herrador

herrador, a

s. GANADERÍA Persona cuyo oficio es herrar las caballerías.

herrador

 
m. El que por oficio hierra las caballerías.

herrador, -ra

(era'ðoɾ, -ɾa)
sustantivo masculino-femenino
persona cuyo oficio es herrar caballerías el herrador de las caballerías del rey
Traducciones

herrador

Schmied

herrador

SMfarrier, blacksmith
Ejemplos ?
30º Otrosí, dijeron que por cuanto algunos Oficiales asientan tienda en esta Ciudad para usar sus oficios en ella no siendo examinados ni conocidos, mandaron que de aquí (en) adelante ningún oficial herrador, sastre, ni calcetero, ni gorrero, ni bordador (pueda hacer su) asiente (con) tienda, ni use del dicho oficio sin licencias del dicho Cabildo o sin que ante todas cosas muestre carta de examen; y si no fuere examinado, los examine las personas que para ello fuere(n) nombrado(s) por el dicho Cabildo, y dé fianzas que pagará lo que dañare y le diere a hacer.
Uno decía que iba de carpintero; otro, de herrador; de zapatero, otro; de albañiles, seis o siete; tres o cuatro, de sastre, y muchísimos, de jornaleros para las faenas del campo.
a señora Nicolasa, viuda del herrador, recibió una carta en que le participaban la imprevista y repentina muerte de su tío, el más rico tabernero de Córdoba.
Luego los patios se estrechan, las edificaciones se aproximan, los setos desaparecen; un haz de helechos se balancea bajo una ventana en la punta de un mango de escoba; hay la forja de un herrador y luego un carpintero de carros con dos o tres ejemplares nuevos fuera invadiendo la carretera.
Apenas sentada en su rincón, cerró los ojos y los volvió a abrir al pie de la cuesta, donde reconoció de lejos a Felicidad que estaba en primer plano delante de la casa del herrador.
Iba a las tiendas, traía rollos de cuero al zapatero, hierro al herrador, un barril de arenques para su ama, gorros de la sombrerería, tupés de la peluquería, y a lo largo del trayecto, a la vuelta, repartía sus paquetes, que tiraba por encima de las tapias, de pie en el pescante y gritando a pleno pulmón, mientras que sus caballos iban completamente solos.
En esto llegaron los dos viajeros a una aldea, y al pasar por la tienda de un albéitar o herrador dijo Cristo: -Hermano, ¿quieres comprarme esta herradura?
-Sí, señor. Ponga usted por ejemplo a un hombre que antes de ser relojero ha trabajado de herrador de caballos. Por más práctica que tenga es inútil, no servirá para el trabajo fino y delicado, para componer y refaccionar relojes pulseras de señoras, que tienen las piezas microscópicas.
Cuando llegaron a casa del herrador, en vez de seguir la carretera hasta la barrera, Rodolfo, bruscamente, tomó un sendero, llevándose a Madame; y exclamó: ¡Buenas tardes, señor Lheureux!
Las personas identificadas por las autoridades policiales como Luis Antonio Herrador (o Herrarte) Funes y José Mario Belloso Castillo, de acuerdo a una revisión minuciosa de nuestra base de datos, no son, ni nunca han sido estudiantes de la Universidad de El Salvador.
Y alargó sus delgadas patas. -¿Qué quieres? -le preguntó el herrador. -Herraduras de oro -respondió el escarabajo. -¡No estás bien de la cabeza!
Al fin dijo a sus hijos: -Marchaos a correr mundo, aprended cada uno un oficio, y cuando volváis heredará la casa el que tenga más habilidad. La proposición les agradó: el mayor resolvió ser herrador, el segundo barbero y el tercero maestro de esgrima.