hilaridad

Búsquedas relacionadas con hilaridad: inercia

hilaridad

(Del gr. hilarite < lat. hilaritas, -atis, alegría.)
1. s. f. Expresión de alegría y satisfacción sus gestos mostraban hilaridad y contento. jovialidad, jocundidad, risa enojo, llanto, malhumor, seriedad
2. Risa ruidosa y prolongada que tiene lugar en una reunión la intervención del ministro produjo hilaridad en la oposición. carcajada
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2016 Larousse Editorial, S.L.

hilaridad

 
f. Risa y algazara que excita lo que se ve o se oye.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.

hilaridad

(ilaɾi'ðað)
sustantivo femenino
risa sonora producida por un dicho o hecho Su relato despertó la hilaridad de los oyentes.
Kernerman English Multilingual Dictionary © 2006-2013 K Dictionaries Ltd.
Traducciones

hilaridad

hilarity, mirth

hilaridad

SFhilarity
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
Aníbal le contestó «Otra cosa que se te ha pasado, Gisgo, es todavía más sorprendente — que aunque haya tantos de ellos, no hay ninguno de entre todos ellos que se llame Gisgo». Lazenby, J.F., Hannibal's War, London, 1978 El comentario de Aníbal despertó la hilaridad de sus inquietos hombres.
MTV dijo en un comunicado: "Aunque las cosas serán definitivamente un poco diferente, esta vez cuando salgan a romper el paseo marítimo, pero su hilaridad seguirá ahí igual que su disfunción familiar".
Según la mayoría de los autores, el padre de este artificio lingüístico es Georges de Bièvre, quien al parecer comenzó a explotar la hilaridad que en la corte de Luis XVI provocaban los continuos equívocos protagonizados por el conde de Kalemburg, embajador de Westfalia, debido a su escaso dominio de la lengua francesa.
Juan de Salisbury coincidía con este pensamiento, y en su obra Policraticus afirmaba que para el rey, «sólo esporádicamente», se admitía una modesta hilaridad, debiendo reservar la mayor parte del tiempo al cumplimiento de la ley de Dios y los sacerdotes.
Merceditas echó a lucir una hilera de perlas engarzadas en coral, sus amiguitas la imitaron en hilaridad, y a una me gritaron: -¡A la escuela el poeta!
Eso os han dicho en el Instituto mientras os elogiaban a Núñez de Arce el insípido, a Campoamor, poeta de estética periodística, bodas, bautizos, entierros, viajes en expreso, etc., o al Zorrilla malo (no al magnífico Zorrilla de los dramas y las leyendas), como mi profesor de Literatura, que lo recitaba dando vueltas por la clase, para terminar con la lengua fuera, entre la hilaridad de los chicos.
"¿Creía que iba a tocar o cantar para usted?" "Así lo esperaba, ciertamente," repliqué. Viendo que estaba un poco avergonzado, redujo su hilaridad y se explicó.
Mientras estos souvenirs se nos ordena coger, mirando hacia la mesa Ya allí un repositorio con tortas algunas había sido puesto, que en medio un Priapo por el pastelero hecho tenía, y en su regazo bastante amplio frutas y uvas de todo género sostenía, según la costumbre divulgada. Más ávidamente a esa pompa las manos alargamos, y de repente una nueva remisión de juegos a hilaridad aquí movió.
El cáustico escritor francés, que por cuya conducta, se afirma, no pudo continuar en los conventos y a seguir participando de la pureza benedictina y de la ciencia de sus compañeros de orden, ha quedado en la historia de la literatura francesa como certero cultivador de un género literario que ha proyectado al mundo personajes suscitadores de grande hilaridad, sátira y entretenimiento, donde a pesar de eso, subyace una fuerte intención educativa sobre una nueva moral opuesta a la medieval.
Pero si hay quien le conozca y nos lo indique, yo me llenaría de júbilo; pero seriamente señores, no veo aquí al hombre que haga tal indicación. (Aplausos y general hilaridad).
Como uno de los ricos yo sabía, desde luego, que teníamos mucho poder en el estado, pero antes no comprendía cuán absolutamente la gente no tenía influencia en su propio gobierno." "¡Ajá!" exclamó el doctor con gran hilaridad, "¿así que mi hija se levanta por la mañana temprano con el propósito de suplantar a su padre en su posición de intructor en historia?" Edith se había levantado del banco del jardín en el que había estado sentada y estaba arreglando sus flores para llevarlas al interior de la casa.
Sacrificados bueyes Conduciré a sus aras; Ni en acción ni en palabra pecaré. ¡Cuán grato es larga vida Pasar entre esperanzas Que al alma prestan luz e hilaridad!