hipnótico

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hipnótico, a

(Del lat. hypnoticus < gr. hypnotikos, soñoliento < hypnos, sueño.)
1. adj. De la hipnosis o del hipnotismo al salir del estado hipnótico, no recordaba nada de lo que había sucedido.
2. adj./ s. m. FARMACIA Se aplica al medicamento que produce sueño a pesar de que se pasaba las noches en blanco, se negó a que le administraran hipnóticos. anestésico, somnífero

hipnótico, -ca

 
adj. Relativo al sueño o a la hipnosis.
m. med. Fármaco que puede producir o mantener el sueño.

hipnótico, -ca

(ib'notiko, -ka)
abreviación
1. que está relacionado con la hipnosis entrar en trance hipnótico
2. que causa gran asombro o atrae fuertemente la atención La mujer tenía una mirada hipnótica y sugerente.
3. medicina sustancia, medicamento que produce sueño una droga hipnótica
Sinónimos

hipnótico

, hipnótica
adjetivo y sustantivo
(medicina) somnífero.
Traducciones

hipnótico

hypnotic

hipnótico

ipnotico

hipnótico

hypnotique

hipnótico

منوم

hipnótico

hypnotic

hipnótico

催眠

hipnótico

催眠

hipnótico

최면

hipnótico

ADJ & SMhypnotic

hipnótico -ca

adj & m hypnotic
Ejemplos ?
Las histéricas que eran sometidas a tal experiencia no conservaban en la conciencia lo sucedido, es decir, no recordaban, aunque la sugestión hipnótica seguía actuando una vez deshecho el trance hipnótico.
Pero así como hay hombres que en estados especiales recuerdan cosas que les han pasado a sus abuelos, así era también posible que, bajo una sugestión hipnótica, Juan Darién recordara su vida de bestia salvaje.
Le pareció que abría sus ojos para encontrarse en su cama de la cámara subterránea donde el hipnotizador le había dejado dormido. Sawyer estaba completando los pases usados para despertarle de la influencia hipnótica.
–la dijo. Levantóse ella cual movida por un resorte, como una hipnótica sugestionada, con la respiración anhelante. Cogióla él, la sentó sobre sus rodillas, la apretó fuertemente a su pecho, y teniendo su mejilla apretada contra la mejilla de la muchacha, que echaba fuego, estalló diciendo: –¡Ay, Rosario, Rosario, yo no sé lo que me pasa, yo no sé lo que es de mí!
con la espuma hipnótica del té o Buda practicando el Kama Sutra hasta sentir la plenitud de Kundalini o Mahoma, el alabado, en mil poses y una pose entre su harem bienquisto o Zaratustra quemándose el cerebro allá en la cumbre de su incendio o Jesús y sus doce carilindos -según Da Vinci- mirándose en amor bendito de pan al pan y al vino, vino entre olores de pescado fresco y la furia salvaje de los bárbaros ambiciosos de expandir dominios.
Tú eres póstuma y marchita misteriosa flor erótica, miliunanochesca, hipnótica, flor de Estigia acre y marchita; tú eres absurda y maldita, desterrada del Placer, la paradoja del ser en el borrón de la Nada, una hurí desesperada del harem de Baudelaire.
Cada potente inteligencia señala y crea rutas nuevas para la Sociedad futura, haciendo adeptos por fuerza hipnótica (si así se puede decir), sugestionando en otros cerebros con estas ideas, y todos en general nos hacemos nuestro plan particular.
Presumo que el motivo es éste: en vez de agotarme en una defensa angustiosa y a toda costa contra lo que sentía, como deben de haber hecho todos, y aun los marineros sin darse cuenta, acepté sencillamente esa muerte hipnótica, como si estuviese anulado ya.
La lucha es larga, los violines estiran la melodía, en contraposiciones de sonidos gatunos, y una zarabanda de dolores, encabritados, se retuercen en torno al tema fundamentalmente tétrico, exacerbando la ya inquietante disonancia de las hermanas incestuosas. ¿Qué fantasmagoría, hipnótica, desvariará en los ojos lácteos del morfinómano Tristán?
apenas había prestado atención a este increíble hecho, fijando todo su interés en la joya que asomaba por la única órbita del ídolo; sus focetas emitían rayos cegadores de belleza hipnótica.
Lo Subconsciente del mismo Gran Todo me escalofría y en la multitud sombría de la gran tiniebla afónica fermenta una cosmogónica trompeta de profecía. Tal en un rapto de nieve se aguza la ermita gótica, y arriba la aguja hipnótica enhebra estrellas de nieve...
Nassin el Mago era el único hombre sobre la tierra que podía ejercer sobre mí ese dominio invisible, avergonzador, torturante que se denomina "acción hipnótica".