hilacha

hilacha

1. s. f. Conjunto de hebras que quedan en un trozo de tela. hila
2. Porción insignificante de una cosa sólo queda una hilacha de pastel.
3. Residuo, restos de cosas materiales o inmateriales sólo quedaban las hilachas del pasado. vestigio
4. Méx. Ropa muy vieja y andrajosa.
5. descubrir o mostrar la hilacha coloquial Dejar ver una persona su interioridad y las cualidades que suelen pasar desapercibidas.
NOTA: También se escribe: hilacho, hilacho, hilacho

hilacha

(i'laʧa)
sustantivo femenino
1. trozo pequeño de hilo que se desprende de una tela Le colgaba una hilacha del pantalón.
mostrar una persona sus verdaderos pensamientos cuando trata de ocultarlos No podía disimular, mostraba la hilacha con cada cosa que decía.
2. resto de una cosa Llegamos tarde y sólo quedaban hilachas de la cena.
Traducciones

hilacha

SF
1. (= hilo) → ravelled thread, loose thread
hilacha de vidriospun glass
2. hilachas (Méx) (= andrajos) → rags
3. mostrar la hilacha (Cono Sur) → to show o.s. in one's true colours o (EEUU) colors
Ejemplos ?
El mango es una fruta de la zona intertropical, de pulpa carnosa y semiácida. Ésta puede ser o no fibrosa, siendo la variedad llamada "mango de hilacha" la que mayor cantidad de fibra contiene.
El mango que crece espontáneamente en la zona intertropical americana (introducido a fines del siglo XVIII en el Brasil por los portugueses), es de color amarillo, más pequeño que las variedades de injerto, de sabor exquisito y muy dulce, tanto el mango "bocao" como el de hilacha.
Es el lugar con más variedades de mangos, como el filipino, toledo, papelina, señora, bizcochuelo, hilacha, mango mamey, mango huevo de toro, mango macho, entre otras variedades.
Destaca entre sus principales características su buen sabor. Dicha pulpa puede ser o no fibrosa, siendo la variedad llamada mango de hilacha la que mayor cantidad de fibra contiene.
El mango que crece espontáneamente en la zona intertropical americana (introducido a mediados del siglo XIX en el Brasil por los portugueses), es de color amarillo, más pequeño que las variedades de injerto, de sabor exquisito y muy dulce, tanto el mango bocao como el de hilacha.
Libros como Rapsodia de vivir (1992), La piedra de Sísifo (1993), Pensamientos libres (1994), Transfiguraciones (1997), Synergos (1999), La hilacha (2000), entre otros, son escalas de ese desarrollo.
Puerta al camino (poesía) 1992 Canto a la sabana (poesía) 1996, 2007 El hombre cotidiano (poesía) 1996 Tablillas de barro I (poesía) 1996 Pasando por un trillo (poesía) 1997, 2003 Transfiguraciones (poesía) 1999 Tablillas de barro II (poesía) 2000 El racimo y la estrella (poesía) 2002 Encaminismo (Antología personal 1970-1999, poesía) 2005 Synergos (poesía) 2005, 2007 Poesía de la tierra (poesía) 2005 Fogatas sobre el polvo (poesía) 2006 Rapsodia de vivir (poesía) 2006 La hilacha (poesía) 2006 Pensamientos libres (poesía) 2006 El relámpago en la espiga (poesía) 2007 Tablillas de barro (poesía...
El personaje apareció a fines de la década del 50 en la radio. Altavista y otro actor joven interpretaban a dos chicos de la calle, Hilacha y Solino.
Su nombre fue Club Victoria, nombre dado por ser el mismo que llevaba una fábrica de aguas gaseosas propiedad de los señores Ramírez residentes del barrio y quienes apoyaron al club en sus inicios. Su principal actividad y afición era practicar el fútbol con pelotas de hilacha y vejigas de res.
Fonseca consideraba que «Lo estamos pasando muy bien» era un tema genial, pero las otras tres composiciones de Narea y Tapia eran como «mostrar la hilacha», señaló.
Existe también, la pollera centenaria de tela de marquiset marcada con hilos de hilacha, que sacaban de prendas viejas y con tintes vegetales.
Venido a la América del sur, en busca de fortuna, deja correr su mirada, del surco, al horizonte sin fin de la llanura inmensa; y calcula que de esta misma tierra rica y fértil, hay extensiones inacabables y desiertas; y, al acordarse las maravillas que, en su tierra, crea el trabajo industrioso del hombre, en una sola hectárea, poblándola de centenares de árboles de variada fruta, de hortalizas suficientes para mantener a familias numerosas, de forrajes productores de carne y de leche, y hasta de glorietas floridas que, de algún rincón hacen un paraíso, siente cundir en su alma de pobre peón, la vehemente ambición de poseer, él también, algún día, un retazo, un jirón, una hilacha de este manto regio.