herraje

herraje

(Derivado de hierro.)
1. s. m. Conjunto de piezas de hierro con que se guarnece una cosa el herraje de una puerta.
2. Conjunto de herraduras y clavos con que se asegura un objeto de hierro.

herraje

(Derivado de herraj.)
s. m. Carbón vegetal que se obtiene del hueso de la aceituna. erraj, herraj

herraje

  (de hierro)
m. Conjunto de piezas de hierro con que se guarnece algo.
Conjunto de herraduras y clavos con que se aseguran.
(Argent.) Herradura.
Traducciones

herraje

ironwork

herraje

SM
1. (en puerta, mueble) → ironwork, iron fittings pl
2. (Méx) → silver harness fittings pl
3. (Cono Sur) (= herradura) → horseshoe
Ejemplos ?
Sus construcciones están sostenidas por recios muros de piedra; alrededor de la construcción principal se pueden observar andenes que forman una especie de herraje.
En el citado lugar se sujetaban las vacas, y mediante un mecanismo de rodillos de madera, se elevaban para poder realizar el herraje, curar las pezuñas, etc.
Palacio de Camporreal, en la plaza Benavente Palacio de Bertemati, edificado en 1758, destaca su balcón de extraordinario herraje y planta movida.
Herrajes con diseño de las cerraduras de distintas puertas antiguas, producidas por los maestros artesanos herreros de Yunquera durante siglos. Destaca la inscripción del maestro Juan Sánchez en un herraje en la Calle Nueva.
Escribió la novela Los Testigos (1958), Primer Premio de la Provincia de Buenos Aires, el libro de cuentos Dos mujeres y un herraje (1981), Segundo Premio de la Ciudad de Buenos Aires, El convento del Cristo de la Humillación, De noche hasta el infierno, Muertes paralelas, ¿Qué es el cine?, Historia de la Poesía Hispanoamericana, El alma de unos cuerpos y Los versos que aquí se dicen.
En la segunda época corresponde la nave, con un paramento de sillares desbastados y colocados en hiladas regulares. En el muro sur se abre la puerta de entrada, de arco de medio punto adintelado, que conserva un herraje de estilo románico.
se hacía, y la voluntad del gobernador, por quererle bien, cargó un navío que tenía de armas, herraje y otras mercaderías, quitándole de las granjerías de sus haciendas, que no perdió poco en ellas, y vino, que había cuatro meses que por falta dél no se celebraba el culto divino, ni oíamos misa, y me lo envió con un amigo suyo llamado Diego García de Villalón, y sabido por el Gobernador, se lo envió mucho a agradecer y tener en grand servicio de parte de V.
Monté un saino brasiador pingo grande y parejito, para andar muy asiadito y bastante escarciador, ¡su cuerpo daba calor! y el herraje que llevaba como la luna brillaba en noche de escuridá; yo con orgullo en verdá en su lomo me sentaba.
Quiso ver de nuevo las largas, las de antes; para encontrarlas en el fondo de la caja, Rodolfo revolvió todas las demás; y maquinalmente se puso a buscar en aquel montón de papeles y de cosas, y encontró mezclados ramilletes, una liga, un antifaz negro, alfileres y mechones de pelo, castaños, rubios; algunos, incluso, enredándose en el herraje de la caja, se rompían cuando se abría.
especialmente las de calle y esquinas, eran hechas a macha martillo", como dice la expresión vulgar, con un herraje capaz de resistir años y años, como se ve aún en uno que otro ejemplar de casas viejas que se conservan, refaccionadas o no, pero con sus antiguas puertas y ventanas.
m., me favoreció con un navío, quitándolo del trato de sus minas de Tarapacá, que no perdió poco; en el cual me envió diez o doce mill pesos de empleo, de armas, herraje, hierro y vino para decir misa, que había cuatro meses no la oíamos por falta dél; y con un amigo suyo que se dice Diego García Villalón, que v.
En veinte y tres del dicho salimos de este paraje y al punto que estaban unciendo, llegó Pedro Flores con la nueva de la agua que había descubierto; y así, se fue a dormir allá con gran regocijo por ser en cantidad; y el otro día llegaron los dichos que habían descubierto el río, y que ya se había acabado las lomas y sierras, y estaría de allí, cuatro leguas; fueron bien recibidos con la nueva que trujeron, respeto del demasiado trabajo que hasta allí se trujo por la malicia de la tierra y de las pocas aguas y trabajo de la caballada, que era lo que se sentía, porque todos en general se desesperaban por la mucha piedra que había, andando, en demanda del río Salado, que era el que deseábamos; gastose en esta sierra veinte e cinco docenas de herraje...