horcajadas

horcajadas

loc. adv. Indica con las piernas abiertas, una a cada lado, en la expresión a horcajadas se sentó a horcajadas en la barandilla.

horcajadas, a

 
loc. adv. Echando cada pierna por su lado.
Traducciones

horcajadas

คร่อม

horcajadas

SFPL a horcajadasastride
Ejemplos ?
Se caracterizan al parecer por la ausencia de caracteres derivados, una neumatizacion limitada, el proceso posterior del prefrontal se vuelve sobre la superficie orbital del frontal donde se inserta en un surco, más que manteniendo su posición superficial respecto al techo dorsal del cráneo, un borde en margen lateral de la fosa supratemporal, escamoso arqueado, con la superficie articular para el postorbital y con el proceso posterior bifurcado, un proceso paroccipital que monta a horcajadas; el cuadrado no entra en contacto con la pared lateral la caja craneana y poco o nada de paladar secundario.
La instrumentación se compone de un tambor (tronco ahuecado) de dos parches de cuero, uno en cada extremo, que es percutido con ambas manos por dos “Tamboreros” que se sientan a horcajadas sobre el tronco-tambor, de 2,5 m de largo por 70 cm de diámetro, que se coloca en forma horizontal sobre el suelo.
Dice la solapa del libro: "Con esta publicación pretendemos levantar a turucuto nuestras letras para mostrarlas con alegría al mundo..." A turucuto: expresión de la provincia de Tucumán, queriendo implicar cargar a alguien en los hombros, a horcajadas, con una pierna a cada lado del cuello o sobre la espalda con una pierna a cada lado de los flancos.
Cuando ocurre el tercer disparo, este impacta en forma visible y de lleno en el hueso occipital derecho de la cabeza de Kennedy, Jackie Kennedy suelta súbitamente a su esposo quien se recuesta hacia el lado izquierdo, mientras esta se abalanza a horcajadas a la parte trasera del auto, donde recoge una sección del cráneo del presidente, un agente trepa por las manillas de la cajuela.
El pintor muestra un estudio de diversas actitudes y fisonomías humanas en la pintura: el anciano san José, que se muestra de pie, el rostro de perfil, apoyado de forma pesada y un tanto inestable en su vara; la Virgen, de juvenil rostro visto casi de frente, en postura arrodillada; y el Niño, sentado a horcajadas sobre el cordero, cuya figura infantil, desnuda, llevando una sarta de corales al cuello (que en la época eran considerados amuletos protectores de los niños), mira a su madre con la cabeza mostrando el perfil contrario al de san José.
Más tarde, Atlante fue vencido por Bradamante y el hipogrifo comenzó a vagar sin dejar que nadie se le acerque, con excepción del caballero Ruggiero quien lo monta a horcajadas.
Este limitado tráfico comercial transitó el sitio que se convertiría en Fort Bent en Colorado (directamente en el Camino de Santa Fe) y la corta vida comercial del fuerte (nombre, propietario, gestión, datos todos inciertos) que se sentó a horcajadas sobre el punto del Trapper's Trail y la Senda de Oregón.
Dos niños que imprudentemente jugaban a horcajadas encima de una cerca fueron atravesados por una bala de Máuser (lo más probable es que haya sido un Mauser Modelo 1893), que les privó la vida.
-Ahora, aguántate firme. Y, de un salto, el padre Salvador púsose a horcajadas sobre el lomo de su compañera. -Padre..., ¡que pesa mucho!
Estaba acostado en un canapé, la matrona, a horcajadas encima de él, le soltó el paquete sobre el vientre, mientras le meneaba una vieja y arrugada verga que casi no descargó nada.
¡Sí!, lancheros; sobre las grandes embarcaciones chatas y negras; colgándose de la cadena que rechina pendiente como una sierpe de hierro del macizo pescante que semeja una horea; remando de pie y a compás; yendo con la lancha del muelle al vapor y del vapor al muelle; gritando: ¡hiiooeep!, cuando se empujaban los pesados bultos para engancharlos en la uña potente que los levanta balanceándolos como un péndulo; ¡sí, lancheros!, el viejo y el muchacho, el padre y el hijo; ambos a horcajadas sobre un cajón, ambos forcejeando, ambos ganando su jornal, para ellos y para sus queridas sanguijuelas del conventillo.
Yo estaba desnuda, acostada en el suelo sobre un colchón, y él a horcajadas sobre mí; me echa su mojón en el gaznate y el cochino lo come en mi boca mientras me riega las tetas con su semen.