hipofagia

hipofagia

s. f. ANTROPOLOGÍA Costumbre de comer carne de caballo.

hipofagia

 
f. Costumbre de comer carne de caballo.
Ejemplos ?
Pero por situaciones históricas locales, la hipofagia es aceptada en ciertas partes del mundo (China, Rusia, Holanda, Italia, Francia), aunque a veces con reservas, y catalogada como aberración y sacrilegio en otras (EEUU, Inglaterra, y en menor medida, España).
No obstante ello, en lo años 1910 por ejemplo, el consumo de este tipo de carne era habitual por parte de los franceses, a tal punto que los mataderos de esa época muchas veces no lograban satisfacer totalmente la demanda. Pero especialmente hacia la segunda mitad del siglo XX, la hipofagia ya estaba en franco retroceso.
Durante la Segunda Guerra Mundial, la hipofagia fue frecuente en Francia, Alemania, y Estados Unidos, y durante los años de posguerra, también tuvo una corta popularidad el consumo de este tipo de carne en los hospitales, dado el elevado número de internados allí existente.
La sensibilidad en cuanto al relacionamiento con los caballos creció y se afirmó por muchos lugares, y la hipofagia fue objeto de un rechazo cada vez más fuerte en los países occidentales.
Los primeros centros de salvamento para equinos maltratados o con algún destino considerado cruel o injusto, se crearon más o menos en la misma época. La hipofagia, o sea, el consumo de carne de caballo, ha sido blanco de críticas tanto en Francia como en el mundo anglo-sajón.
129. Según un estudio de la OFIVAL, la hipofagia bajó un 60 % en Francia, entre 1980 y 2001., sitio digital 'One Voice'. Por otra parte, la activista social Brigitte Bardot denunció en 1983 frente a la opinión pública, las condiciones inadecuadas de transporte de los caballos destinados a las carnicerías, y lo cierto es que siete epidemias de triquinelosis se produjeron entre 1975 y 1998, con en Italia y Francia, contribuyendo así también a la disminución del consumo de carne de caballo en esos países.
La revista francesa Cheval magazine por su parte, mucho ha impulsado en 1999 y años siguientes, que en Francia los caballos sean oficialmente considerados como animales de compañía, lo que en los hechos casi seguramente implicaría el fin de la hipofagia en ese país.
Tanto Éric Baratay como Jean-Pierre Digard, coinciden en opinar que el rechazo cada vez más fuerte a la hipofagia en las países desarrollados, se explica por el cambio del estatuto o visión del caballo en esas sociedades, que derivó a ser algo relativamente próximo a un animal de compañía.
En Uruguay por ejemplo, donde no hay tradición de consumo de carne equina, los caballos que se faenan en los frigoríficos son de todas las categorías, y comprenden “animales mal domados, o que no sirven para trabajar, o con alguna lesión, o ejemplares de descarte de tropillas”. En realidad, la historia de la hipofagia es a la vez larga y compleja.
El rechazo natural a la hipofagia está asociado al estatus particular del caballo respecto del hombre en la sociedad, pues en ciertos casos se tiene alta consideración a este animal, ya que se lo considera un fiel compañero, y ya que se le reconoce con estima los servicios que presta.
De todas maneras, la hipofagia continuó teniendo cierta importancia en Italia, según un sondeo realizado en 1989, el que señalaba que 11 % de los italianos consumía carne de caballo al menos una vez por semana.
Los antiguos griegos la ofrecían como sacrificio a Poseidón. El consumo de carne de caballo se denomina hipofagia. Carne de perro.