hora canónica

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hora canónica

ora canonica
Ejemplos ?
Así, el Te Deum quedó únicamente como una hora canónica del oficio divino, o bien una paraliturgia, concluida con la interpretación del himno de agradecimiento, acto realizado hasta 1960 en latín por el Seminario Pontificio.
El XI Concilio de Toledo incluye la Santa Misa como una hora canónica más, e indica que los clérigos deben rezar también las horas Tertia, Sexta y Nona del Officium monasticum.
Así, aunque originariamente la oración monástica consistía en el rezo diario e ininterrumpido de los ciento cincuenta salmos bíblicos, poco a poco se fue limitando a los momentos más importantes del horario civil: se establece la oración cada tres horas durante el día, y, para no tener que despertarse tres veces durante la noche, se unieron las vigilias en una sola oración (nocturnos). De esta manera queda organizado el horario de rezo de la siguiente manera: Ad vesperum (Hora canónica mayor).
Este hecho está reflejado desde muy pronto: el I Concilio de Braga (561 ó 563) distingue claramente los dos ordina y prohíbe su mezcla; el XI Concilio de Toledo incluye la Misa como una hora canónica más dentro del ordo cathedralis, y común con el ordo monasticus.
Al anochecer. Ad nocturnos (Hora canónica mayor). A media noche. Ad matutinum (Hora canónica mayor). Al amanecer. Ad tertiam (Hora canónica menor).
A media mañana. Ad sextam (Hora canónica menor). Al mediodía (meridie). Ad nonam (Hora canónica menor). A media tarde. Las horas mayores, salvo los nocturnos, tienen un esquema similar al Ordo cathedralis (véase más arriba), por lo que, a continuación aparece el esquema básico del desarrollo de las horas menores y de los nocturnos.
ve Regina Caelorum (Salve, Reina de los cielos) es una de las antífonas marianas, tradicionalmente rezada o cantada tras cada una de las horas canónicas de la liturgia de las horas. Este rezo es especialmente usado tras completas, la hora canónica final que se reza antes de ir a dormir.
En una versión del Fuero de Zamora, que data del 1289, ya figura en el apartado titulado "De ome que ferir otro", mencionando que el herido que se creyese con derecho acudiese al «tercer día a la Tercia (hora canónica) ora de la tercia a Santa María Magdalena al porta(l) de la carrera".
e Lucis ante terminum es el primer verso del himno litúrgico de la Iglesia latina para la hora canónica de Completas que marca el final de la jornada, después del ocaso.
Sólo a partir de 1870, a petición del entonces ministro Miguel Luis Amunátegui, el Te Deum se celebró sin Eucaristía, reemplazándose esta por una hora canónica del oficio divino o por una paraliturgia (desde la reforma posconciliar este acto es conocido como " Liturgia de la Palabra ").
Llamado así porque en él se decían las llamadas misas de prima; dicha misa era la primera que se celebraba después de esta hora canónica (primera hora después de salir el sol, aproximadamente las 6 de la mañana).
Fue realizada en el siglo XIV y desde entonces está situada en el interior del coro de la catedral de Toledo. Se encuentra el «altar de prima», llamado así por ser donde se oficiaba la misa durante esa hora canónica, a la salida del sol.