hidria

hidria

(Del gr. hydria.)
s. f. HISTORIA Vasija grande para guardar agua, con una gran asa vertical y dos horizontales, usada por los griegos y romanos.
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2016 Larousse Editorial, S.L.

hidria

 
f. Vasija grande para agua, provista de tres asas, una de ellas vertical, utilizada por griegos y romanos.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.
Traducciones

hidria

idria
Ejemplos ?
La maquinaria de vapor la heredó de su antecesor el Hidria que comenzó a trabajar para la misma empresa en 1922 y que se hundió en el puerto de Vigo en 1959, fue reflotado y desguazado, conservándose la maquinaria para ser instalada posteriormente en el nuevo barco, bautizado Hidria Segundo.
La empresa quebró en 1994 y dejó abandonados a sus dos últimos barcos el Roberto y el Hidria Segundo en el puerto de Vigo. En 1997 el vapor Hidria Segundo se hundía y fue llevado a desguace y ahí Jacobo Costas y Sesé Otero lo compraron para ser restaurado como buque museo y de pasajeros a vapor formando también para ello la empresa Vapores del Atlántico S.L En ese momento estaba también en el mismo desguace, el Campaláns que fue desguazado en julio de 1997.
El glaciar residual depositado sobre la cima sirve de alimentación a las cuencas de los ríos Totare, San Romualdo, Toche y Combeima. Éste último siendo la principal fuente hidria del municipio de Ibague.
Hoy en día restaurado y reconvertido en museo, albergue y barco de pasaje El vapor Hidria Segundo se construyó en el astillero ya desaparecido José Roberto e hijos situado en Teis, Vigo, años 1963-1966.
Hidria Segundo es un barco de vapor construido entre los años 1963-1966, cuya finalidad inicial era la de servir de aljibe para la empresa Aljibes de Vigo para suministrar agua de manantial a barcos mercantes, trasatlánticos y pesqueros en la Ría de Vigo.
Siendo obispo, a sus expensas se labró el manierista retablo del altar mayor de la catedral turiasonense dedicado a la Virgen de la Hidria o de la Huerta.
El modelo etimológico de referencia, el kantharos griego, era una gran copa con asas y base estilizada, de uso comunal en comidas, fiestas y rituales. Si bien el recipiente utilizado para transporte y conservación del agua era la hidria y la vasija más evocadora el ánfora.
Cuando Alfonso I el Batallador conquista la ciudad de Tarazona, se la denominó Iglesia de Nuestra Señora de la Hidria (en referencia, seguramente, al jarro de azucenas); sin embargo, la población transmutó el nombre a Nuestra Señora de la Huerta o de la Vega, en referencia a su emplazamiento, cerca del río y vega y huerta adyacentes.
Se le llama el «vaso François» por el arqueólogo que lo encontró en 1844 en una tumba etrusca en fonte Rotella, en la carretera de Chiusi, y muestra una serie de narraciones mitológicas griegas en ambos lados. Otros objetos destacados son: la hidria de figuras rojas firmada por el pintor Meidias (550-540 a.
Hornacina de la Hidria, de siglo XV. Según se cuenta, la hornacina contiene una de las 6 tinajas de las Bodas de Caná. Admite 100 l.
Ejemplos de decoración figurativa tratan el mito de Heracles y Nereo pintada en un fragmento proveniente de una hidria conservado en Samos (Vathy Museo K1423), o la primera representación ática del juicio de Paris en los fragmentos de una crátera de columnas conservados en Berlín.
Llegados a la casa donde los discípulos siguieran al hombre del cántaro, su dueño, saliendo a recibirlos, condújolos a un rico sostenido por columnas de alabastro y tapizado de púrpura, donde estaba aderezada la mesa, coronada por el Cordero Pascual, y flanqueada por canastillos de lechugas amargas y panes sin levadura. Al centro, colocado cerca de una hidria de vino, brillaba un cáliz de oro adornado con piedras preciosas.