herradura

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herradura

1. s. f. Pieza de hierro, de forma aproximadamente semicircular, que se clava en las pezuñas de las caballerías para que no se dañen.
2. Cualquier objeto que tiene la forma de herradura llevaba en la solapa una herradura de brillantes; arco de herradura.
3. Protección de esparto o cáñamo que se pone a los caballos cuando se deshierran.
4. herradura de buey GANADERÍA Chapa que sirve para reforzar las pezuñas de los bueyes.
5. herradura hechiza La grande y de clavo embutido.
6. asentarse la herradura VETERINARIA Lastimarse el pie o mano del caballo por estar muy apretada la herradura.
7. mostrar las herraduras 1. Ser falsa o tirar coces una caballería. 2. Huir, apartarse velozmente: salió de la sala mostrando las herraduras.

herradura

 
f. Hierro que se clava a las caballerías en los cascos.
Resguardo que se pone a las caballerías en pies o manos cuando se deshierran.

herradura

(era'ðuɾa)
sustantivo femenino
trozo de hierro en forma de "u" que cubre el casco de los caballos Encontraron varias herraduras en el establo.
Sinónimos

herradura

sustantivo femenino
casquillo (América).
Traducciones

herradura

horseshoe, shoe

herradura

ferradura

herradura

podkova

herradura

hestesko

herradura

Hufeisen

herradura

πέταλο

herradura

hevosenkenkä

herradura

fer à cheval

herradura

potkova

herradura

蹄鉄

herradura

편자

herradura

hoefijzer

herradura

hestesko

herradura

podkowa

herradura

hästsko

herradura

เกือกม้า

herradura

at nalı

herradura

móng ngựa

herradura

马蹄铁

herradura

Подкова

herradura

פרסה

herradura

SFhorseshoe
camino de herradurabridle path
curva en herradura (Aut) → hairpin bend
mostrar las herradurasto bolt, show a clean pair of heels
Ejemplos ?
Juan Guerrero Cónsul general de la Poesía Los caballos negros son. Las herraduras son negras. Sobre las capas relucen manchas de tinta y de cera.
Joseíto, recto e inmóvil sobre su caballo, contemplaba el espectáculo sin que pudiera darse cuenta de aquellos a modo de dulces ceceos que modulaba al pasar cerca de él el plomo ya frío; sus ojos no se cansaban de mirar cómo el teniente esforzábase en dominar su caballo, que caracoleaba y arrancando chispas a las rocas al choque de sus herraduras, giraba espantado sin querer obedecer ni riendas ni acicate, impidiendo que su jinete pudiera resguardarse del fuego enemigo.
Ya no se oían los cascabeles de la borrica, el golpeteo sonoro de las herraduras sobre el pedregal, y en el alma del viejo pesaba la impresión honda de la amplia soledad del campo, sumido en la paz silenciosa, absoluta, del domingo.
-Padre mío, dijo el herrador, ahora vais a ver lo que sé yo hacer. Y corriendo tras el coche, quitó a uno de los caballos las cuatro herraduras al galope y le puso otras cuatro.
Y probósele cuanto digo y aun más, porque a mí con amenazas me preguntaban, y como niño respondía, y descubría cuanto sabía con miedo, hasta ciertas herraduras que por mandado de mi madre a un herrero vendí.
Esos hombres de Europa nos verán: ¡Hurra! nuestros caballos en su frente hondas sus herraduras marcarán. ¡Hurra, cosacos del desierto...
Fíjate, vengo de la cuadra del Emperador, y a nadie de los que viven allí, ni siquiera al caballo de Su Majestad, a pesar de lo orondo que está con las herraduras de oro que a mí me negaron, se le ocurre hacerse estas ilusiones.
Soy persona respetable, éste es mi orgullo. Y anduvo buscando por todas partes, sin dejar de pensar en su sueño del caballo muerto y las herraduras de oro.
Entró en Maromme llamando desde lejos a la gente de la posada, derribó la puerta de un empujón, dio un salto sobre el saco de avena, echó en el pesebre una botella de sidra dulce, volvió a montar en su caballo que sacaba chispas con sus cuatro herraduras.
e alza una nube de polvo de lejos por el camino, y al tropel que la levanta borra y tiene confundido. En ella relampaguean reflejos de acero limpio, y forman un trueno sordo herraduras y relinchos.
Reía el vino en las copas, y la guitarra española, sultana de la fiesta, lloraba sus celos moriscos y sus amores con la blanca luna de la Alpujarra. El largo lamento de las guajiras expiraba deshecho entre las herraduras de los caballos.
Allá en los Pirineos, los vecinos hacían desde tiempo inmemorial las obras públicas, construcción y conservación de carreteras, caminos de herraduras, sendas, etc., trabajando uno o más días al mes si era necesario, enviando un substituto si no podían o querían hacerlo personalmente, o en último caso, suministrando dinero para pagar al peón que hiciese sus veces.