos tajos y reveses; por otro cuatro ya adolescentes ventilaban a cuchilladas el derecho a una tripa gorda y un mondongo que habían robado a un carnicero; y no de ellos distante, porción de perros flacos ya de la forzosa abstinencia, empleaban el mismo medio para saber quién se llevaría un hígado envuelto en barro.
Hemos dicho -y lo reiteramos hoy solemnemente- que la conciencia moral de la nación exige que se esclarezca la verdad de los desaparecimientos de personas, de los crímenes horrendos y de otras graves violaciones a los derechos humanos ocurridos durante la dictadura.
Infirió Babuco que no podia durar semejante sociedad; que todas las casas habian de estar asoladas por zelos, venganzas y rencillas; que sin cesar habian de verterse lágrimas y sangre; que infaliblemente habian de matar los maridos á los cortejos de sus mugeres, ó de ser muertos por ellos; finalmente que hacia Ituriel muy bien en destruir de una vez un pueblo abandonado á horrendos desórdenes.