hipoteca


También se encuentra en: Sinónimos.

hipoteca

(Del gr. hypotheke, prenda.)
1. s. f. DERECHO, ECONOMÍA Contrato y derecho de garantía de una obligación constituidos sobre bienes muebles, inmuebles o derechos enajenables, permaneciendo éstos en posesión del dueño, pudiendo pedir el acreedor la venta pública si no se cumple con la obligación.
2. ECONOMÍA Finca con que se garantiza el pago de un crédito.
3. ¡buena hipoteca! interj. Se utiliza para referirse, irónicamente, a una persona o cosa que no es digna de confianza.

hipoteca

 
f. Finca con que se garantiza el pago de un crédito.
der. Derecho real que recae sobre los bienes que permanecen en la posesión de su dueño, y que garantiza el cumplimiento de una obligación. Llegado el vencimiento de esta, su titular, mediante un procedimiento sumario, puede ejecutar los bienes gravados resarciéndose, en el remate de los mismos, del principal de la obligación, intereses y costas.

hipoteca

(ipo'teka)
sustantivo femenino
1. derecho economía contrato que garantiza el cumplimiento de una obligación y que se carga a bienes muebles o inmuebles que permanecen en poder del dueño El año pasado cancelamos la hipoteca de la casa.
2. importe de la deuda La hipoteca de la casa fue de 100.000 pesos.
Sinónimos

hipoteca

sustantivo femenino
Traducciones

hipoteca

mortgage

hipoteca

Hypothek

hipoteca

mutuo, ipoteca

hipoteca

رَهْنٌ

hipoteca

hypotéka

hipoteca

prioritetslån

hipoteca

asuntolaina

hipoteca

hipoteka

hipoteca

抵当

hipoteca

주택담보 융자

hipoteca

hypotheek

hipoteca

pantelån

hipoteca

hipoteca

hipoteca

inteckningslån

hipoteca

การจำนอง

hipoteca

thế chấp

hipoteca

购房按揭

hipoteca

ипотека

hipoteca

משכנתא

hipoteca

SFmortgage
segunda hipotecasecond mortgage, remortgage
levantar una hipotecato raise a mortgage
redimir una hipotecato pay off a mortgage
hipoteca dotalendowment mortgage
Ejemplos ?
-¿Pero pa qué necesitas tú hoy tantísimo dinero? ¿te ha vencío alguna hipoteca? -Mire usté, señó Frasquito, usté, manque tenga la cara siempre como si siempre estuviera jaciendo un embargo, usté tiée un corazón más grande que una carretera.
Bueno, además de las hipotecas, la hipoteca de $ 20,000 en la casa en Washington y la hipoteca de 10.000 dólares en la casa en Whittier, yo debo $ 4,000 y el Banco Riggs en ​​Washington DC con un interés del 4 por ciento.
A la clara luz de la luna pudo verse todo empapado en sangre; el dolor agudizábase por momentos; una gran laxitud habíase apoderado de él; parecíale verlo todo como al través de un tul vaporoso; sus ideas y recuerdos surgían en su imaginación como loca y vertiginosamente barajados por las manos habilísimas de un prestidigitador; Rosalía, el Chirimollo, las arracadas, el mantón, la hipoteca, sus viejos, el Petaquero, el teniente Mendiola, todos los seres amados y no amados parecían bailotear en su cerebro una danza fantástica y grotesca.
¿Se acuerda usted de aquella anécdota cuando decía que no, que todavía no era momento, que tenía usted una hipoteca con el Banco de México?
- No podrá hipotecarse el terreno sobre el que se asienta el edificio de distintos propietarios, si la hipoteca no comprende a éste y si no cuenta con la conformidad de todos los propietarios.
Promover y facilitar el mercado de valores para la adquisición de viviendas, incluyendo la hipoteca de primero y segundo grados, facilitar la compraventa de títulos-valores emitidos con motivo de las operaciones de vivienda, incluyendo acciones comunes y preferenciales de empresas inmobiliarias, bonos y cédulas hipotecarias, certificados de participación inmobiliaria, letras complementarias, pagarés y otros documentos relacionados con el arrendamiento con promesa de venta.
Sin embargo, siendo condenado al pago de alguna deuda, no podrá ser ejecutado en la forma ordinaria, ni embargados sus bienes, salvo el caso de hallarse asegurada aquélla con prenda, hipoteca o anticresis, en que podrá llevarse a ejecución sobre los bienes que constituyan la garantía.
-Pos bien, ya te lo digo; la hipoteca estaba vencía y er Zamora estaba prendaíco der tó de la der Romero, la cual ya le había dicho más veces que no que abejas tié una cormena y que púas un zarzal, pero como cuando er queré se mos mete en el alma por toicos los ventanales, se nos aletarga la razón y la consencia; pos velay tú, al mozo se le gorvió negro lo blanco un día y le ijo al tío Pepe el Perejiles que si su retoño no se casaba con él, él diba a tener el gusto de ponellos a dambos al relente del camino.
5º- Declaro: que cuando vine al servicio de la Presidencia de la República tenía un capital considerable, adquirido con mi propio trabajo, y que lo he perdido cuasi enteramente, por haberle prestado mi crédito particular al Gobierno, pues para hacer pagos en Europa por cuenta del mismo, mandaba frutos del país que me originaron pérdidas, mientras que yo aquí, solamente cobraba el capital, antes de averiguar dichas pérdidas; de manera que mi esposa queda reducida a sus alhajas que no valen gran cosa, y a una casita situada en San Miguel, que desde que la compré en tres mil y tantos pesos se la obsequié, siendo en épocas de mi mayor prosperidad, por cuya causa la dicha casa no la comprendí en la hipoteca legal que hice de mis bienes al señor Kerferd...
-Lo que yo necesito es arrejuntar más pronto que se ice un puñao de jaras pa poer mercalle a mi jembra las mejores arracás y el mejor mantón de tos los que puean lucir en toíca la serranía, y como yo no tengo haberes pa premitirme esos rumbos, pos cuando antier me dio el viejo las tres mil y pico de tordas que importa el vencimiento de la hipoteca que le tiéen jecha los Reondos de Faraján...
Y al pensar que su Joseíto, en lugar de irse a pagar el vencimiento de la hipoteca, hubiese metido su caballo sierra adentro para ir en busca del Petaquero, profunda zozobra apoderábase de su corazón; ella sabía que los tiempos habían cambiado, que ya todos los que al tabaco se echaban tenían que tutearse con la que nos pudre, y que no eran pocos los que, como el Petaquero, tenían que andar jugando al zorro que te vi entre breñas y abulagas en espera de poder pillar un transatlántico que los llevara a las Américas latinas, y menos mal para los que podían hacer esto, que otros como Antón el Cantonera, Paco el Pecoso y Casimiro el Broñigal, habían pagado con la número uno su ambición y su valentía.
Primera hipoteca de bienes raíces, siempre que el monto de la garantía no exceda del sesenta por ciento del valor del inmueble hipotecado, según el correspondiente avalúo catastral correspondiente; 4.